Feb 18/26 Tras casi dos años de litigios jurídicos, el Tribunal Superior de Bogotá ordenó al Consejo Superior de la Universidad Nacional de Colombia reintegrar como rector, en propiedad, a José Ismael Peña Reyes, pese al deseo del cuerpo colegiado de no hacerlo.
El fallo, con fecha del 17 de febrero, en respuesta a una tutela que interpuso Peña Reyes contra las acciones del Consejo Superior “ordena al Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional de Colombia que, dentro del término de cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta providencia, adopte las medidas necesarias para hacer efectivo el ejercicio del cargo de Rector por parte del señor José Ismael Peña Reyes, conforme al Acta 05 del 21 de marzo de 2024″.
La decisión del Tribunal revocó una decisión previa, de enero pasado, el Juzgado 46 Laboral de Bogotá, que había desestimado la tutela de Reyes, por considerar que el CSU no le había vulnerado sus derechos fundamentales al debido proceso, trabajo, acceso a funciones y cargos públicos.
El Tribunal, avaló la presunción de legalidad y reconocimiento de los fallos, y acogió el argumento de Peña Reyes en el sentido de que su elección, realizada el 21 de marzo de 2024 por el Consejo Superior Universitario, no fue anulada por el Consejo de Estado y que, por ende su acto de designación sigue vigente.
Auncuando aún no hay un pronunciamiento oficial de parte del Consejo Superior, se asume que con esta instancia legal se cierra una larga disputa (aunque no se sana) entre los defensores del profesor que actuó como rector “impuesto” por el gobierno, gracias a sus mayorías en el CSU, Leopoldo Múnera Ruiz, y los defensores de la institucionalidad y legalidad, expresada en el marco estatutario, bajo la cual el mismo órgano colegiado escogió, inicialmente, a José Ismael Peña Reyes, como rector en propiedad en marzo de 2024.
Falta por confirmar la terminación del encargo rectoral del profesor Andrés Felipe Mora Cortés (y de paso la salida de todo el equipo directivo), quien está al frente de la Universidad desde noviembre pasado, luego que así lo decidiera el propio Consejo Superior, que se negó a reconocer a Peña Reyes pese a la confirmación de dos fallos previos del Consejo de Estado: El primero, que la designación de José Ismael Peña Reyes había sido ajustada a la legalidad de la Universidad, y el segundo, que en consecuencia de lo anterior, y pese al cambio de parecer y de algunos integrantes del CSU que favoreció la posición del gobierno nacional y algunos estudiantes de hacer respetar, a como fuera, el resultado de la consulta estamentaria en donde había ganado Múnera, la designación – nombramiento – o “imposición” de Múnera Ruiz había sido nula.
Vale recordar que desde que empezó este debate, todo el sector universitario, los académicos y analistas advirtieron que la actuación del Gobierno Nacional (entonces con la ministra Aurora Vergara, el viceministro, Alejandro Álvarez, el ministro de Cultura Juan David Correa, el entonces presidente de la SAE y hoy ministro, Daniel Rojas; el presidente Petro y sus designadas en el CSU: María Alejandra Rojas y Danna Nataly Garzón Polanía, entre otros) reprocharon la decisión de cambiar el rector contraviniendo los propios estatutos.
Detrás de esta decisión estuvo una fuerte presión no solo gubernamental sino también de parte de la comunidad estudiantil, que suspendió actividades, y de algunos profesores que han defendido la idea, validada por Múnera y recientemente por Mora y también pro María Alejandra Rojas) de impulsar una constituyente universitaria que defina, entre otras, nuevas formas de participación y designación democrática de autoridades.
Auncuando con el fallo del Tribunal un grupo de estudiantes está amenazando con irse a huelga, la mayoría de la comunidad universitaria parece estar agotada con el tema y solo desea continuar su vida académica.
Todos hablan de autonomía
Los ganadores de hoy, como por ejemplo el exrepresentante de los profesores en el CSU, Diego Torres; el exrepresentante del CESU, Humberto Rosanía, y exrectores críticos de la situación, como Ignacio Mantilla y Moisés Wasserman, hablan de la reivindicación de la autonomía universitaria.
Curiosamente, una de las designadas del presidente Petro en el CSU que defendió activamente el nombramiento de Múnera, Danna Nataly Garzón Polanía, señala que con esta última decisión “pierde la autonomía y la democracia universitaria”.
Entre tanto, el Tribunal advirtió que “si bien la autonomía universitaria otorga a la Universidad facultades de autoorganización, dicha autonomía no habilita a desconocer un acto administrativo vigente ni a neutralizar sus efectos por vía de actuaciones posteriores que no sustituyen el control judicial, en consecuencia, la autonomía no puede convertirse en un mecanismo para desplazar la presunción de legalidad de un acto que permanece vigente”.
¿Qué pasará con?
De afirmarse la rectoría de Peña Reyes, surgen muchas preguntas, entre ellas:
– Se replanteará el periodo rectoral de Peña Reyes? irá hasta 2027, como inicialmente se dio ¿o se correrá dos años más?
– Se podrá llamar exrector a Leopoldo Múnera y éste será reconocido como exrector por parte de quienes ocuparon, sin litigio, ese cargo?
– ¿En qué terminarán las investigaciones que la Procuraduría General de la Nación tiene abiertas contra los miembros del CSU que “impusieron” a Múnera?
– ¿Esto entierra la idea de la constituyente en la Universidad Nacional de Colombia?
– ¿Esto es un golpe a la idea de designar rectores, en cualquier IES pública, a través de procesos de democracia directa?
– ¿Cómo podrá manejar la rectoría Peña Reyes con un CSU adverso?
– ¿”Castigará” el gobierno, vía no protagonismo o menos recursos, a la nueva UNAL?
– ¿Qué pasará con académicos – juristas, como Rodrigo Uprinmy, que se alineó con Múnera, para defender la actuación del CSU?
– ¿Se podrá superar, con esto, la polarización interna de la Universidad?
Clic para ver el fallo del Tribunal de Bogotá
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