Marzo 24/20 La afirmación es de Miguel Angel Sandoval, uno de los líderes de esta modalidad educativa, luego que la directiva 4 de Mineducación ni siquiera mencionara esta educación en esta calamidad pública.
La decisión del Ministerio de Educación Nacional autoriza “excepcionalmente” paso de programas presenciales a virtual, pero hace referencia únicamente a programas de educación superior con registro calificado reconocidos en metodología presencia.
El Ministerio no hace referencia alguna a los programas de educación superior reconocidos en la metodología de distancia tradicional y tampoco menciona, en nada, los programas de formación para el trabajo y el desarrollo humano.
Sandoval ha defendido los intereses de Asenof (Asocación Nacional de Entidades de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano), y a su reclamo se une el Carlos Enrique Barrera, de Asfotec (Asociación Colombiana de Instituciones de Formación Técnica), y quienes de tiempo atrás vienen liderando los esfuerzos de este gremio por tener un debido reconocimiento en el sector, especialmente por la forma como los estudiantes de la formación para el trabajo se ven limitados en el mercado laboral y profesional al no reconocérseles oficialmente sus estudios previos por parte de las instituciones de educación superior.
Información de referencia: Formación para el trabajo pide al gobierno reglamentar modalidad virtual y a distancia
Es como si estos programas de formación para el trabajo no existieran, y ésta tampoco es una situación nueva.
Por tratarse de programas de formación, tradicionalmente estos se han gestionado desde las secretarías de Educación y han contado con una diminuta oficina en el Ministerio de Educación, pese a que son más de cuatro mil instituciones en el país, que suman (incluida la formación de esta clase por parte del SENA) más de un millón de estudiantes.
Como Mineducación y las IES poco o nada “han parado bolas” a la formación para el trabajo, estas instituciones han tratado de sobrevivir por su cuenta buscando una ley de la República que les permita avanzar en sus niveles formativos, aún sin éxito. También estuvieron detrás de las gestiones de la exministra Gina Parody y la exviceministra Natalia Ariza, para impulsar el hoy fracasado SNET (Sistema Nacional de Educación Terciaria) por la forma como fue manejada la negociación con los sectores de la producción pero no con la educación superior, y también han intentado (vía SENA), que pasen a ser parte del Ministerio del Trabajo, en vez de Educación (véase actual Plan Nacional de Desarrollo), sin que a la fecha se haya logrado.
El punto es que hoy esta educación sigue huérfana de padrino ministerial que se duela por ella, los académicos desconocen la necesidad de priorizarla dadas las condiciones sociales del país, y poco, muy poco, se haya adelantado en el deseado marco nacional de cualificaciones, que sería una ventana para potenciar a estas instituciones y a sus estudiantes.
Mientras tanto, por desinterés o desconocimiento de Mineducación, que sí abrió la ventana para la virtualidad de programas presenciales y tradicionalmente nunca virtualizables, los cientos de miles de estudiantes de formación para el trabajo siguen en cuarentena, perdiendo tiempo para avanzar en su formación.
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