Marzo 25/26 En la Universidad de Atlántico, un fallo de tutela y una orden del Consejo Superior tienen contra la pared al rector (e), quien debe desnombrar a un aliado en la Vicerrectoría de bienestar y reintegrar a quien estaba en el cargo. El cargo se pelea entre exaspirantes a la Rectoría.
A los pocos días que fue designado rector por parte del Ministerio de Educación Nacional, tras la obligada salida de Leyton Barrios por incumplimiento de los requisitos, Rafael Castillo Pacheco (foto izquierda) designó como vicerrector de Bienestar de Uniatlático a Wilson Quimbayo, quien fue designado como el nuevo vicerrector de Bienestar Universitario de la Universidad del Atlántico (UniAtlántico) en enero de 2026, nombrado por el rector Rafael Castillo.
Quimbayo, quien ha sido docente de Uniatlántico y gerente de Capital Social de la Gobernación del Atlántico, fue aspirante a la rectoría y se considera como una ficha del gobierno nacional, mismo que tiene el control de la Universidad a través de Rafael Castillo.
En el cambio, salió de la vicerrectoría el entonces titular, Álvaro González Aguilar (foto derecha), separado de su cargo en medio de un proceso disciplinario. González también había sido aspirante a la rectoría (obtuvo 3.996 votos en la consulta, siendo el segundo renglón en el listado de elegibles que fue enviado al Consejo Superior), y venía de trabajar con el exrector Danilo Hernández.
Tras la destitución, González interpuso recursos judiciales y logró que una decisión del Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Puerto Colombia, en fallo de segunda instancia, ordenara vincular nuevamente a González en el cargo que desempeñaba, porque le habrían sido vulnerados derechos fundamentales como el derecho al trabajo y a la estabilidad laboral reforzada, mientras se resuelve de fondo el litigio principal. Por esta razón, el juez ordenó su reincorporación inmediata a la Vicerrectoría de Bienestar Universitario o, en su defecto, ubicarlo en una dependencia de igual o mayor jerarquía dentro de la institución.
Castillo Pacheco se demoró en actuar, el proceso siguió y el Consejo Superior le ordenó acatar la medida judicial y desestimar su idea de reubicar a González en un cargo como asesor.
“El Consejo Superior es respetuoso de los fallos judiciales y en tal orden considera que deben cumplirse”, dijo el gobernador Eduardo Verano, presidente del Consejo Superior.
La situación ha hecho que la defensa judicial de González presente un incidente de desacato y una queja disciplinaria contra el rector Rafael Castillo, advirtiendo que su conducta podría encajar en faltas en delitos como fraude a resolución judicial y prevaricato por omisión.
Además, dice la defensa, González padece una condición cardíaca que podría verse afectada por su situación laboral y económica.
“Ese cargo de asesor no es un cargo similar al cargo de vicerrector que yo desempeñaba. A pesar de que lo iban a nivelar con la misma asignación salarial. No es un cargo directivo, ni ejecutivo”, señaló González.
Uniatlántico intenta recuperar su normalidad académica, mientras que Castillo Pacheco continúa como rector puesto por el Gobierno Nacional, que le ha apoyado con recursos, y el Consejo Superior no decide hasta cuándo ni cómo se designará nuevo rector en propiedad, al tiempo que se habla de otras tutelas y desacatos por salidas de personal.
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