La peligrosa y errónea estigmatización que el ministro Gaviria ha hecho de la UNAD

Oct 28/22 Enorme sorpresa ha causado en el sector la afirmación de Alejandro Gaviria, ante congresistas, rectores y estudiantes, según la cual la UNAD es la universidad “más crítica” en temas de gobernabilidad.

Sorpresa porque tanto los hechos, como la realidad académica, administrativa y financiera de la universidad y la opinión de propios rectores y hasta funcionarios del mismo Ministerio de Educación Nacional dicen todo lo contrario. La Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD es una de las universidades públicas con mayor gobernabilidad y estabilidad en el país.

En la audiencia pública en la que Gaviria participó el martes pasado (clic para verla), el ministro puso de primera a la UNAD en una lista seguida por la UFPS, Uniamazonia, la USCO, la Universidad Popular del Cesar y la UPTC caracterizadas, según él por problemas de gobernabilidad, corrupción y malos manejos.

El ministro, con un claro desconocimiento de lo que pasa en esa Universidad, se “montó” en la onda mediática que viene cuestionando los procesos electorales en casos como los de la UNAD, al igual que su compañero de gobierno, el “zar anticorrupción”, Andrés Idárraga, quienes están notificando, estigmatizando y validando en medios denuncias (algunas ya investigadas y cerradas y otras únicamente denuncias) en contra del rector de la UNAD, Jaime Alberto Leal Afanador.

Eso justifica, entre otros aspectos, que el Ministerio de Educación haya pedido la UNAD (sin mediar resolución ni el formalismo procedimental que tiene que cumplir, conforme la Ley 1740 de 2014) detener el proceso de elección de rector, acogiendo las denuncias de unos pocos.

Pero incluso, en el peor escenario legal, cual es la hipotética confirmación de las denuncias en contra de Leal (rector que hasta ahora ha salido exonerado de todas las investigaciones que se le han hecho), esto no significa que la UNAD sea una universidad con problemas de gobernabilidad.

Las denuncias sobre Leal no son nuevas y vienen de mucho tiempo atrás, con diferentes matices, y generalmente aparecen en estas épocas, cuando hay proceso de elección, y están movidas por cercanos a algunos aspirantes públicamente críticos de él. Que su re-elección guste o no, o que se considere adecuada o no, es otro tema, que en el contexto universitario y legal colombiano no es ilegal ni anti-ético.

A propósito, lea: Los rectores con 15 y más años al frente de su IES – El Observatorio de la Universidad Colombiana

Denuncias contra rectores y miembros de Consejo Superior Universitario son relativamente comunes en casi todas las universidades públicas del país y eso no significa que sean ingobernables. A manera de ejemplo, ASPU tiene una pelea casada con el rector de la Universidad Militar Nueva Granada, y no se duda de la gobernabilidad de esa Institución; las pugnas internas e inconformidades entre las comunidades de grandes universidades como Nacional, Valle y UIS, entre otras, tampoco permiten decir eso; el problema que enfrenta la Universidad de Antioquia con el microtráfico, las ventas y las denuncias de acoso sexual, tampoco llevan a decir que hay estos problemas, entre otros muchos casos.

En la afirmación de Gaviria también habría que entrar a analizar con mucho cuidado si es válido decir la UFPS, Uniamazonia, la USCO, la Universidad Popular del Cesar y la UPTC, son más cercanas a la ingobernabilidad que a la gobernabilidad.

La gobernabilidad de la UNAD

La afirmación del ministro, para la opinión pública, vende la idea de que estas universidades, primero la UNAD según él, que no son capaces de conducirse a sí mismas, que tienen múltiples actores interesados en controlar el poder, que no hay norte un definido, que la situación financiera y administrativa es caótica y, que por ende, la calidad académica es deficitaria.

A manera de contexto, vale señalar que en la UNAD, del criticado por algunos y defendido por otros, rector Leal, se vive esta situación:

1) Obtuvo su acreditación institucional de alta calidad en diciembre pasado, mediante resolución del propio Ministerio de Educación Nacional. Es decir, tiene un importante desarrollo de calidad académica en sus programas investigación, infraestructura, bienestar… Si fuera ingobernable, difícilmente se había acreditado. Además porque para haber entrado a dicho proceso no podía haber enfrentado sanciones.

2) Está entre las primeras universidades colombianas reconocida por Great Place to Work por su buen ambiente laboral.

3) Jaime Leal es rector desde 2004. Así su continuidad sea criticada por algunos, claramente esto es una señal de estabilidad institucional. Toda la comunidad universitaria ya definió, antes de iniciar el proceso de elección de rector, su plan de desarrollo a 2034.

4) Toda su normatividad interna se encuentra debidamente aplicada y sin cuestionamientos.

5) Tal vez, puede pecar por exceso de comités, consejos, redes y reuniones varias, pero en todas hay libre participación de la comunidad universitaria. El rector realiza encuentros periódicos públicos permanentes en las diversas ciudades del país con estudiantes, profesores y egresados, de muchas horas de duración, sin un solo inconveniente, protesta, asamblea o desorden público. La propia comunidad universitaria ha respaldado el modelo de gestión de la UNAD.

6) Es la Universidad más grande del país en número de estudiantes en la sumatoria de todos sus sistemas (educación superior, permanente, no formal…). Esta semana cerró su matrícula en 200.500 estudiantes.

7) No enfrenta déficit financiero, sus profesores tienen salarios competitivos y aumenta en infraestructura, pese a que sólo recibe 20 de cada 100 pesos de funcionamiento de parte del Estado. Es la Universidad pública que menos recursos recibe por estudiante.

8) Si bien de su Consejo Superior los críticos dicen que hay integrantes que llevan mucho tiempo, lo cierto es que todos los procesos de elección de los mismos están debidamente documentados, no están objetados y no ha habido fracturas internas entre los miembros (que representan a toda la comunidad universitaria).

9) En pandemia la UNAD fue una de las pocas IES que NO paró en ningún momento y, por el contrario, se consolidó en su liderazgo internacional y en la modalidad virtual.

10) La gobernabilidad de la UNAD no se relaciona con el nombre de su rector, sino con la estructura institucional. Por su organización, marco normativo, recurso humano, programas y articulación. Sea cual sea la decisión rectoral que tome el Consejo Superior, y a diferencia de otras universidades públicas, hay la seguridad que la universidad no se va a polarizar, protestar o paralizar.

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Estas son señales categóricas de gobernabilidad

Pero que el ministro de Educación Nacional de Colombia condene públicamente a una universidad como ésta, en el Congreso de la República, de esta manera, sí resulta preocupante, peligroso y sugiere que no está bien asesorado en lo que pasa en el sector.

La salida en falso de Gaviria recuerda las que, en su momento, hicieron la hoy alcaldesa de Bogotá, Claudia López, cuando aspiraba a ser  senadora en 2014, quien enumeró 10 universidades (la mayoría de ellas acreditadas) que actuaban como pirámides y que eran u negocio, y la entonces ministra de Educación en 2015, Gina Parody, cuando se inventó un instrumento de ranking, mal diseñado y sin la debida información (el MIDE) y salió a listar públicamente “las mejores y peores universidades del país”.

Ojalá que lo dicho por el ministro sea un error de apreciación y no un sesgo de estilo ministerial, que mucho daño haría al sistema de educación superior.

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