La UIS: La Tutela vence lo que la dicha no alcanza

El presidente del SUE, Luis Enrique Arango, hace un recuento del tortuoso camino legal que recorrió la UIS para elegir rector.

 

El pasado miércoles 5 de septiembre el Consejo Superior de la Universidad Industrial de Santander(UIS), mediante el acuerdo No 059 y acatando el fallo de tutela proferido por  la juez séptimo penal del circuito  de conocimiento de Bucaramanga, nombró como rector de la Institución al profesor Gilberto Carrillo Caicedo; en uno de los considerandos del acuerdo se advierte que el decreto 306 de 1992 establece, que si fruto de una impugnación se revoca un fallo de tutela, queda sin efecto la actuación que haya realizado la autoridad administrativa en cumplimiento del  fallo respectivo.

El Consejo Superior ya impugno el fallo de primera instancia por una votación dividida de cinco votos contra cuatro, la misma que ya hace  trámite en el tribunal superior de Santander.

El nudo de la discordia, es la interpretación de cuáles son las mayorías para elegir rector de acuerdo a los estatutos de la Universidad; es claro que la ley 30 de 1992 le entregó esta  facultad a los Consejos Superiores, pero la forma de ejercerla, está remitida a los estatutos que se haya dado la propia Universidad bajo el amparo de su autonomía. En el caso de la UIS, el estatuto reza que el rector se elegirá, después de un proceso, por la mayoría de los miembros del Consejo Superior.

El proceso se cumplió, quedando  cuatro elegibles, entre  ellos  el  rector saliente Jaime Alberto Camacho Pico, y tres profesores más, incluido el actual rector. Del proceso hizo parte  una consulta estamental que fue ganada por Jaime Alberto Camacho Pico, seguido de lejos  por el Profesor Carrillo.

Se efectuaron varias votaciones entre los elegibles  a lo largo de varias sesiones; en la primera hubo un empate a cuatro votos entre el rector saliente y el rector actual, además un voto en blanco; en la segunda, el rector saliente perdió un voto del lado del Gobierno  Nacional, quedando con tres votos, el Profesor Carrillo mantuvo los cuatro y hubo dos votos en blanco (los  representantes del Presidente y de la Ministra de  Educación).

Así las cosas, el rector saliente, Jaime Alberto Camacho, decidió renunciar en su aspiración.  En una nueva votación, se produjeron seis votos en blanco y tres por el Dr. Gilberto Carrillo.

El Consejo Superior, al no poderse obtener una mayoría de cinco votos, con relación a los nueve que tiene el Consejo Superior, resolvió por siete votos contra  dos, dar por terminado el proceso e iniciar uno nuevo.

Fueron instauradas 9 tutelas; cinco de ellas no fueron admitidas, tres fueron falladas a favor de la  Universidad y una a favor del Profesor Carrillo; quien alegó violación del debido proceso, por ya haber obtenido en una de las votaciones  la mayoría con los cuatro votos, toda vez que el estatuto no decía  específicamente que debía ser mayoría absoluta.

La Universidad  señala que la mayoría de los miembros del Consejo Superior son cinco, en ninguna parte dice que era mayoría simple, entre los asistentes. En la historia de la UIS, siempre ésta ha sido la interpretación y además traen a colación un caso similar en la Universidad Nacional, cuando se pretendió elegir a Marcos Palacio con cuatro votos, y a través de tutela interpuesta por Víctor Manuel Moncayo, rector saliente en su época, se tumbó la elección, siendo necesario repetirla para lograr la mayoría absoluta.

Juzguen ustedes amigos lectores.

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