Mensaje a los candidatos sobre la calidad de la ed. superior: Luis F. Páramo – may/22

Páramo, dedicado al análisis de la calidad en la educación superior, una vez más cuestiona la necesidad de replantear el modelo de acreditación.

En medio de una campaña electoral, considero oportuno recalcar sobre la concepción de la medición de calidad de programas e instituciones de educación superior, pues en mi criterio existe un verdadero caos debido a que a partir de la Ley 30 de 1992, se creó el denominado CNA o Consejo Nacional de Acreditación, como el organismo que evalúa la Acreditación de alta calidad de Programas e Instituciones, sin siquiera establecer una definición de la calidad misma.

En primer término, porque adicionar adjetivos (Alta) al término calidad no hace que ésta sea mejor o peor, en el mundo entero la calidad se determina por el cumplimiento de estándares que son previamente definidos mediante estudios estadísticos multivariables que permitan medir la correlación matemática de factores constitutivos de calidad. Con ello se logra construir escalas de medición denominados estándares eliminando así la simple opinión que por lo general no tiene sustento matemático.

En Colombia no se han determinado los factores determinantes y mucho menos estándares, pues los factores son elementos que permiten establecer los pesos relativos de cada uno frente a la totalidad de la calidad, y los estándares son la fórmula de medición, desafortunadamente en el país se ha creído que es mejor cambiar el rigor matemático de medición por el método de la opinión que es totalmente subjetivo.

Candidatos como Sergio Fajardo, que es matemático de profesión y Federico Gutiérrez y Rodolfo Hernández, que son ingenieros, saben que el problema de la calidad es un problema técnico y no de opinión, pero creo que ninguno de ellos conoce el CNA (Consejo Nacional de Acreditación), ni sus errores o aciertos.

De los demás candidatos no hago mención, pues no pretendo aquí sentar cátedra, solo me interesa que en el debate electoral haya la mejor información alrededor del tema, pues la medición de la calidad de la educación superior en Colombia está muy equivocada y me gustaría contribuir con cualquiera de ellos, se trata de una problema colombiano que no se ha sabido dimensionar y que no tiene color político y mucho menos intereses personales.

 91 

Compartir en redes