Pelea en Perú sobre si autonomía y calidad se garantizan o no con universidades que se autocontrolen

Mayo 9/22 Rectores y congresistas del Perú están divididos sobre si la Superintencia de Educación Superior de ese país debe o no contar con universidades para decidir el control de la calidad.

Todo a raíz de una aprobación -en votación dividida 69 contra 39- del Congreso de ese país, que decidió que dicha Superintentencia -SUNEDU- cambie su integración para permitir el ingreso de rectores de universidades, y también que cese en el trabajo que venía haciendo de controlar procesos de licenciamiento de programas.

Los defensores de la aprobación, que sería ratificada por el presidente Pedro Castillo, consideran que son las propias universidades las que deben autoregularse e incidir en sus procesos de calidad.

Dichos defensores han recibido el respaldo de la Unión de Universidades para América Latina y el Caribe UDUAL, con sede en la UNAM, México (y cuya presidencia está en cabeza de Dolly Montoya, rectora de la Universidad Nacional de Colombia), que salió a “felicitar al Congreso de la República del Perú por reivindicar la Autonomía Universitaria”, en comunicado firmado por el secretario general, Roberto Escalante Semerena (ver comunicado).

La UDUAL dice que “la regulación es un procedimiento absolutamente impertinente para las Casas Superiores de Estudio, porque éstas no pueden estar subordinadas a la decisión discrecional de una entidad burocrática administrativa”.

No obstante, los críticos de la aprobación son defensores del actuar de la SUNEDU, tal y como ha venido funcionando, tras el impulso de una reforma universitaria impulsada desde mediados de la década pasada por el entonces presidente Ollanta Humala. Congresistas como la exministra de Educación, Flor Pablo Medina, rectores de varias universidades (entre ellos, por ejemplo, la Pontificia Universidad Católica del Perú -internacionalmente reconocida por su alta calidad- y, curiosamente, afiliada a la UDUAL), los miembros del Consejo Nacional de Educación CNE y los integrantes de la SUNEDU, usan el mismo argumento (defender la calidad y la autonomía) para, según ellos, rechazar la que consideran politización de la SUNEDU con la llegada de rectores.

A manera de contexto vale decir que la SUNEDU lleva varios años “limpiando” prácticas de mala calidad, corrupción y clientelismo en algunas universidades peruanas, que han actuado más con la lógica mercantil que la académica.

Con la decisión del Congreso se estaría debilitando a la Superintendencia y dando poder a las universidades. El Consejo Directivo de la SUNEDU pasará de 5 a 7 integrantes: 1) un representante del Ministerio de Educación, 2) vocero del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), 3) representante del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), 4) representantes del Consejo Nacional de Colegios Profesionales, 5 y 6) universidades públicas, 7) uno de las casas de estudios privadas. Hasta ahora el Consejo Directivo de la SUNEDU ha estado conformado por profesionales independientes elegidos en concurso público. El proyecto aprobado también suprime la competencia de la SUNEDU de evaluar y licenciar (aprobar) programas como el de medicina, actualmente en curso.

Para el exministra y actula parlamentaria, Flor Pablo, “Gracias a la Sunedu y a su labor regulatoria se ha ordenado el sistema universitario, se han detenido la informalidad, la ilegalidad y el despilfarro de recursos, imperantes mientras existió la Asamblea Nacional de Rectores (ANR). Nuestro país no puede abandonar este camino. Nuestros estudiantes deben recibir una formación de calidad”.

A su vez, y en contravía del argumento de la UDUAL sobre la capacidad de las universidades de autoregularse, el titular de la Sunedu, Oswaldo Zegarra Rojas, precisó lo sucedido con la arobación sólo logrará regresar a un sistema sin supervisión, donde se actuaba con total impunidad. “La piedra angular de cualquier sistema de aseguramiento de la calidad es que los supervisados no se supervisen a sí mismos. Ni directamente ni a través de representantes, peor si son elegidos disminuyendo los requisitos que la ley actual”, aseguró Zegarra, quien consideró que detrás de la nueva ley hay intereses particulares de quienes alguna vez mantuvieron un sistema universitario de calidad deficiente.

En Perú se ha cuestionado mucho la proliferación de universidades sin los debidos controles de calidad, así como el vínculo de muchas de éstas con los políticos.

El rechazo de las universidades

Rectores de universidades como la Católica del Perú, la UNI, la Cayetano Heredia y la San Luis Gonzaga de Ica han rechazado la reforma inicialmente aprobada.

El rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Carlos Garatea, habló de un retroceso.

El rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Alfonso López Chau, protestó porque el Congreso no los oyó.

El rector de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Enrique Castañeda, habla de “indignación total” por  la aprobación.

El rector de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, Anselmo Magallanes, que alguna vez recibieron una negativa de la Sunedu, refirió cómo mejoraron como universidad tras ello.

El Consorcio de Universidades, que además de la Católica del Perú y la Cayetano Heredia integra a la del Pacífico y la de Lima, además de la Asociación de Universidades Nacionales del Perú (que reúne a las universidades Agraria La Molina, de Ingeniería, de San Agustín de Arequipa, de la Amazonia Peruana, San Cristóbal de Huamanga, Santiago Antúnez de Mayolo y del Centro del Perú), también rechazaron la aprobación del Congreso, y consideran que se dio una “lamentable distorsión del concepto de autonomía universitaria”.

Varias de estas universidades están afiliadas a la UDUAL.

Claramente se ve que son dos posiciones o interpretaciones opuestas.

¿Se aceleró la UDUAL en su comunicado?

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