Junio/24 De los 300 rectores de IES, José Manuel Restrepo Abondano es el más visible y mediático. Todo porque va por su cuarta rectoría en igual número de IES y porque fue dos veces fue ministro de Estado.
Pero también porque ha escrito libros, porque proviene de una familia de expresidentes de la República, y porque se atreve a hablar de los problemas del sistema de educación superior.
“Nunca he sido un rector que se queda mudo, porque las universidades no pueden quedarse encerradas en torres de marfil, sino que tienen que salir y hablar de los temas de la educación, y de todo lo que maneja la universidad. La educación superior no puede quedarse callada. Debe ser una escenario de debate de los grandes temas de la nación y del mundo, que tiene que estar hoy, más que nunca, abierta a la conversación nacional y tiene que hacerlo desde sus escenarios propios: la ciencia, los eventos, la producción intelectual incluida la literatura gris, los pronunciamientos de sus centros de pensamientos, sus profesores, las redes sociales, las juntas directivas y todos los espacios que cope”
El Observatorio de la Universidad Colombiana presenta el perfil rectoral y el pensamiento de José Manuel Restrepo Abondano.
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Por su edad (53) y proyección profesional, este economista y especialista en Finanzas (Universidad del Rosario), magíster en Economía (London School of Economics), alta gerencia (Inalde) y doctor en Dirección de Instituciones de Educación Superior (Universidad de Bath), parece tener un largo protagonismo en las políticas públicas nacionales. Lo que no es claro es si en economía o en educación, o en ambas.
No deja de ser un hecho, muy significativo, que la familia de José Manuel Restrepo Abondano tiene lazos de sangre y vínculos de parentesco generacional con José Miguel Restrepo Vargas, Secretario del Interior de Colombia con los gobiernos de Bolívar y Santander; con el educador y abogado José Félix de Restrepo; con el expresidente Carlos Eugenio Restrepo; y hasta con Francisco de Paula Santander, entre otros.
Actualmente es rector de la acreditada Universidad EIA, en Envigado, a donde llegó luego de ser ministro de Comercio Exterior y de Hacienda, en el gobierno del presidente Duque. A manera de contexto histórico, vale decir que asumió el manejo de las finanzas públicas tras el preocupante panorama de orden público del país con el paro o estallido nacional de 2021, en un convulsionado y polarizado ambiente político. En su favor habla que políticamente ”no se quemó” en medio de la difícil situación económica, agravada por la pandemia del Covid 19, y que no se ha visto envuelto en la crispación social vivida entre defensores y críticos del gobierno de Iván Duque. Hoy, eso le ha permitido convertirse en un obligado referente entre la opinión pública para entender decisiones en materia económica del actual gobierno nacional.
Lea: José Manuel Restrepo regresa al sector como rector de la Universidad EIA
Antes de ser funcionario público, fue rector de la Universidad del Rosario, luego de haberlo sido también en el Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) y de la Fundación Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá (Uniempresarial), todas IES privadas. Además, fue miembro de Conaces.
“El rector es la persona que encarna el ethos, la visión y la tradición de una IES, y tiene que ser el protagonista de la construcción de liderazgos empoderados a su interior, con una gran dosis de acercamiento a los actores de dicha comunidad, internos y externos. No es quien hala ni empuja la universidad, es el que anima a que empoderadamente (profesores, decanos y estudiantes) vayan hacia un norte visionario, previamente validado, pero recordando siempre que hay un pasado. Es la bisagra entre la tradición y el cambio que debe enfrentar la universidad como institución, siempre consciente que asume riesgos y enfrenta intereses”
Su contexto social, familiar, educativo y profesional podrían ubicarlo como un gestor propio de la educación superior privada. Más exactamente, habla de la educación privada con lógica de bien público. No sólo considera una torpeza desconocer el rol del sistema mixto en la construcción de una educación de calidad, sino que también es categórico en afirmar que la situación fiscal del país hace inviable pensar en la universalidad, con gratuidad, de la educación superior en un sistema exclusivamente público, que también conoce muy bien. Al fin y al cabo, él conoce muy bien las cuentas del Estado, pues fue el ministro de Hacienda que, en conjunto con la exministra María Vitoria Angulo, impulsaron la primera versión de la política de gratuidad o matrícula cero, que benefició a cerca de 700 mil estudiantes.
Sus retos en la EIA
La EIA tiene una sala de dirección general, con 40 personas, y un Consejo Superior en el que participan importantes empresarios y gestores, y estas instancias colegiadas consideraron que Restrepo Abondano era el indicado para reemplazar, tras más de dos décadas, a Carlos Felipe Londoño, quien decidió retirarse de la rectoría en 2022.
Aparentemente, pensarán muchos, para Restrepo Abondano es fácil ser rector de la Universidad EIA con su trayectoria y los contactos que tiene. Al fin y al cabo, es una institución pequeña (solamente 2.200 estudiantes en 14 pregrados, 9 especializaciones, 4 maestrías y un doctorado en Ingeniería, y que no tiene contemplado subir más allá de los 2.500 estudiantes), enfocada en estudiantes de favorables condiciones socioeconómicas y altos estándares de calidad en sus pruebas de entrada y con reacreditación institucional. Ocupó el primer lugar nacional, entre 248 IES, en el análisis de los resultados institucionales de las pruebas Saber Pro y publicaciones Scimago 2023.
La gran apuesta institucional, señala el rector, es la de brindar una educación personalizada que permita conocer las expectativas de todos y cada uno de sus estudiantes.
Pero en momentos de desaceleración en la demanda de la educación superior privada, un gobierno que le está dando la espalda a las IES que no son públicas, dirigir una IES con valores de matrícula superiores al promedio de las privadas, constituye un enorme reto que, en el caso de José Manuel Restrepo, le ha llevado a dimensionar la figura de la rectoría como articuladora de equipos, de mercadeo, de alianzas y de potenciar al resto de directivos. Aunque es un rector que, por su agenda, no está metido en la minucia de la gestión universitaria de la EIA, no es ajeno a visitar colegios, a reunirse con padres de familia y otros rectores, a buscar aliados a todo nivel y a buscar otras fuentes de ingreso diferente de los recursos de matrícula.
“En la situación del sistema universitario colombiano y la caída de la demanda, la única opción de supervivencia para las IES está en las alianzas estratégicas, incluso con quienes se compite. ¡Quien no se vincule en un proceso de estos tenderá a morir o a desaparecer!”
Además, sus apuestas como rector de la EIA (a la que considera una joya de Antioquia), son: Darle mucha visibilidad e impacto a nivel nacional, consolidarla en lo académico (con especial énfasis en temas como apuesta energética y cambio climático, cuarta revolución industrial con énfasis en inteligencia artificial autogenerada, internet de las cosas con énfasis en ciudades inteligentes, humanización de la prestación del servicio al paciente en una alianza con el Hospital Pablo Tobón Uribe, competitividad y productividad, y todo centrado en innovación y emprendimientos de base tecnológica), potenciar la internacionalización, con alianzas de doble titulación y programas dictados en inglés, ampliar la oferta académica, no sólo en pregrados y posgrados sino también en programas de otros niveles, fortalecer la relación con los egresados, mejorar la vida y la cultura universitaria a través de nuevos escenarios de bienestar, potenciar la infraestructura y elevar la productividad para hacer mayor y mejor presencia en los rankings, además de obtener acreditaciones internacionales.
Sueño con que las universidades no tengan muros; que los muros actuales sean destruidos y que cualquier persona pueda entrar a la universidad porque las universidades tienen que cada vez comportarse más como bienes públicos
Si hubiera que responder cuál es el sello propio de la EIA, este sería, para su rector, la innovación tech, o tecnología innovadora como una forma de contribuir al crecimiento de las empresas, las ciudades, la salud, los territorios y la sociedad.
Un decálogo de reformas urgentes en el sistema de educación superior
En 2012, con profesores del CESA, Restrepo Abondano fue uno de los pioneros en el sector para hablar sobre temas de “Gobierno Corporativo en las Instituciones de Educación Superior en Colombia”.
12 años después, hace pocas semanas y con los mismos investigadores, presentó el libro “Lineamientos de gobierno corporativo para instituciones de educación superior”.
Ahora como directivo universitario, participante en ASCUN, analista de las políticas del actual gobierno en economía y educación y muy activo rector con sus colegas de Antioquia, Restrepo expresa públicamente y sin temor, algunas propuestas y reclamos que el rector hace (sotto voce), tales como:
1) Se debe reconocer que si hay algunas instituciones que se comportan como si fueran entidades con ánimo de lucro, debería contemplarse que éstas deban pasar a tributar al Estado. No se puede cerrar el debate al respecto. Hay que fomentar beneficios tributarios para favorecer la mayor filantropía para la educación superior.
2) Hay que “apretar” al sistema profesoral de todos los niveles, público y privado, con evaluación permanente y resultados de productividad y de aprendizaje
3) Se debe rediseñar completamente el Sistema de Aseguramiento de la Calidad. Ya no sirve hacerle más latonería y pintura. El modelo actual nos está llevando a nuestro propio nivel de incompetencia (a pesar del último decreto)
4) El modelo del Consejo Nacional de Acreditación y de CONACES ya no funciona.
5) El sistema ha estado en mora de fortalecer nuevas metodologías, como las duales, así como los modelos comunitarios y aquellas que permitan -también- dar una resignificación de la formación para el trabajo y el desarrollo humano y la educación técnica y tecnológica.
6) Se debe revivir la idea de la Superintendencia de Educación. No es admisible que el mismo actor sectorial (el Ministerio de Educación) diseñe, implemente, sea inspector y haga vigilancia.
7) No tiene sentido seguir con la misma Ley 30, que data de 1992, en momentos en que el sistema cambió radicalmente con la Inteligencia Artificial. No es lógico seguir con una ley que no dice nada de internacionalización, de aprendizaje, de virtualidad y de uso de tecnologías de información, entre otros.
8) Está comprobado, en el mundo, que no funciona la elección democrática de rectores, ni en la pública ni en la privada. Se debe reivindicar el mérito en la educación superior.
9) No existe ninguna posibilidad y las cifras no permitirían que Colombia cuente ahora, y en un largo plazo, con la financiación plena de toda la educación superior. El ejercicio actual podría proyectar el esfuerzo para las públicas (como quedó, en mucho, incluido en la reforma tributaria de 2021), pero para las privadas el Estado debe buscar mecanismos de apoyo (como lo fue en su momento Ser Pilo Paga y Generación E), para coadyuvar a reconocer el mérito de jóvenes talentosos y con necesidades económico, con subsidios de demanda.
10) Una ley Estatutaria en educación no puede avanzar sin un aval preciso de Minhacienda. Igualmente, desconocer la educación terciaria en la propuesta de ley estatutaria es un retroceso.
Restrepo tiene claro que si la universidad no cambia, va a desaparecer. “Lo que estamos viendo en el mundo universitario es que hay muchas universidades que están con la probabilidad real y concreta de desaparecer. Y pueden desaparecer por una de dos razones o por resistirse al cambio o por ir demasiado rápido al cambio, perdiendo la integridad de ser universidad”.
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