Pese a las dificultades financieras, la San Martín comienza a ver luz al final del túnel

Pese a las dificultades financieras, la San Martín comienza a ver luz al final del túnel

Sept 23/18 La Ley 1740, sobre inspección y vigilancia, se creó para evitar casos como los de la Fund. Univ. San Martín. Tras la intervención del Ministerio de Educación y el cambio en sus directivos, hoy esta IES respira otro aire, proyecta nuevos programas, es totalmente privada e independiente del gobierno, pero su plena estabilidad se demora: Debe responder por deudas de un cuarto de billón de pesos.

En entrevista con El Observatorio de la Universidad Colombiana, su rectora, Mayra Viera Cano y directivos de la IES, cuentan cómo ha sido la positiva evolución de esta Fundación, tras el escándalo surgido el 31 de octubre de 2014, cuando la entonces ministra Gina Parody tuvo que intervenir para evitar que continuarán los malos manejos administrativos y financieros de parte del fundador y entonces presidente del plenum y máxima autoridad, Mariano Alvear Sofán y su familia.

Aunque Parody se precipitó en sus actuaciones, por la presión mediática que esta situación -ya insostenible- le produjo (pues venía de muchos años atrás y los anteriores ministerios no se habían atrevido a intervenir), hoy es claro que si no hubiera sido por eso probablemente la Fundación Universitaria San Martín (FUSM) hoy no existiría. El escándalo estalló a finales de octubre de 2.014 cuando Parody salió a los medios de comunciación. La Ley 1740 se sancionó el 23 de diciembre de ese año y las medidas de salvación se decretaron en febrero de 2.015. Lo actuado antes de ese febrero se cayó jurídicamente, pero no ha habido impactos al respecto, pues nadie de quienes manejaban la institución han interpuesto medidas o reclamación alguna, aunque sí quedan algunas “poquitas” acciones legales de los estudiantes afectados, en donde la víctima es la comunidad académica. “Los victimarios son los directivos de su momento”.

Mayra Vieira Cano, rectora FUSM

El escándalo (caracterizado por deudas, no pago de seguridad social ni nóminas de profesores y trabajadores, incumplimiento en impuestos, traslado de dineros en empresas fachadas de la familia Alvear y hasta oferta de algunos programas sin registro calificado renovado, ausencia de voceros de profesores y estudiantes en la máxima instancia de gobierno, entre otros), llevó a que la IES -que en aquel entonces registraba 17 mil estudiantes- hoy cuente con 4 mil.

Los directivos implicados, que aún hoy son investigados por la Fiscalía, e inhabilitados por Mineducación para ocupar cargos en educación por 8 años, fueron: El “dueño” Mariano Alvear Sofán (qepd), su hijo Martín Alvear, Xiani Ocampo (esposa del hijo), y Antonio Sofán (primo de Mariano). Ellos “están tratando de dejar esto de la mejor forma posible, sin ningún interés de participar en nada de lo que pasa hoy en la IES”, afirma Vieira. Hoy enfrentan los procesos legales en libertad.

La FUSM llegó a tener 27 mil estudiantes en 2.011. Cuando el escándalo estuvo en su momento máximo sólo llegaron 9 mil estudiantes; se validó con 2 mil más se fueron a otras IES; y mil más fueron transferido con ayuda de otras IES. En este periodo se han graduado a 10.200.

Según la rectora Vieira, legalmente la Institución no tiene demandas ni litigio alguno con los estudiantes afectados en su momento ni con la familia del hoy fallecido Alvear Sofán.

Cuando llegaron, la IES no tenía formalidad alguna. No había, como tal, rector, ni consejo académico ni otros órganos de gobierno. Todos los miembros del plenum (hoy investigados por la Fiscalía) habían renunciado, a tal punto que quienes entregaron las llaves de la Institución fueron los estudiantes.

La situación financiera

La herencia más preocupante tiene que ver con las deudas halladas, pues en torno de la FUSM giraban los negocios del holding Alvear, que rotaba activos, negocios y personal entre diversas empresas, a tal punto que hoy existen algunas propiedades que nada tienen que ver con la actividad académica de la FUSM (por ejemplo, fincas, locales y garajes, entre otros), con las que se espera cubrir parte del déficit.

La ponderación de hallazgos del MEN, cuando intervino, demostró que se habían superado las situaciones administrativas y académicas, pero en lo financiero sólo se había logrado el 32 %.

El inventario inicial identificó reclamaciones por un billón de pesos, pero a través de gestiones del plenum que llegó a reemplazar al anterior (con delegados de Mineducación y ahora con un nuevo Consejo Superior, que es el nuevo nombre del plenum), de gestiones de la rectora Vieira y de renegociaciones y condonaciones con entidades públicas (como Impuestos, entre otros), la deuda ha bajado a 250 mil millones.

Con las matrículas de los estudiantes actuales no se puede pagar esa deuda, que se espera cubrir de aquí a 2.023, esperando duplicar el número de estudiantes, negociar deudas con el activo heredado, que no tiene que ver con la actividad académica (estimados en 150 mil millones) y otras gestiones.

Hay 100 mil millones de patrimonio negativo. Las medidas de salvamento financiero, aún vigentes, son la protección para evitar, por ejemplo, embargos.

Se identificaron 190 activos comprados con matrículas de la fundación, y de ellos sólo hay identificados 49.

La propuesta es meter los activos en un fondo tributario, tomarlos en arriendo con opción de compra y pagarle a los empleados con los derechos fiduciarios en el fondo.

Hay la esperanza de que, si la Fiscalía acelera sus investigaciones, se puedan hallar más recursos que alivien la situación financiera, además de la llegada de nuevos recursos por matrículas, pues entre 2013 y 2018 no se recibieron estudiantes.

El desarrollo académico

Vieira reconoce que, cuando legaron (primero como rector Germán Sierra Anaya, exrector de la Universidad de Cartagena) y luego ella, efectivamente había una situación crítica, falta de procesos y nunca haber desarrollado procesos de autoevaluación, entre otros. Eso llevó a Mineducación a suspender registros calificados, en una medida que se logró levantar este año, dando posibilidad de reabrir oferta en todos los municipios del país en donde se llegó a operar antes de la crisis (19 sedes).

Esto se tradujo en 92 hallazgos y 198 sub-hallazgos que justificaron la intervención del MEN.

La nueva dirección contó con el apoyo del Ministerio y a través de alianzas con la Universidad Tecnológica de Pereira (para el plan de mejoramiento) y la Universidad EAFIT (para el plan de desarrollo).

Hoy ya se tiene (antes no) un consejo académico y uno académico-adeministrativo.

Hoy se han logrado 15 registros calificados, gracias a la visita de los pares, designados por Mineducación, Alberto Roa Varelo, Mauricio Alviar y Rafael Sánchez París). La Institución no descarta la posibilidad de crear nuevos programas o una oferta para otros niveles, gracias -también- al re-establecimiento de convenios con otras IES, como la Pedagógica Nacional y la UPB.

El rol de Mineducación

Hoy queda vigente la figura de inspección y vigilancia a través de la modalidad de inspector in situ, en cabeza de Ema Coronel Fuentes, funcionaria del MEN y que es -al parecer- la única actuación como tal que queda de Mineducación. Según Vieira, “la comunidad académica se siente muy cómoda con ese acompañamiento, pues encontramos mucho apoyo del Ministerio en torno de cómo debiera ser el nuevo gobierno corporativo”, y hace referencia especial al trabajó que tuvieron con Mineducación en los periodos Parody – Giha, y espera conocer decisiones del Ministerio de María Victoria Angulo.

El plenum, cuando llegó la nueva administración, fue nombrado todo por el Ministerio, pero éste ha cambiado y hoy se elige directamente entre quienes lo conforman sin ingerencia del Estado.

Hoy no se sabe hasta cuándo irá la figura de inspector in situ.

El “nuevo” plenum, o Consejo Superior

Los actuales miembros del Consejo Superior son: Fernando José Restrepo, economista y profesor de la UPB; Fernando Rojas Rojas, Gerente del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa; Lina Escobar Martínez; Guillermo Sarmiento Useche y Edgar Villota, decano de la Facultad de Medicina de la sede Pasto de la Fundación desde 2009.

El representante docente, Edwin Ricardo Chaves contador público y el representante estudiantil, Pedro Juan Rosales estudiante de Administración de Empresas del CAT Barranquilla. Está pendiente de elegir el vocero de los egresados.

Todos ellos, señala Vieira, son elegidos por la propia institución, tras una reciente reforma estatutaria, que definió en 9 los miembros del Consejo. El noveno integrante, se espera que sea un rector o exrector de una IES.

De izq. a der. el nuevo Consejo Superior FUSM: Fernando José Restrepo (presidente), Fernando Rojas Rojas, Guillermo Sarmiento Useche, Lina Escobar Martínez; y Edgar Villota.

Preguntas cortas – respuestas cortas:

– ¿A mayra Vieira la nombró rectora el Ministerio de Educación Nacional? No, fui nombrada por el plénum definido por el Ministerio de Educación.

– ¿Quién ha sido el mayor acreedor de la FUSM? La DIAN, se le debía 162 mil millones de una sola obligación, que ya se renegoció.

– Qué registros tienen, hoy, activos? La oferta, para 20 municipios del país, está centrada en los programas de publicidad y mercadeo, medicina, derecho, administración de empresas, contaduría pública, psicología, medicina, MVZ y odontología.

– ¿Qué nuevos programas piensan abrir? En el área de la salud.

– Cuáles fueron las IES que más estudiantes recibieron, por transferencia, de la FUSM? La Universidad Libre -Barranquilla, Unicoc, la Juan N Corpas, y la Universidad Metropolitana.

– ¿Quién es el dueño de la FUSM hoy?. La FUSM hoy tiene un gran número de accionistas que es Colombia y tiene una asamblea que es su Consejo Superior.

– ¿Hasta cuándo va a estar en el cargo? Yo quisiera estar hasta abril de 2019, cuando cumplo cuatro años en la rectoría. Aunque los nuevos estatutos permiten un máximo de 8 años, en dos periodos de 4.

– ¿La FUSM está pagando la nómina a tiempo?. Sí, incluso dos y tres días antes de cada mensualidad.

– ¿Cuántos decanos han cambiado? Ninguno. Todos son los mismos que enfrentaron al crisis.

– ¿De quién fue el problema de la FUSM? Este es un problema del sistema, en el que falló todo el mundo. Es el sistema el que debe salir a apoyar la situación de la FUSM. Hemos tenido el apoyo de varias IES; pero otros han mirado de lado. Sin el apoyo de todos, será difícil acercarnos al sueño de ser una gran Institución para el país.

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