Polémica propuesta de exrector Alviar: Cerrar la U. de Antioquia

Polémica propuesta de exrector Alviar: Cerrar la U. de Antioquia

Marzo 11/20 “Soy consciente de que la palabra “cierre” genera desazón”, pero hay que hacerlo, es la propuesta del exrector Mauricio Alviar Ramírez, que ha desatado polémica en la Universidad.

Alviar actúa como representante de los exrectores de la Universidad de Antioquia, ante el Consejo Superior y fue rector entre 2015 – 2018.

Los argumentos de Alviar

El informe del exrector, de la semana pasada, dice lo siguiente:

La Universidad de Antioquia atraviesa hoy por una grave crisis que se manifiesta en múltiples situaciones:

1) el pregrado está prácticamente paralizado por decisión de la asamblea de estudiantes;

2) La asociación de profesores se ha declarado en asamblea permanente lo cual, en la práctica, es un paro;

3) hace ya año y medio que hay una completa anormalidad académica a tal punto que en 2019 solo se hizo un semestre académico y el 2019-2 no ha podido iniciar, salvo algunas excepciones;

4) desde hace más de un año los disturbios y las ”papas-bomba” afectan el ambiente universitario, la movilidad de la ciudad y la tranquilidad del vecindario, con frecuencia semanal;

5) ha comenzado una racha de amenazas a varias personas, oficinas, gremios y estamentos universitarios;

6) la venta de mercancías legales e ilegales se ha desbordado;

7) el microtráfico y el consumo de substancias psicoactivas esta disparado;

8) no faltan los hurtos de celulares, portátiles, billeteras y bicicletas al interior del campus;

9) Se ha venido desarrollando una práctica que se asemeja mucho al denominado “semestre especial”, la cual permite que los estudiantes cancelen cursos hasta el día del examen final, con la anuencia del Consejo Académico, y con consecuencias impredecibles sobre la calidad académica.

Todo esto contrasta con muchos resultados positivos en investigación, en posgrados y en presencia regional de la Universidad, lo que lleva a pensar que hay una fragmentación en la misión institucional. Por un lado, se destaca la investigación en el área de la salud, las ciencias básicas y algo en ingenierías con desarrollos importantes de los posgrados; por otro lado, se avanza en programas y logros en la seccionales, pero en lo que respecta a los pregrados y en particular en la ciudad universitaria el ambiente es de caos y de anomia.

Cuando las sociedades y las organizaciones entran en períodos de crisis, es necesario hacer altos en el camino, reflexionar, pensar, crear e innovar para superar los conflictos y las dificultades. Sin embargo, para reflexionar, pensar y crear se necesita un ambiente apropiado, sereno, silencioso, sin el ruido de las bombas y el ambiente de zozobra generado por los disturbios. Se necesita también deponer el odio, rechazar pública y enérgicamente las amenazas. Se necesita ponerse en los zapatos del otro, escuchar, cocrear y avanzar en la resolución de los problemas para lograr objetivos comunes y, en el caso de la Universidad de Antioquia, el objetivo común no puede ser distinto a cumplir, a cabalidad, la misión de la institución para beneficio de la sociedad a la cual se debe. Ese
objetivo tiene que estar por encima de cualquier interés individual o grupal de carácter privado o político.

Estoy convencido que ante las actuales circunstancias que rodean hoy a la Universidad de Antioquia es necesario hacer un alto el camino para repensarse y recrearse de frente a los desafíos el siglo XXI. Es un momento apropiado para revisar qué estamos haciendo mal como organización, empezando por el propio Consejo Superior, para que las cosas no estén funcionando como la sociedad espera y necesita que funcionen. Es el momento de integrar la sociedad y la ciudad con la Universidad, no más torres de marfil.

Por lo anterior mi propuesta al Consejo Superior es cerrar la Universidad por un tiempo, ojalá, el más corto posible. Convocar al Consejo Académico a una reflexión y taller con el propósito concreto de desarrollar un ejercicio de co-creación en el cual se ratifique el compromiso de cumplir, a cabalidad, la misión de la Universidad.

Una vez realizado el taller y obtenidas las conclusiones y recomendaciones, convocar a las unidades académicas de manera escalonada comenzando por los consejos de Facultad, Escuela e Instituto con el mismo propósito.

Luego convocar al profesorado y al estudiantado a la misma reflexión y acción. Hacer uso de las tecnologías de la información para hacer consultas amplias y grupos de trabajo virtuales.

Estas convocatorias deben contar con una metodología para poder lograr avances y resultados. No pueden ser solo retóricas. Hay varias metodologías que pueden ayudar y que ya se han probado en la misma Universidad, por ejemplo, para la elaboración del Plan de Desarrollo 2017-2026 con la participación de todos los estamentos. Hay otras metodologías como la del profesor Otto Scharmer del MIT que ha demostrado ser muy efectiva para resolver conflictos (algunos casos exitosos en África) aplicando su Teoría U, un enfoque muy novedoso que apela a la conciencia, al bien común, a la apertura mental y al logro de propósitos superiores. También hay que hacer un llamado a las fuerzas vivas de la sociedad para que respalden de manera abierta y contundente a la Universidad,
pero exigiéndole también un compromiso serio de responsabilidad social por su carácter y recursos públicos.

Soy consciente de que la palabra “cierre” genera desazón. Un cierre del campus central no es lo ideal. Sin embargo, ante la gravedad de la coyuntura actual, considero que es mucho más doloroso y costoso, en términos sociales y académicos, no hacer nada a sabiendas de lo que está pasando, empeñados en mantenerla abierta a cualquier costo
en medio del caos y la inactividad de los pregrados. Lo cierto es que se necesita un ambiente sereno para poder pensar y la sociedad sabrá valorar que la inteligencia, característica esencial de la Universidad, está buscando salidas y propuestas innovadoras para continuar construyendo y aprovechando el patrimonio cultural y científico que es la Universidad de Antioquia.

Reacciones a la propuesta

“De ninguna forma, nunca he compartido esa propuesta de cerrar la universidad para poder lograr reformarla o arreglarla, me parece totalmente contraproducente. La Universidad de Antioquia siempre debe estar abierta, dialogando, estudiando, y para una reforma a la institución se debe tener en cuenta a los distintos estamentos”, dijo Alberto Uribe Correa, quien fue rector por 12 años antes de la llegada de Alviar.

Según informa el diario El Mundo, para Juan Esteban Pérez Montes, presidente de Asoprudea, en el documento se nota un mal propósito de parte del profesor Alviar hacia la actual administración de la universidad, en cabeza de John Jairo Arboleda. Además, en sus palabras, en el informe se dicen verdades a medias y consideró pertinente aclarar que la Asociación de Profesores no promueve paros, más bien da cumplimiento a un derecho legítimo de las agremiaciones, que es el poder sentarse a deliberar, proponer y trabajar en buscar salidas a la situación actual que atraviesa la universidad pública.

A su vez, Santiago Vélez, coordinador de Juntos UdeA, asociación de los estudiantes, consideró: “La propuesta del profesor Alviar no resolvería ninguno de los problemas que él señala. Al igual que el ingreso del Esmad al campus, sería una medida autoritaria e inconsulta, cuyos efectos serían negativos: radicalizar los grupos violentos, cortar el debate abierto con la comunidad universitaria; en suma, apagar el fuego con gasolina”. Y añadió: “Sería un desacierto del CSU cerrar la Universidad,  un acto antidemocratico y contrario al espíritu deliberativo que la caracteriza”.

Además, el estudiante recordó que Mauricio Alviar Ramírez llegó a cerrar la Universidad durante su rectoría y “eso no evitó la violencia, los paros, las ventas informales ni el microtráfico”, apeló el integrante de Juntos UdeA.

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