Nov 26/25 El país se ha sorprendido de cómo Wilmar Mejía, identificado como responsable en la Dirección Nacional de Inteligencia e involucrado en un escándalo de captura de las Fuerzas Armadas por parte de grupos ilegales, es también el designado del presidente Petro en el Consejo Superior de la pública Universidad de Antioquia.
Para muchos, la situación no es admisible, y dicen que si algo parecido se hubiera dado en otro gobierno, el escándalo y la presión social ya hubieran hecho renunciar a la designación presidencial en la Universidad.
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La polémica por la presencia de Mejía en la U. de Antioquia
En medios de comunicación, Mejía ha reconocido que, efectivamente, tiene vínculos con la Dirección Nacional de Inteligencia y por lo mismo tiene información confidencial y de alta seguridad para el Estado, que implica temas relacionados con operaciones militares y aspectos muy sensibles para la seguridad del país.
Ello implica que tiene cercanía con asuntos relacionados, para el caso concreta de la Universidad Pública, con información sobre acciones de violencia, infiltración y posibles ataques de grupos distintos, y de reacciones del Estado, en temas como los de protestas y terroristas en torno de la academia. Se argumenta que su presencia podría vulnerar la autonomía universitaria, al introducir intereses de seguridad e inteligencia estatal en un espacio académico y se estaría en contra de la independencia en el actuar de la universidad pública frente a cualquier forma de coacción externa del Estado.
Mejía ha declarado que su compromiso es “defender la Universidad de Antioquia de quienes la han saqueado y convertido en un fortín clientelar”.
Para Laura Melissa Olarte Gutiérrez, representante de los estudiantes en el Consejo Superior de la Universidad de Antioquia (misma posición que ocupo hace más de dos décadas Wilmar Mejía), “la Universidad donde fueron perseguid@s y asesinad@s líderes estudiantiles, profesorales y cívicos de Antioquia NO puede permitir que una persona de inteligencia militar participe en el Consejo Superior. Rechazamos enérgicamente la presencia de su delegado en el CSU”.
A su vez, Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia y presidente de CSU, pidió la expulsión de Mejía de ese cuerpo colegiado. Rendón dijo que su presencia en el CSU “no tiene ninguna presentación” y acusó a Mejía de operar una red criminal dentro de la universidad. “Operaba redes guerrilleras dentro de la Universidad de Antioquia. No era un representante neutral: era un articulador de células que favorecían los intereses de una estructura criminal”, dijo.
“El Gobierno de Antioquia solicita que el representante del Gobierno nacional se aparte y renuncie a su delegación en esta instancia. La gran perdedora es la Universidad, su comunidad educativa, la confianza y credibilidad. Una cosa son las discusiones sobre presupuesto y finanzas de la Universidad y otra sobre los hechos que refiere el medio de comunicación y las investigaciones que la Fiscalía reveló adelantará”, señaló la Gobernación de Antioquia
La Asamblea Departamental de Antioquia también pidió el retiro de Mejía, quien hasta ahora se ha negado a ello. “De acuerdo con información divulgada por distintos medios de comunicación, Mejía presuntamente habría tenido acercamientos o vínculos con estructuras criminales, hechos que de confirmarse resultan incompatibles con la responsabilidad institucional que ejerce en un órgano de gobierno universitario”, manifestó la célula legislativa.
Presencia de Mejía en el CSU está permitida por la ley
Pero, más allá del escándalo, y mientras que Mejía no tenga un impedimento de carácter legal (un fallo judicial en su contra), este puede seguir siendo designado del presidente Petro en el Consejo Superior de la Universidad de Antioquia.
¿Por qué? Porque, sencillamente, la Ley que normatiza dicha representación (en este caso la 30 de 1992) es absolutamente simple, ambigua y abierta para que cualquier persona ocupe dicha representación.
La Ley 30/92 es tan flexible en los requisitos para ser consejero, a nombre del presidente de la República, que cualquier persona que éste quiera designar, puede incidir en la actuación de los consejos superiores.
Según la norma, “la dirección de las universidades estatales u oficiales corresponde al Consejo Superior Universitario, al Consejo Académico y al Rector” (Art. 62). El Consejo Superior Universitario CSU es la mayor expresión de la naturaleza colegiada de las IES, y en las universidades públicas está compuesto por:
a) El Ministro de Educación Nacional o su delegado, quien lo presidirá en el caso de las instituciones de orden nacional.
b) El Gobernador, quien preside en las universidades departamentales.
c) Un miembro designado por el Presidente de la República, que haya tenido vínculos con el sector universitario.
d) Un representante de las directivas académicas, uno de los docentes, uno de los egresados, uno de los estudiantes, uno del sector productivo y un ex-rector universitario.
e) El Rector de la institución con voz y sin voto.
En las universidades distritales y municipales tendrán asiento en el Consejo Superior los respectivos alcaldes quienes ejercerán la presidencia y no el Gobernador.
Como se puede apreciar, para actuar como designado del Presidente de la República sólo basta haber “tenido vínculos con el sector universitario”, y ¿qué significa eso?. En la práctica, que cualquier colombiano pueda actuar: “vínculos con el sector universitario” se entiende desde la relación de un estudiante, egresado, docente hasta la de un activista político a favor de la educación universitaria o un proveedor de alimentos de una IES.
Es decir, la norma no dice nada específico y, por lo mismo, ha permitido que empresarios, políticos y amigos de los presidentes de turno, con poca o ninguna experiencia real en gestión de educación superior y universitología, hayan actuado como representante del presidente de la República en los Consejos Superiores.
Además de ser licenciado en educación física y de haberse desempeñado en actividades que nada tienen que ver con la gestión y dirección universitaria, Mejía actúa como representante del presidente, sin que el país conozca exactamente cuál es su agenda en el CSU.
Lo único claro, y público, es que Mejía llegó al órgano colegiado en el primer semestre de 2024 para incidir activamente en el proceso de reelección rectoral de John Jairo Arboleda, al mismo que respaldó el gobierno (con tal que no llegaran los candidatos a la rectoría identificados políticamente con la derecha) y que ahora cuestionan y acechan a través del Ministerio de Educación con medidas especiales de vigilancia y una inspectora in situ.
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Nota: En la foto aparece Wilmar Mejía (primero de izquierda a derecha) en la reunión que, en abril de 2024, realizó el ministro de Educación, José Daniel Rojas Medellín, y el hoy viceministro de Educación Superior y entonces coordinador de delegados del Ministerio, Ricardo Moreno Patiño con los representantes designados por el presidente y los delegados de la ministra ante los Consejos Superiores Universitarios (CSU) y Consejos Directivos (CD) de las Instituciones de Educación Superior públicas.
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