Propuestas disruptivas -de las IES- para grandes desafíos: Carlos Hernando Forero Robayo

Propuestas disruptivas -de las IES- para grandes desafíos: Carlos Hernando Forero Robayo

Sept/23 En su columna mensual, Forero Robayo invita a las IES y sistemas de educación a superar sus egos y a trabajar articuladamente para innovar y responder a los desafíos de la humanidad.

“Gatopardismo: si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”

Las sociedades globales, nacionales y locales, en medio de inmensas incertidumbres y escenarios líquidos y gaseosos, se ven enfrentadas a grandes desafíos, que no se comprenden integralmente y requieren innovadoras formas de atenderlos, si queremos tener un mínimo de gobernanza sobre ellos. Sin duda la educación superior (ES) se constituye en un vector esencial para contribuir en esta compleja tarea y debe hacerlo de manera asociativa y en permanente interrelación con otros actores en el marco de ecosistemas.

En América Latina y el Caribe, donde por parte de las IES, se han venido acumulando capacidades que enriquecen el capital intelectual y generan nuevos estados de ánimo; sus posibilidades económicas y fiscales son limitadas y hacen muy difícil atender los grandes desafíos, simplemente sumando esfuerzos individuales y en un innecesario concurso de egos institucionales. Si fuéramos capaces de acumular asociativamente capacidades estratégicas y ponerlas al servicio de la contribución a la solución de las grandes problemáticas sociales, podríamos atender mejor los reclamos de la sociedad a la cual se deben las IES y los sistemas que las congregan.

Esto conlleva la necesidad de transformarse para operar de manera distinta (innovación) y darles una mejor respuesta a los grandes desafíos de la sociedad, más allá de solo cupos y matrícula gratis o un buen discurso sobre la educación superior como derecho fundamental. Por fortuna en nuestras regiones y localidades (regiones autonómicas en palabras del presidente del Congreso en Colombia) existen proyectos e iniciativas embrionarias que pueden ser fuente de inspiración para extenderlas y conformar nuevas políticas públicas y renovadas políticas institucionales en las IES o en agrupaciones de estas.

Requerimos entonces, propuestas disruptivas de la ES para atender nuevas magnitudes de desafíos que nos están desbordando. Por eso las capacidades de autocrítica, de anticipación, de innovación, de compromiso social por el bien común, en el marco de rigurosos marcos conceptuales y transformativas formas de operar asociativamente; pueden crear las condiciones para no seguir atrapados en agendas del pasado o apagando incendios en agendas del presente, sin ocuparnos suficientemente del futuro que ya está con nosotros. Cabe destacar una reciente iniciativa de la Universidad del Magdalena, que, con capacidad de construir alianzas estratégicas en un mundo abierto, ha presentado el proyecto de un “Hub de futurización en ES”.

Uno de los grandes desafíos se desprende del cumplimiento al año 2030 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, ODS. Los balances recientemente realizados sobre su cumplimiento dejan ver que no se ha hecho la tarea de acuerdo con unas expectativas acordadas entre el conjunto de Naciones; lo cual es demostrativo que operando de la misma manera no avanzamos, debemos hacerlo de manera diferente (innovación, propuestas disruptivas).

La UNESCO, CEPAL y UNICEF, publicaron a finales del año anterior un informe regional de monitoreo del ODS 4 – Educación 2030, que titularon “la encrucijada de la educación en América Latina y el Caribe”. El capítulo 5 se ocupa de la educación superior con las bases de datos necesarias en todo análisis; y en buena parte reitera el Informe elaborado hace años por CINDA, sobre inequidad y desigualdades de la educación superior, en el conjunto de los 22 países iberoamericanos y que tuvo como coordinar al investigador José Joaquín Brunner.

Para el debate se señala en la publicación: La ES comprende el conjunto de la oferta después de la secundaria, tanto en formación académica y capacitación profesional como en investigación. Bajo el concepto de “aprendizaje a lo largo de la vida”, se incluye la preocupación por dar cuenta de un mayor acceso en condiciones de igualdad a esta etapa educativa y de mayores oportunidades de aprendizaje de calidad. Replanteando así el debate sobre acceso y mérito, expuesto también por Sandel en “la tiranía del mérito”.

Señala también: En la región, las probabilidades de acceder a la educación superior son 7 veces mayores para los jóvenes de familias de ingresos altos con respecto al quintil de menores ingresos. Dichas desigualdades parecieran haberse agudizado en los últimos años debido a los efectos de la pandemia de la COVID-19. En parte esta exclusión se asocia a los bajos niveles de finalización de la educación secundaria, que inhabilitan el acceso a estudios superiores.

Su examen se extiende con cifras en la mano, a grupos poblaciones como los indígenas y las negritudes, así como a regiones y sectores como el rural, reiterando la grave inequidad. Por eso afirma de manera fuerte: Puede sostenerse que entre 2015 y 2020 se ha expandido el acceso a la ES en la región, a costa de un incremento sostenido de la desigualdad. Al final invita a materializar acciones, donde los lideres universitarios propongan estrategias de salida de la crisis, que sean sostenibles en el tiempo y que contengan una visión transformadora de la enseñanza universitaria. Propuestas disruptivas.

A la luz de este desafío y aprovechando experiencias institucionales y locales, vale la pena reexaminar y hacer propuestas disruptivas sobre las formas de ingreso meritocráticos que se usan para la seleccionar los admitidos en las IES, especialmente las oficiales, sin dejar de reconocer que ha habido avances y las IES muestran en sus estadísticas, que cada vez más tienen estudiantes de estratos 1, 2 y 3; lo cual a la luz de la realidad social resulta insuficiente.

Tímidamente se ha propuesto que el sistema de admisión no debe ser de la IES, sino de la ciudad o la región o de un conjunto de IES, que colectivamente brinde opciones y rutas diversas de aprendizaje en función del proyecto de vida del estudiante y estas rutas estén interconectadas con suficientes puentes que consoliden una formación flexible con innovación pedagógica sin perder el rigor. Esta idea podría tener un efecto significativo para atender de manera más eficaz un fenómeno como la deserción que se agudiza al pasar de una educación de élite a una de masas o de cubrimiento universal al considerar la ES como derecho.

Experiencias internacionales nos dejan también aprendizajes, como es el caso de lo expuesto desde 1996 en el Reino Unido, en el conocido informe Dearing, que llevó a muchas universidades a organizar un trabajo conjunto con los colegios de menor desempeño con estudiantes con dificultades sociales, culturales y económicas, logrando su ingreso y permanencia en la ES y reduciendo el costo de acompañamiento a este grupo poblacional.

Las propuestas disruptivas que se reclaman y que desafortunadamente encuentran obstáculos en el sistema de aseguramiento de la calidad de este momento, se pueden pensar en otros campos como: la internacionalización, el vínculo ES – empresa, los Hub de IES para atender grupos de municipios, y otros más que la extensión de la columna no permite referir. Pensar en grande con mente abierta y nuevas maneras de hacer las cosas si queremos resultados diferentes para los grandes desafíos.

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