¿Qué es, realmente, ser un profesor universitario?: Luis Antonio Orozco

¿Qué es, realmente, ser un profesor universitario?: Luis Antonio Orozco

Abril/24 A propósito de la polémica por la hoja de vida de la ministra de ciencias, Orozco -columnista de El Observatorio- responde qué es un profesor universitario y cómo se acredita la experiencia docente

El vocablo doceō significa el que enseña, y de allí se deriva la palabra docente y doctor en el contexto del surgimiento de la universidad en la Edad Media. El proceso de obtener el título de doctor era largo y costoso, y culminaba con dos exámenes, uno privado y otro público, con el que se obtenía la licentia docendi que habilitaba el ejercicio de la enseñanza. Esa demostración pública de quien profesa conocimiento se anida en el latín profiteor de donde emerge professus.

Los tutores, instructores y lecturers que dan conferencias no requerían de un doctorado para enseñar. Sin embargo, en la tradición universitaria el profesor emerge como una posición diferenciada en la enseñanza por su titulación pública, y poco a poco los lecturers se fueron denominando professors. El paso definitivo fue impulsado por Enrique VIII, hacia 1540, al crear una distinción para los doctos calificados para enseñar. Fundó cinco cátedras reales en teología, derecho civil, medicina, hebreo y griego dotándolas con recursos para que fueran ocupadas por quienes merecían el título de profesores[1].

Con el tiempo se fue generando una jerarquía en las universidades donde el profesorado ocupa una posición de privilegio y una distinción de alto reconocimiento y estima. De acuerdo con Rüegg[2] se crearon colegios profesorales – collegium doctorum– en las universidades de París y Bolonia, para protegerse de los competidores externos que también ofrecían sus servicios de enseñanza. El colegio también era una forma para organizar las finanzas y pagos del profesorado, en la que se establecían cargas y límites. Los profesores tenían, a diferencia de las demás personas que enseñan, el privilegio y responsabilidad de definir el cuerpo del studium, esto es, el conjunto de textos a enseñar en el Studium Generale, institución educativa de alto prestigio que luego de la bula Parens scientiarum del papa Gregorio IX de 1232 se empezaron a llamar universitas. Los profesores eran los únicos autorizados a escribir, corregir y aprobar los textos de estudio, actividad que con el tiempo incluyó la investigación. Ocupar la plaza de profesor es un reconocimiento público de privilegio y honor para aquellas personas calificadas por su erudición para enseñar y representar el amor scientiae -amor por el saber- en artes liberates y mechanicae[3].

Sobre estas bases las universidades establecen unos parámetros para la carrera profesoral. Por ejemplo, en la Faculty of Arts and Sciences, de la Universidad de Harvard, se establece una jerarquía entre instructores -quienes no han completado su doctorado-, profesores asistentes quienes, habilitados por su doctorado, tienen un lapso entre cinco y siete años para la enseñanza y la investigación de alta calidad para ser promovidos a profesores asociados. Esta categoría de asociados los habilita para que en un término de tres a cinco años demuestren suficiencia para optar a la categoría de profesores titulares[4] (tenured professors llamados también full professors).

Ahora bien, sobre la experiencia docente en Colombia, la Comisión Nacional del Servicio Civil (CNSC) establece que “es la adquirida en el ejercicio de las actividades de divulgación del conocimiento obtenida en instituciones educativas debidamente reconocidas. (…), la experiencia docente deberá acreditarse en instituciones de educación superior y con posterioridad a la obtención del correspondiente título profesional”[5]. La experiencia entonces se evidencia con la certificación que emiten las instituciones de educación superior relacionando las horas de trabajo docente. Las universidades deben hacer contratos de trabajo para la docencia en pregrado y posgrado, incluyendo la asesoría y evaluación de trabajos de grado y tesis. En los posgrados generalmente las universidades se amparan en lo dispuesto en el artículo 6 del Código Sustantivo del Trabajo para contratar un servicio temporal y especializado por una duración inferior a un mes. Sugiero leer la nota de El Observatorio: Tutores y docentes de posgrado también deben vincularse con contrato laboral.

Finalmente, sobre la situación de la ministra de ciencias, Yesenia Olaya, y su certificación de experiencia docente, me basta con mencionar, a partir de la excelente investigación de la Representante Jennifer Pedraza, la incongruencia entre la constancia emitida por la señora María Camila Díaz como coordinadora de la Maestría en Estudios Afrocolombianos de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá en 2021, que suma más horas de las certificadas por la Dirección de Gestión Humana de la Javeriana en 2023. ¿Le valió esta certificación a Díaz su nombramiento como viceministra de Olaya, comprobando que vender favores aceita bien la puerta giratoria de la corrupción? Como podríamos decir en la Pontificia Universidad Javeriana con una frase clásica de las Universitas de la edad media: Scientia donum Dei est, unde vendi non potest -la ciencia es un don de Dios y por tanto no puede venderse-. Seguramente esta venta de favores hará del ostracismo el precio que otorgue cualquier institución respetable a quienes venden su alma por certificaciones, horas y cargos.

[1] https://professors.leeds.ac.uk/what-is-a-professor/when-did-the-title-professor-first-start-to-be-used/

[2] Ver la obra: de Ridder-Symoens, H. And Walter Rüegg (Ed.). (1992). A history of the university in Europe: Volume 1, Universities in the Middle Ages (Vol. 1). Cambridge University Press.

[3] Ver la obra: de Ridder-Symoens, H. And Walter Rüegg (Ed.). (1992). A history of the university in Europe: Volume 1, Universities in the Middle Ages (Vol. 1). Cambridge University Press.

[4] https://academic-appointments.fas.harvard.edu/descriptions-assistant-professor-associate-professor-convertible-instructor

[5] https://www.cnsc.gov.co/atencion-servicios-ciudadania/preguntas-frecuentes/cual-es-la-diferencia-entre-experiencia-laboral#:~:text=Experiencia%20docente%3A%20Es%20la%20adquirida,en%20instituciones%20educativas%20debidamente%20reconocidas.

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