Mayo 10/21 Estudiantes y profesores son muy activos en el paro y la gratuidad y otros temas hacen parte de sus exigencias, pero es confuso quiénes y cómo pueden ser interlocutores sectoriales ante el gobierno.
A la hora de sentarse a definir un pliego concreto de demandas y de interlocutores el Gobierno difícilmente podrá hallar una o varias personas que, por su autoridad y reconocimiento, o representación gremial puedan tener la legitimidad que su sector les dé.
El paro ha demostrado, una vez más, que el sistema de educación superior colombiano actúa más de nombre que de manera efectiva, y que cada IES, asociación, región y grupos disciplinares y de académicos actúan por su lado y no hay un elemento organizacional y administrativo que integre a todo el sector.
Si bien el paro ha integrado en torno de la protesta contra el gobierno a muchos actores, no todos comparten este rechazo, y por ello se habla de polarización del país; y entre quienes están de acuerdo con demandar acciones del Ejecutivo tampoco hay consensos, se piden muchas cosas que no están debidamente fundamentadas o que responden a intereses particulares.
Uno de los temas más mencionados se relaciona con la matrícula cero, que tampoco se ha detallado cómo sería; mientras que otros, como el expresidente Uribe, hablan de universidad gratuidad para los estratos 1 a 3, pero tampoco se ha dimensionado técnicamente su alcance y costo; mientras que otros hablan de la relación de la universidad con los derechos humanos, los créditos del Icetex, las becas de Minciencias, nuevas sedes universitarias…
Frente a este complejo panorama, es muy posible que algunos avances se den, así como el regreso a la normalidad que todo el país espera, pero que haya sectores educativos que queden inconformes y sigan protestando.
El rol de los estudiantes
Por volumen, los estudiantes universitarios son los que más participan en las marchas pacíficas, y lamentablemente algunos pocos se visto involucrados en actos de vandalismo y de enfrentamientos con las autoridades. Y en redes sociales lideran las diferentes tendencias acerca de la inconformidad son escasos los que defienden el Gobierno).
¿Quién es el vocero de los estudiantes universitarios?. Aparentemente, por su carrera dentro de la deseada reivindicación de los derechos y la gratuidad, podría ser Jennifer Pedraza (foto), la estudiante de la Universidad Nacional (misma que lideró el paro nacional de 2.018). Ella hace parte de la Mesa Nacional del Paro, no obstante muchos se preguntan por qué, y eso no le asegura ser vocera y representante de todo el estudiantado. Solamente dice, a la opinión pública, que es una representación estudiantil directamente alineada con los sectores de oposición al gobierno.
Pedraza ha estado vinculada con el movimiento político del senador Jorge Enrique Robledo, y dentro de los propios estudiantes se han generado enfrentamientos por defenderla y atacarla. Incluso hasta amenazas de muerte en su contra se han visto. Ella cuenta con el respaldo de una de las muchas asociaciones estudiantiles que hay, y es ACREES (Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior) su plataforma de apoyo.
Hay muchos otros jóvenes y grupos (muchos que en este paro han salido de la universidad privada), que por su juventud o falta de acercamiento al nivel político de protesta que se ha manejado tradicionalmente con estudiantes líderes cercanos, por ejemplo, a partidos generalmente de izquierda y extrema izquierda, no hallan un líder o simplemente desconocen a cualquier vocero.
Hay otra actora importante en el diálogo y es la representante de Fenares (Federación Nacional de Representantes Estudiantiles) y al mismo tiempo vocera de los estudiantes ante el CESU, Julieth Rincón, quien con sus representados han actuado con una posición menos crítica hacia el gobierno nacional. Rincón, por ejemplo, hizo parte del grupo de invitados a la primera reunión del diálogo social del presidente Duque con algunos actores del sector, y ha recorrido varias ciudades con el Ministerio de Educación y el Icetex defendiendo la propuesta de reforma de esta última entidad, radicada por el Ejecutivo hace unas semanas.
Rincón y su asesor programático -Manuel Triviño-, así como ASCUN y la RedTTU expresaron su “respaldo al Gobierno Nacional y a toda la institucionalidad del Estado, al igual que a la fuerza pública en el marco del respeto a los derechos humanos, que incluyen garantías para el trabajo, la movilidad, la educación y la salud, en momentos en que la pandemia sigue siendo una amenaza para todos”, tras la reunión sostenida la semana pasada con el presidente Duque.
Entre tanto, Pedraza, como vocera del Comité Nacional del Paro y líder estudiantil, habla de desmontar la propuesta de reforma a la salud, y contemplar otras políticas fiscales y monetarias, entre otros.
Detrás del actual paro, y en el caso de muchos líderes estudiantiles que anhelan visibilidad, se vendrá luego otra elección de representante al CESU (la Ley 30 y afines no detallan cuál o cuáles deben ser las organizaciones que los representen), y la alineación de estos en los diversos movimientos y partidos políticos con miras a las elecciones presidenciales de 2.022, tal y como sucedió entre 2.010 y 2.014 cuando la MANE (que cuestionó la propuesta de reforma de la Ley 30) se integró fuertemente entre 2.010 y 2.012 y se desarticuló, por la búsqueda de liderazgo político de sus actores, entre 2.013 y 2.014.
¿Y las IES y sus rectores?
En el país hay muy variadas formas de agremiación de IES, pero ninguna de ésta representa a la totalidad de instituciones de educación superior.
La Asociación Colombiana de Universidades ASCUN (cuyo actual presidente es el rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, Luis Fernando Gaviria -foto), ha acogido a algunas instituciones universitarias pero no integra a todas las universidades. El Sistema Universitario Estatal -SUE-, que tiene un presidente (e), Hernán Porras, de la UIS, no ha protagonizado el liderazgo característico de ese grupo para demandar recursos del Gobierno Nacional. Y ACIET reúne IES de todos los tipos, pero aún no expresa un discurso unificado. Las demás asociaciones pecan por su falta de trabajo, de liderazgo o de concentración regional.
El resultado de esto es que cada rector ha tomado camino por aparte, las asociaciones han expresado comunicados más políticos que ejecutivos (saludos a la bandera) y se desconoce una posición oficial de éstas como un sector unido.
Por ello, lo que se ha visto estos días es un vendaval de pronunciamientos, pero en el fondo no hay una agenda explícita de parte de las IES para demandar algo al gobierno nacional.
Siete rectores, por su lado, suscriben una “Carta Universitaria a la Nación”; el Grupo G8, de IES paisas suscribe otro comunicado (en la Carta Universitaria y el G8, coincide la firma del rector de la U de Antioquia), al tiempo que las otras IES paisas, que no son universidades, identificadas en el G7 + 1, suscriben otro comunicado, al igual que los del occidente del país, en Cidesco o los del oriente, reunidos en UNIRED.
Los profesores
No tienen una posición definida, pues tampoco se hallan agremiados a nivel nacional. La única asociación es ASPU, que recoge a algunos docentes de la Universidad Pública, que no son mayoría, y cuya bandera ideológica siempre ha estado alineada con las críticas al gobierno de turno. Claramente comparten toda la agenda del Comité Nacional del Paro, pero tampoco se pueden identificar como voceros del profesorado colombiano.
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