Junio 26/24 El sistema de educación superior colombiano, para José Manuel Restrepo, está en mora de hacer un ajuste estructural en algunos aspectos, y eso significa un debate a fondo, más allá de reformas cosméticas de los procesos.
En 2012, con profesores del CESA, Restrepo Abondano fue uno de los pioneros en el sector para hablar sobre temas de “Gobierno Corporativo en las Instituciones de Educación Superior en Colombia”.
12 años después es rector de la Universidad EIA y hace pocas semanas y con los mismos investigadores del CESA, presentó el libro “Lineamientos de gobierno corporativo para instituciones de educación superior”.
Ahora, en un análisis sobre el contexto actual de la educación superior colombiana con El Observatorio de la Universidad Colombiana, Restrepo expresa públicamente y sin temor, algunas propuestas y reclamos que, a manera de decálogo de reformas urgentes en el sistema de educación superior, hace Restrepo y que recoge el sentimiento que gran parte del sector hace sotto voce:
1) Se debe reconocer que si hay algunas instituciones que se comportan como si fueran entidades con ánimo de lucro, debería contemplarse que éstas deban pasar a tributar al Estado. No se puede cerrar el debate al respecto. Hay que fomentar beneficios tributarios para favorecer la mayor filantropía para la educación superior.
2) Hay que “apretar” al sistema profesoral de todos los niveles, público y privado, con evaluación permanente y resultados de productividad y de aprendizaje
3) Se debe rediseñar completamente el Sistema de Aseguramiento de la Calidad. Ya no sirve hacerle más latonería y pintura. El modelo actual nos está llevando a nuestro propio nivel de incompetencia (a pesar del último decreto)
4) El modelo del Consejo Nacional de Acreditación CNA y de CONACES ya no funciona.
5) El sistema ha estado en mora de fortalecer nuevas metodologías, como las duales, así como los modelos comunitarios y aquellas que permitan -también- dar una resignificación de la formación para el trabajo y el desarrollo humano y la educación técnica y tecnológica.
6) Se debe revivir la idea de la Superintendencia de Educación. No es admisible que el mismo actor sectorial (el Ministerio de Educación) diseñe, implemente, sea inspector y haga vigilancia.
7) No tiene sentido seguir con la misma Ley 30, que data de 1992, en momentos en que el sistema cambió radicalmente con la Inteligencia Artificial. No es lógico seguir con una ley que no dice nada de internacionalización, de aprendizaje, de virtualidad y de uso de tecnologías de información, entre otros.
8) Está comprobado, en el mundo, que no funciona la elección democrática de rectores, ni en la pública ni en la privada. Se debe reivindicar el mérito en la educación superior.
9) No existe ninguna posibilidad y las cifras no permitirían que Colombia cuente ahora, y en un largo plazo, con la financiación plena de toda la educación superior. El ejercicio actual podría proyectar el esfuerzo para las públicas (como quedó, en mucho, incluido en la reforma tributaria de 2021), pero para las privadas el Estado debe buscar mecanismos de apoyo (como lo fue en su momento Ser Pilo Paga y Generación E), para coadyuvar a reconocer el mérito de jóvenes talentosos y con necesidades económico, con subsidios de demanda.
10) Una Ley Estatutaria en Educación no puede avanzar sin un aval preciso de Minhacienda. Igualmente, desconocer la educación terciaria en la propuesta de ley estatutaria es un retroceso.
Restrepo tiene claro que si la universidad no cambia, va a desaparecer. “Lo que estamos viendo en el mundo universitario es que hay muchas universidades que están con la probabilidad real y concreta de desaparecer. Y pueden desaparecer por una de dos razones o por resistirse al cambio o por ir demasiado rápido al cambio, perdiendo la integridad de ser universidad”.
Clic para conocer el perfil académico y profesional de José Manuel Restrepo.
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