¿Se debería eliminar el examen de admisión de la Universidad Nacional?

Sept 19/19 ¿Pueden y deben seguir conviviendo las pruebas Saber 11 y los exámenes de admisión que, autónomamente, realizan algunas IES oficiales, si ambos escenarios demandan recursos públicos?

El Diario El Tiempo analizó el tema, con aportes de este Observatorio en el siguiente informe:

Luego que 61.902 aspirantes presentaran la prueba de admisión el pasado domingo para ingresar a la Universidad Nacional, en las redes sociales se originó un debate sobre la viabilidad de este examen teniendo en cuenta, por ejemplo, que las Pruebas Saber 11 ya miden las competencias de un estudiante recién salido del colegio.

“¿Qué relación costo-beneficio tiene eso? Si el propósito es predecir éxito académico (como se asume en la literatura) un examen con la correlación del Icfes presenta una excelente alternativa”.

“Entonces cerremos el @ICFEScol, ya que ninguna universidad lo utiliza como requisito para su ingreso a un pregrado. Con razón los estudiantes de grado 11 ni les interesa los resultados de las Pruebas Saber 11. Saben que no son tenidas en cuenta”.

Esas fueron algunas de las preguntas que realizaron los usuarios en Twitter, tras un trino que realizó Ignacio Mantilla, exrector de la Universidad Nacional, asegurando que las pruebas de admisión de esa institución son el principal criterio para acceder a esa institución.

Mario Alberto Pérez, director nacional de Admisiones de la Universidad Nacional, explicó a EL TIEMPO que dicha prueba se estableció desde 1939, incluso antes de que apareciera el examen del Icfes, hoy conocido como Pruebas Saber 11.

“El examen de admisión siempre se ha utilizado para seleccionar a sus aspirantes y tomar medidas académicas. Es un proceso que, incluso, le sirve al país (…). La prueba siempre se está actualizando en contenidos y en lo que se pretender evaluar”, explica Pérez, añadiendo que este examen es diseñado por profesores de esa institución académica.

Las IES tienen la potestad de realizar este tipo de procesos académicos debido a su autonomía universitaria, la cual está expresada en el artículo 28 de la Ley 30 de 1992.

Ignacio Mantilla explica que el Icfes mide el nivel en el egreso del bachillerato, mientras que el examen de admisión de la Universidad Nacional permite “identificar debilidades del estudiante y llenar vacíos al ingreso en matemáticas y lectoescritura, por ejemplo”.

Carlos Mario Lopera, director del Observatorio de la Universidad Colombiana y experto en estos temas, afirma que el sistema de educación superior está en mora de hacer un análisis detallado de los distintos exámenes de admisión que se aplican en las universidades públicas.

“En un escenario de restricción presupuestal como el colombiano para la educación superior valdría la pena mirar si es justificable y comprensible que las universidades públicas destinen, autónomamente y por separado, miles de millones de pesos para aplicar una prueba de estas cuando existe otra también realizada por el Estado (Saber 11)”, reflexiona el experto.

El proceso de admisión a la Universidad Nacional cuesta, según Mario Alberto, 110.000 pesos. “Esos recursos se destinan, básicamente, para funcionamiento y programas de bienestar de la institución”, señala el académico. Entre tanto, las Pruebas Saber 11 para colegios públicos tiene un costo de 45.000 pesos, y para privados es de 60.000.

Para Lopera “no tiene sentido que en Colombia haya exámenes diferenciados en cada universidad pública. Es un rompimiento del concepto de lo público y una clasificación de universidades y bachilleres de primera y segunda categoría. El concepto de lo público, a diferencia de lo privado, no debe admitir clasificaciones”.

Pérez dice que en la actualidad se están realizando debates internos para determinar la continuidad de la pruebas de admisión de la Universidad Nacional.

“De hecho, en los años 90 también se estuvo evaluando esa posibilidad. Hay personas que están de acuerdo y otras no. Se ha mantenido en la medida que el examen es un insumo académico importante”, agrega el académico.

El director del Observatorio de la Universidad Colombiana advierte que la prueba de admisión de la Universidad Nacional y de otras instituciones académicas puede generar brechas o exclusivismos en el sistema.

“Si cada universidad pública quiere diferenciarse en ciertos aspectos (unas quieren potenciar estudiantes con espíritu emprendedor y otras con gran fundamentación en ciencias básicas, por ejemplo), eso debería ser producto de un diálogo y consenso nacional universitario y debería ser el mismo Icfes el que diseñe esas pruebas y entregue los resultados”, puntualiza.

Universidad del Atlántico cambió su sistema de admisión

Si bien no todas las universidades públicas cuentan con un examen propio de admisión, algunas han decido cambiar ese sistema. Un ejemplo de ello es la Universidad del Atlántico, pues desde el 2018 el ingreso a esta institución se realiza con las pruebas Saber 11.

“De esta manera, la institución garantiza que los ingresos no sean manipulados por terceros y se acaba el proceso de ingreso por examen, en el cual se estaban invirtiendo recursos que pueden ser aprovechados en otros propósitos institucionales”, explica la institución.

Además, la universidad explica que utilizando las pruebas de Estado es posible generar mayor inclusión. “En el caso de los jóvenes provenientes de municipios y corregimientos como Moya, Chengue y demás, no disputarán sus cupos comparándose con otros que se han formado en las grandes ciudades, sino que competirán con aspirantes en similares condiciones académicas. Esto también se aplicará para los artistas, deportistas, personas víctimas del conflicto y discapacitados”.