Sí a la presencialidad en la enseñanza del trabajo social: Jesús Glay Mejía – Abril/19

Por: Jesús Glay Mejía N. – Profesor titular jubilado de la Universidad del Valle. Ex presidente FECTS 1980-1982, CONETS 1986-1999, CNTS 1991-1999, ALAETS  1992-1995 y Ex Vicepresidente IASSW1996-1998.

Las profesiones tienen sus especificidades y particularidades, se estructuran de acuerdo al desarrollo teórico, metodológico, técnico, unas funciones y responden a una demanda social. Es con base en sus características y avances que se organiza el proceso de enseñanza, hay profesiones de las ciencias naturales que requieren para su enseñanza de laboratorios, nadie concibe un programa de química o física sin laboratorios o un programa de ciencias de mar sin la posibilidad de acercarse sensorialmente al mar, conocerlo, analizarlo, observarlo, familiarizarse con el mismo, o un programa de geología sin adentrarse en el estudio y conocimiento de la tierra, de un volcán, igual sucede con la enseñanza del trabajo social, no requiere un laboratorio de física ni un barco oceanográfico, lo que sí se exige son las condiciones que propicien el proceso de enseñanza aprendizaje de acuerdo a su objeto de estudio e intervención garantizando calidad e idoneidad del profesional. Es un programas de alta complejidad, demanda responsabilidad y ética en su ejercicio, su objeto de estudio e intervención a diferencia de otras disciplinas es el Ser humano, la sociedad, la cultura, un objeto de conocimiento con conciencia, piensa y habla, creador de cultura que a diferencia de otras áreas de conocimiento exigen del profesional la capacidad de construcción, comprensión e interacción, una profesión que se desarrolla en función de la intervención social, es decir en relación con el otro, con los otros, se basa en las interacciones, en los diálogos, en la escucha, en los relatos, trabaja con personas, grupos, organizaciones, características y condiciones que hacen que el proceso de formación tenga un alto componente teórico-practico, acompañado de prácticas en el escenario de los acontecimientos reales, así mismo se considera la presencia del docente en unos casos y en otros del supervisor como observador de segundo orden.

Sentada estas particularidades en la enseñanza y formación del trabajador social, lo menos que se puede esperar de la sociedad y del Estado, es que se escuche a la profesión mediante la vocería del organismo especializado y uno de los de mayor reconocimiento en el continente en la formación en trabajo social, el Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social-CONETS, con competencia e idoneidad en el tema, de allí que no puede convertirse este debate en un asunto de exegesis del derecho, rumbo que ha tomado por los argumentos de la universidades que se sienten afectadas.

La formación en trabajo social ha sido presencial por tratarse de una profesión de la intervención social. Por esta razón el gremio y el legislativo al momento de la aprobación de la ley del ejercicio profesional Ley 53 de 1977 establecieron como obligatoria la modalidad presencial: Las profesiones tienen sus particularidades que condicionan y determinan entre otros los asuntos curriculares y pedagógicos y además se tiene en cuenta las diferencias en el modo y forma de intervenir, por esto el Estado legisla sobre las profesiones, ejerce control y vigilancia del ejercicio y se formula un código de ética, lo cual no va en contra de la ley y por contrario la Constitución Política de 1991 en el Articulo 26, establece la inspección y vigilancia y por tratarse de una profesión reconocida legalmente esta sujeta a control según los establece el mismo artículo, lo que no riñe con la libertad de cátedra ni de enseñanza. No se puede tratar y resolver este asunto solo desde la norma y consideraciones generales sin distinguir entre las profesiones, este es uno de los errores de las universidades que crearon los programas virtuales en trabajo social, y por parte del Ministerio de Educación la flagrante violación de la Ley 53 de 1977, del Decreto 2833 de 1981 y de la Constitución Política por otorgarles registro calificado a programas en trabajo social mediante la modalidad virtual.

El problema presentado es ante todo de carácter académico, curricular y pedagógico, se debe escuchar al organismo especializado en la docencia en trabajo social el CONETS, el Ministerio deberá buscar las soluciones para los estudiantes afectados, las universidades involucradas someterse a la  ley y normas de la formación en trabajo social.

Información de referencia: Los argumentos a favor y en contra de reconocer el Trabajo Social aprendido a distancia