Agosto/25 Núñez, gestor de diversas iniciativas para potenciar la calidad e impacto de la educación con tecnología, y fundador de Griky, reflexiona sobre este fenómeno (tomado de Linkedin).
Una universidad que no diversifica su portafolio, se está quedando atrás. No solo en innovación. También en ingresos.
Llevo años viendo de cerca la transformación (o la parálisis) del sistema universitario.
Y hay algo que me queda cada vez más claro:
👉 El portafolio académico ya no puede ser estático, ni limitado, ni lento.
Hoy, una oferta académica diversa no solo transforma el aprendizaje.
También puede transformar las finanzas, el posicionamiento y la sostenibilidad de tu institución.
Déjame explicarlo:
1) Más y nuevos programas = más fuentes de ingreso
👉 Depender de 3 o 4 carreras tradicionales es como poner todos los huevos en la misma canasta.
Cada nuevo programa bien diseñado puede convertirse en una nueva línea de ingreso. Licenciaturas, microcredenciales, cursos cortos, certificaciones internacionales…
Diversificar la oferta permite capturar distintos públicos y momentos de vida del estudiante.
Y eso se traduce en nuevos flujos de matrícula, no solo en enero o agosto, sino durante todo el año.
2) Más pertinencia = más valor percibido = más matrículas
👉 Cuando tu portafolio habla el idioma del mercado, los estudiantes escuchan.
Y ojo que no digo que se trata de inventar modas. Se trata de ofrecer programas conectados con necesidades reales: Nuevas tecnologías, empleos emergentes, sostenibilidad, inteligencia artificial, economía digital.
La percepción de valor hoy es más importante que la tradición.
3) Más flexibilidad en formatos = menos deserción
👉 El abandono no siempre tiene que ver con falta de interés. Muchas veces, es falta de opciones.
Cuando ofreces programas asincrónicos, híbridos o con rutas personalizadas, le das al estudiante lo que necesita para continuar.
Flexibilidad no significa menor calidad. Significa mayor inclusión.
Y en un contexto donde la deserción es uno de los mayores desafíos financieros, reducirla puede significar la diferencia entre estabilidad y crisis.
4) Más conexión con tendencias emergentes = más alianzas
👉 Los grandes aliados no buscan instituciones que repitan lo que ya existe. Buscan socios que estén creando lo que viene.
Tener un portafolio alineado con las competencias del futuro abre puertas:
– Empresas que quieren capacitar a su talento
– Gobiernos que necesitan formar en nuevas habilidades
– Plataformas tecnológicas que buscan universidades pioneras
Diversificar el portafolio también es una jugada de posicionamiento institucional.
5) Más perfiles de entrada = más mercado potencial
👉 Dejar de pensar solo en el estudiante de 18 años. Hoy puedes diseñar programas para: profesionales que necesitan actualizarse o emprendedores que necesitan habilidades ágiles.
Más perfiles = más oportunidad de atraer nuevos públicos.
La conclusión: Las universidades del futuro serán las más relevantes, flexibles y alineadas con los desafíos del mundo.
Y todo comienza con lo que decides ofrecer.
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