Silencio del SUE sobre la U. Nacional refleja la desarticulación de la universidad pública

Silencio del SUE sobre la U. Nacional refleja la desarticulación de la universidad pública

Mayo 27/24 El no rechazo del SUE a la forma como el Gobierno Petro quiere actuar en la U. Nacional de Colombia significa una de dos cosas: O está de acuerdo con el Gobierno, o no le interesa defender a la más importante universidad pública del país.

Cualquiera de las dos salidas es fatal para la educación superior colombiana, y para el mismo SUE.

Si es un silencio cómplice con la intención del Ejecutivo de imponer el rector a su gusto, en contra de las normas definidas en el proceso y violentando la autonomía universitaria, está abriendo la puerta para que el día de mañana el gobierno de turno haga lo mismo con cualquiera de las otras universidades públicas (Cundinamarca, Córdoba, Cartagena, Valle, Mayor de Cundinamarca, Popular del Cesar, Pedagógica Nacional, Antioquia, Guajira, Indígena Intercultural, Internacional del Trópico Americano, Caldas, Tecnológica de Pereira, Quindío, Surcolombiana, Distrital Francisco José de Caldas, del Cauca, Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Nariño, Sucre, Pamplona, Francisco de Paula Santander, Tolima, Militar Nueva Granada, Atlántico, Nacional Abierta y a Distancia, Llanos, Amazonia, Tecnológica del Chocó, Magdalena y Pacífico).

Si ideológicamente el SUE comparte las ideas del presidente Petro, está abriendo la puerta a que un próximo gobierno, antagonista del actual, las intervenga a ellas.

Si el SUE está callando por evitar molestar al Ministerio de Educación Superior y al Presidente, por los posibles beneficios que estos le den, por evitar que no se metan con ellas o por tratar de salir mejor beneficiadas en las políticas de gratuidad o en las políticas de transferencias de recursos, ¿no están, acaso, vendiendo el patrimonio de la autonomía universitaria por muy poco?.

¿Y si el SUE calla porque no le interesa defender a la universidad pública más grande del país no es, también, pegarse un tiro en el pie?. Más allá de divisiones entre algunos rectores del SUE, de IES de región con IES del centro, así como de universidades grandes y tradicionales con las no tan grandes y no tan tradicionales, y de una real inconformidad porque (hay que reconocerlo) la Universidad Nacional de Colombia siempre se ha creído “harina de otro costal”, que ve a sus hermanas por encima del hombro y que negocia solo para sí y no para el sector, no pronunciarse es una explícita demostración de desinterés, apatía y falta de solidaridad con una de las universidades agremiadas.

Si bien la Ley 30 de 1992, que creó el Sistema Universitario Estatal SUE no pone entre sus objetivos la defensa de la autonomía universitaria ni de las agremiadas, se cae de su peso que los rectores de las universidades públicas, en conjunto, están en mora de defender la autonomía universitaria, así eso les implique cuestionar al gobierno.

Sobre este caso ya se pronunció uno de los rectores de las universidades públicas, el de la Universidad del Quindío, Luis Fernando Polanía Obando, quien escribió una columna al respecto y dijo que “ojalá también se pronuncie el Sistema Universitario Estatal, SUE”.

Cuestionar la acción del gobierno demanda valor civil, y si la situación fuera de terror y nadie hubiera dicho nada, podría ser entendible el silencio, pero en el escenario democrático colombiano, lo que está sucediendo con la Universidad Nacional de Colombia ha sido ampliamente cuestionado y rechazado por medios de comunicación, columnistas y asociaciones como ASCUN, ACIET, rectores de universidades privadas y organizaciones regionales como RIESCAR y ASIESCA.

Antes de los diversos pronunciamientos este Observatorio de la Universidad Colombiana había advertido del peligro que sufre el sistema si hay indiferencia de sus actores en casos críticos como el de la Nacional.

Lea: Crisis de la UNAL: ASCUN, SUE y CESU, obligados a pronunciarse

Ya varios lo han hecho, menos el SUE y el CESU. Este último, claramente, confirma que está amarrado por el Ministerio de Educación Nacional, y pese a que allí hay varios rectores, sus intereses personales más que de sistema priman, y prime al silencio.

Ojalá cuando el SUE emita un nuevo comunicado no sea demasiado tarde.

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