Tácticas no éticas, no académicas, ¿no legales? para engañar a los pares de Conaces y CNA

Marzo 19/24 Algunos, en baja voz y preocupados, se preguntan por qué algunos programas e IES, sin cumplir a cabalidad las condiciones, renuevan sus registros o acreditaciones. Hay múltiples malas prácticas, conocidas pero calladas por el sector.

Se presume que uno de los pilares de los procesos de aseguramiento de la calidad, tanto en registro calificado como en acreditación, es la integridad de las instituciones de educación superior y sus programas para presentar honestamente sus resultados de autoevaluación y mostrar su compromiso con la mejora continua.

Asimismo, la integridad de los pares académicos para cuestionar objetivamente, no “tragar entero” y confrontar realidades.

Pero, ¿qué pasa cuando la IES engaña a los pares (o estos se dejan engañar) en la visita de registro calificado o de acreditación? Esto es, cuando se presentan datos, documentos y testimonios que no reflejan la realidad institucional como es. ¿Es “habilidad” de la IES o mediocridad de los pares académicos?, ¿o son sesgos de información que, aún contemplados por CONACES y CNA, se admiten y pese a ello procede el registro calificado o la resolución de acreditación?.

Lo curioso es que, en el fondo, estas son situaciones conocidas, advertidas y vividas por la mayoría de responsables de los procesos de autoevaluación y los pares académicos, pero ni los rectores, ni CONACES, ni el CNA, ni el CESU dicen nada al respecto. Es como si la filosofía fuera “hagámonos pasito… que los procesos valen plata… que la situación está difícil… y que el par que hoy visita a la IES mañana puede ser muy amigo o directivo de esa institución…”.

Un inventario de polémicas prácticas

A partir de diversos testimonios verificables de académicos y directivos de algunas IES (algunas de ellas con acreditación y reacreditación institucional de alta calidad), estas son -sin orden de prioridad- algunas de aquellas “recursivas” prácticas que usan algunas IES para distraer, engañas, ocultar o cambiar la realidad durante la visita de los pares académicos.

Nota: No mencionamos nombres concretos de las IES, pero seguramente al ver los casos estos se reflejarán internamente en muchas.

1) Designar a un vicerrector (puede ser el académico), un decano (puede ser el de educación) o un profesor (puede ser filósofo), para que explique el proyecto educativo institucional, mismo que la mayoría de la comunidad poco o nada entiende y no es capaz de explicar. La premisa es sencilla: Como es un desarrollo autónomo, así el par no lo entienda, debe respetar lo que le digamos.

2) En ambientes laborales pesados, cuando los pares académicos preguntan el por qué de las renuncias de los docentes, los directivos responden que es porque les salen mejores oportunidades, pero lo que hay detrás de eso es el acoso y mal ambiente laboral de la institución hacia sus docentes. Para la visita se contratan profesores con altos niveles de cualificación, especialmente doctoral, pero luego del paso de los pares, varios de estos profesores son retirados (por “costosos”).

3) Filtrar quiénes serán los docentes y profesores que atenderán a los pares académicos. Cuenta un directivo: “La visita de acreditación fue “libretiada”. Tanto docentes como estudiantes fueron reunidos días antes. Esta reunión tenía dos objetivos claros, el primero informar sobre la visita de acreditación y el segundo, identificar docentes y estudiantes que tuvieran comentarios en contra de la institución para esconderlos (literal) el día de la visita de los pares. Claramente al auditorio solo asistieron los docentes que no se atreven a decir lo que realmente pasa y los estudiantes de primeros semestres que aún no conocen todo el manejo de la universidad”. Algo similar ocurre con los empleadores y los representantes del sector externo.

Un directivo señaló que “los docentes y otros miembros del equipo no manifiestan nunca estas inconformidades, por dos razones: temor a perder su trabajo y porque a través de la figura de contrato de exclusividad amarran a los docentes”.

4) Presentar estructuras y documentos de inexistentes comités (facultad, docentes, investigación, bienestar…..) para vender la idea de la colectiva participación de la comunidad académica en las decisiones institucionales. Esto se complementa a veces cuando los directivos tienen que “entretener” a los pares académicos, mientras construyen un documento anunciado y que no aparece, porque nunca ha existido.

5) Bloqueos por Armonía: Así se llama internamente en una IES acreditada a cuando los estudiantes que suelen revelarse contra la institución y pregonar en redes lo que sucede, son “bloqueados por armonía”; esto es, un estado académico que restringe cualquier registro administrativo o académico del estudiante, y que solo desde la alta dirección se puede quitar dicho bloqueo. De lo contrario, el estudiante queda por fuera de la institución.

6) Ajuste en cargas académicas. En uno de los casos encontrados, se vio que los docentes tiempo completo tienen máximo 22 horas de clase, sin embargo, “se suelen exceder esos límites llegando a superar las 30 horas semanales de clase. Estamos hablando que cada docente de estos tiene un promedio de 12 grupos de clase y si acaso 4 horas máximo de preparación de clase. Un absurdo. Para la visita de pares, la vicerrectoría académica hizo ajustar los planes docentes para que ese aspecto no quedara tan evidente y ponerle a los docentes al menos 6 horas de preparación de clase”

Y todo esto para la visita. Porque cuando se obtiene el registro, pero especialmente la resolución de acreditación o la reacreditación, no es poco común que las IES “desmonten” la logística y la estructura que armaron para atender los pares. Se disminuya el número de docentes de cátedra, se recargue a los de planta y se acaben proyectos de investigación, capacitaciones y movilidad internacional; o se quiten subsidios o medios de transporte a los estudiantes para sus ejercicios académicos, y se reduzcan ayudas estudiantiles y espacios de bienestar dados meses antes de la visita, entre otros.

Anécdota: Hace muchos años, cuando comenzaron todos estos procesos (antes de las bases de datos y las bibliotecas digitales), un par académico debió regresar a la institución que visitó al día siguiente. Llegó hasta la biblioteca a recoger un libro que se la había quedado y halló un cartel que decía: “Los profesores que prestaron sus libros para la visita del Ministerio, ya pueden pasar a recogerlos” .

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