Transferencias a IES públicas no son suficientes para cubrir presupuesto 2020

Mayo 21/20 La pandemia causará un recorte en ingresos de IES públicas, por recursos diversos a transferencias y un saldo rojo a final de año, salvo haya una inyección adicional de recursos.

Poco a poco van apareciendo mensajes de alerta tanto del SUE como de la Red TTU que agrupan la totalidad de IES de carácter oficial, que dependen, para vivir financieramente, no sólo de las transferencias municipales, departamentales y nacionales, sino también de venta de servicios, consultorías, licitaciones, derechos pecuniarios como inscripciones, y recursos de estampillas, entre otros, y que por la cuarentena y la recesión económica pondrá en aprietos a varias de éstas para cubrir gastos de funcionamiento, especialmente de nómina, para cerrar el año 2.020.

Vale recordar que las transferencias, contempladas en la Ley 30 de 1992, escasamente costean un poco más del 50 % de los gastos de las IES públicas, en promedio (en algunas apenas está entre el 10 y el 20 %), y que el dinero restante deben gestionarlo las propias instituciones por su cuenta.

Hace unos días, en carta a la ministra de Educación, María Victoria Angulo, la Red de Instituciones Técnicas Profesionales Tecnológicas y Universitarias Públicas RED TTU, advirtió que gobiernos locales han comenzado a informar a las IES de sustanciales recortes (hasta del 50 %) en las transferencias por concepto de las estampillas y de gastos de funcionamiento, por la situación que se vive actualmente.

El caso de la U. Nacional de Colombia

La Nacional es la IES que más recursos recibe, al año, de parte del Estado, y aún así la proyección de su presupuesto 2020 indica que, por ahora (y dependiendo de la continuidad de la situación de calamidad pública), estaría cerrando este año con un déficit de 77.466 millones de pesos, o faltante para cubrir sus necesidades.

Por ejemplo, esa Universidad tuvo que desistir de realizar su tradicional examen de admisión, y recurrir a otro sistema de cálculo y análisis de los aspirantes, incluido el resultado de la prueba Saber. Además del debate que se ha abierto en redes por lo justo o no, o el impacto o no en la calidad de los próximos admitidos, esta decisión le representa a la universidad dejar de ingresar una importante suma de dinero.

En el debate sobre las finanzas, algunos dicen que el confinamiento significará sustanciales ahorros a las IES, tales como servicios públicos, todos los rectores han indicado que, hasta ahora, la reducción en estos pagos ha sido mínima.

Por el contrario, las transferencias, recursos por otros derechos pecuniarios, la caida en venta de servicios y educación continuada, entre otros, sí podrá afectar considerablemente algunos gastos de funcionamiento comprometidos.

Y si a todo esto se le suma, por un lado, las demandas de estudiantes que piden descuentos significativos de matrícula, y por otro los obligados gastos de inversión y funcionamiento para habilitar gradualmente las instalaciones físicas para el posible regreso, gradual, a clases (tales como medidas de desinfección y adecuación de espacios, así como entrega de equipos de cómputo y conectividad a los estudiantes más vulnerables), se aprecia un complicado panorama para el sector.

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