Abril 12/20 El panorama es absolutamente incierto. Ni se sabe cuándo regresarán las clases. Presupuestos gubernamentales bajarán y algunas IES podrían, incluso, cerrar.
Una primera conclusión: Las IES deben anticiparse a una suspensión de larga duración, centrando los esfuerzos en asegurar la continuidad formativa y garantizar la equidad, generando mecanismos de gobierno, monitoreo y apoyo eficientes.
Así lo registra un análisis sobre el estado de los sistemas de educación superior de la región en la crisis elaborado por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe IESALC – UNESCO y denominado “COVID-19 y educación superior: De los efectos inmediatos al día después. Análisis de impactos, respuestas políticas y recomendaciones”.
Allí se analiza cómo han reaccionado los diferentes sistemas educativos, qué IES tendrían mayores impactos, el tema de la virtualidad, y la situación de docentes, estudiantes y personal no académico.
A manera de síntesis, estos son los principales hechos, experiencias y advertencias derivadas de la situación, y que se presentan en este trabajo, dirigido por Francesc Pedró:
- El cierre temporal afecta aproximadamente a unos 23,4 millones de estudiantes de educación superior (CINE 5, 6, 7 y 8) y a 1,4 millones de docentes en América Latina y el Caribe; esto representa, aproximadamente, más del 98% de la población de estudiantes y profesores de
educación superior de la región. - Situación preocupante de los estudiantes más vulnerables que ingresaron a la educación superior en condiciones más frágiles. Esto puede llevar al abandono.
- Hay miles de estudiantes en el extranjero, varados, esperando a que se reemprendan las actividades presenciales o imposibilitados de regresar a sus países debido al cierre de aeropuertos y fronteras.
- El aislamiento afín al confinamiento impactará el equilibrio socioemocional, en particular, en estudiantes con problemáticas preexistentes.
- Por el momento, no hay ningún país de la región donde se haya ofrecido una moratoria
o una suspensión de los aranceles, basándose en el supuesto de que es una situación temporal de corta duración y de que se garantiza la continuidad de las clases por modalidades alternativas. Ya son muchas las IES que están ofreciendo una reducción en los aranceles. - Es posible que se alcen voces, justificadamente o no, a favor de dejar en suspenso la evaluación del curso académico.
- Estudiantes que se gradúen en 2020 – 2021 deberán hacer frente al pago de sus préstamos y créditos universitarios, estando en un mercado laboral deprimido
- La tradicional educación a distancia, en la que el profesor imparte una clase retransmitida en directo y que puede ser recuperada en diferido, parecen ser las más apreciadas por los estudiantes
porque son las que mejor reproducen la dinámica a la que están acostumbrados. - El paso de lo presencial a lo virtual no parece haber sido recibido positivamente. Parte de la desafección proviene de que el contenido que se ofrece nunca fue diseñado en el marco de un curso de educación superior a distancia, sino que intenta paliar la ausencia de clases presenciales con clases virtuales sin mayor preparación previa.
- La experiencia virtual se saldará en algunos casos con muchas dudas acerca de la necesidad de volver completamente a la presencialidad sin sacar mayor partido de las oportunidades ofrecidas por las tecnologías.
- Una cosa es tener la infraestructura tecnológica y técnica necesaria para apoyar cursos virtuales a
estudiantes de posgrado; y otra, bien distinta, dar salida a las necesidades técnicas y tecnológicas que requiere una generalización de todos los cursos para todos los estudiantes en plazos que, en muchos casos, han sido inferiores a una semana. El esfuerzo realizado está siendo, a todas luces, titánico. - Incluso en países donde ya existía un marco regulador favorable a la ES virtual y donde las IES han logrado generar sus propias capacidades en este sentido (como Colombia), no todas las disciplinas
o programas admiten con igual facilidad la transferencia tecnológica y didáctica requerida - La pregunta del millón es si, en el supuesto de la continuidad de las actividades de enseñanza, en la virtualidad los estudiantes conseguirán lograr los objetivos de aprendizaje diseñados para el curso presencial.
- Movilidad internacional: Muchos estudiantes renunciarán a proseguir sus estudios y estancias académicas interrumpidas no solo por afectaciones psicológicas, sino también por restricciones epidemiológicas, visas condicionadas a la severidad que la pandemia exhiba en sus respectivos países, a la limitada oferta de vuelos comerciales, así como a razones económicas dado que los fondos de soporte provenientes de sus países de origen también se han disminuido o cancelado.
- El cese de la actividad docente presencial se cierne como una amenaza para aquellos docentes cuyos contratos se centran exclusivamente en el dictado de clases complementarias como, por ejemplo, clases prácticas o seminarios.
- Del uso que, en la práctica, hiciera cada docente de la virtualidad depende en gran medida su
capacidad para dar continuidad su contrato. - La curva de aprendizaje para la utilización eficiente de la tecnología en educación superior a distancia es muy pronunciada y requiere de apoyo externo en lo tecnológico y en lo pedagógico.
- Hay presiones de sindicatos docentes para impedir u obstaculizar la transición a enseñanza en línea con el argumento de que no tiene la misma calidad, aunque en el fondo debido a la preocupación respecto a posibles despidos o reducciones de beneficios salariales para sus agremiados
- Investigación y extensión han quedado en suspenso, salvo la investigación de base bibliográfica.
- La situación del personal no docente, de administración y servicios, es riesgosa, pues sus tareas principales no son consideradas críticas para la continuidad de la docencia.
- Especialmente en IES privadas de tamaño mediano o pequeño, si la situación se prolonga, es muy probable que, no pudiendo ofrecer docencia, deban suspender temporalmente el cobro de aranceles. En semejante contexto, también es posible que IES privadas de mayor tamaño intenten capturar estos estudiantes ahora huérfanos. Así las cosas, es posible que muchas IES deban cerrar.
- A corto plazo habrá un número de estudiantes que ya no volverán a las aulas y cuyo
porcentaje es difícil de estimar. La salida de la crisis financiera se saldará con mayores tasas de desempleo y muchas familias se empobrecerán. - El único antídoto es el seguimiento individualizado que, probablemente, no esté en manos por igual ni de todas las IES ni tampoco de todos los docentes. Este seguimiento es particularmente importante en el caso de los estudiantes más vulnerables para quienes esto puede hacer la diferencia entre continuar sus estudios o abandonarlos.
- Las IES públicas volverán a abrir en un contexto ya de plena recesión económica y son de esperar recortes importantes en la inversión pública en educación.
- Sí cabe esperar que haya cambios en la oferta y que muchas universidades que carecían de titulaciones impartidas a distancia decidan amortizar el esfuerzo que están haciendo ahora para dar ampliar su capacidad de ofrecer programas en línea.
- Hay una oportunidad para mejorar la gestión universitaria, aprovechando al máximo el teletrabajo y reduciendo las típicas ineficiencias de los sistemas más anticuados bajo modelos de gestión arcaicos o excesivamente burocratizados.
Para IESALC, además de los esfuerzos de los gobiernos por garantizar el derecho a la educación, los marcos normativos y las políticas en curso, deben revisarse “para asegurar medidas estructurales que entiendan la educación como un continuo donde las trayectorias educativas deben ser fortalecidas desde la primera infancia hasta la educación superior y más allá, para minimizar así la fragilidad de los estudiantes más vulnerables que llegan a la educación superior”.
Una moraleja de esta situación: por mucho que haya que cerrar las puertas de las IES, las actividades académicas continúan allí donde hay espíritus comprometidos con la ciencia y la formación y, a veces, con sorprendentes resultados.
Clic para descargar el informe Covid_19_Unesco
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