Un llamado a rescatar el informe de la Misión de Sabios

Para qué más comisión de sabios, acojamos a los mismos cuyo legado sigue vigente. La mayoría de los sabios aún viven y no han podido ver los frutos de su misión, señala el rector de UDES, Jaime Restrepo, en Periódico Debate.

Quienes hemos estado en la administración pública, debemos llamar la atención sobre la tergiversación que se ha tenido de aspectos fundamentales en la vida de la Nación. Uno de ellos es el comportamiento del actual gobierno en el tema de la ciencia, la tecnología y la innovación. La voz debe ser fuerte, que se sienta, y la unidad de los sectores académicos cada vez más necesaria, porque está en juego el desarrollo del país, que requiere fortalecer un aspecto que es esencial como es el de la investigación.

La Misión de Ciencia, Investigación y Desarrollo, más conocida en el argot académico como la "Misión de Sabios", con la presencia de eminentes científicos colombianos, encabezada por quien es actualmente la figura cimera de Colombia a nivel internacional, el Dr. Rodolfo Llinás y con la participación destacados investigadores y educadores como Eduardo Aldana, Fernando Chaparro, nuestro Nobel de literatura Gabriel García Márquez, Rodrigo Gutiérrez, Marco Palacios, Manuel E. Patarroyo, Eduardo Posada, Ángela Restrepo y Carlos Eduardo Vasco, publicó en 1996, con el apoyo de la Presidencia de la República y de Colciencias, en editorial Tercer Mundo el libro: “Colombia al filo de la oportunidad”*.

En este libro, que no ha perdido la más mínima actualidad, porque lo que en ese entonces se le solicitaba al país sigue teniendo igual validez, debería releerse, en primer lugar por el Gobierno, porque fue auspiciado por él mismo en su momento, así haya sido un gobierno anterior, el dirigido por el Presidente César Gaviria, y sobre todo, porque hoy sigue significando una frustración para los colombianos. Pero también debe analizarse por quienes hoy en día le piden al actual mandatario de los colombianos una "nueva misión de sabios", para pedir seguramente lo mismo y quizás, únicamente porque pretenden figurar en la historia como los nuevos sabios, ahora sí salvadores de la ciencia en Colombia.

Lo decía el educador e investigador y ex rector de la Universidad Nacional, una persona que por sus méritos se ha ganado todo el respeto, Moisés Wasserman, en el reciente Foro de ASCUN sobre la materia: no se necesitan más políticas, tenemos dos leyes de ciencia y tecnología, tenemos las políticas que ha fijado Colciencias con la comunidad académica, sabemos qué se necesita, lo que hace falta es "hacer" y ello consiste en entregar recursos suficientes, formar la gente que necesitamos, apoyar los grupos de investigación que ya existen, no seguir con la retórica, sino cumplir las metas fijadas con un criterio de Estado, no de gobiernos que buscan popularidades transitorias o que actúan con criterios politiqueros.

La gran mayoría de los miembros de la comisión de sabios, sigue ahí, luchando por lo mismo, pidiendo hasta desgañitarse, que los sucesivos gobiernos atiendan las propuestas que se hicieron hace casi veinte años. Este Gobierno nos alcanzó a ilusionar cuando dijo que el 10% de los recursos del Sistema General de Regalías serían para ciencia y tecnología (ver discurso de posesión del presidente). Pero de nuevo la politiquería salió a relucir, porque Planeación Nacional confundió la ciencia y la tecnología con un aspecto de ella como es la innovación y declaró a los oídos del Presidente que ésta era la "locomotora"; porque no se le dio la participación adecuada a Colciencias en el manejo de la situación que le compete y se le crearon competidores que le han estado restando recursos; porque se evitó que esta entidad administrara los recursos del 10% en el Fondo Francisco José de Caldas creado por la Ley 1286 de 2009; porque el Ministerio de Hacienda, en su afán centralista, prefirió hacer un presupuesto paralelo para poder administrarlo, se inventó el cuento de la mermelada y le entregó los recursos a los departamentos; y porque en la actualidad no se cumplen los términos de la reforma constitucional 05 del 2011 ni la Ley reglamentaria 1530 de 2012.

Para qué más comisión de sabios, acojamos a los mismos cuyo legado sigue vigente. La mayoría de los sabios aún viven y no han podido ver los frutos de su misión.

* Colombia al filo de la oportunidad. Presidencia de la República y Colciencias. Editorial Tercer Mundo, Bogotá, 1996.