Un s.o.s. para la docencia de cátedra en IES privadas

Feb 25/20 La legislación laboral y la autonomía permiten a las IES contratar profesores de cátedra en horarios y tiempos que poco incentivan su formación y supervivencia. Una situación que roza con la injusticia.

Lo ilegal es cuando el reconocimiento se la hora cátedra se hace por honorarios, o -con datos de 2.020- se paga por menos de $36.575 la hora de clase (independientemente de si ésta va de 45 a 60 minutos).

Información de referencia: Si es profesor de cátedra y le pagan menos de $36.575 por hora, denúncielo

Son muchas las IES colombianas que (también entendible desde el punto de vista de la variabilidad en la demanda y el impacto en el número de grupos), deben ajustar sus nóminas semestre a semestre, por lo que actualmente es común ver (incluso en IES acreditadas institucionalmente) que con el recorte 2019 a 2020, se recargó de horas de clase a profesores de planta (algunos desarrollan hasta 8 asignaturas diferentes, en algo que va en contravía de la calidad), tras haber salido de cientos de profesores de cátedra.

Por lo demás no es una ni dos las IES que contratan solamente por cuatro o cinco meses, y así es como se desarrolla su política de recursos humanos. A veces, por ahorrarse uno o dos meses de salarios, castigan la cultura laboral, el trabajo en equipo, la maduración académica, los procesos de investigación y, en fin, la calidad de la propia IES.

El siguiente testimonio es uno de los muchos que de forma recurrente llegan a El Observatorio, de lectores molestos con la situación, y quienes no hallan en el entorno laboral ni social respaldo a su inestabilidad.

Al consultar al profesor si El Observatorio podría citar su nombre, éste respondió: “Puedo autorizar la publicación, pero lamentablemente no con mi nombre, ya que como consecuencia de esto puedo estar sometido a represalia”.

Esta es su opinión:

“Desde hace varios años he sido docente de universidades privadas y, aunque amo profundamente este trabajo, he podido experimentar de primera mano los abusos que ocurren en temas contractuales por falta de una legislación que reglamente la profesión docente a nivel universitario.

Por mencionar algunas situaciones concretas, gran parte de los docentes de universidades privadas tienen contratos a 4 meses, lo que los obliga a usar el salario de 8 meses, junto con liquidación y cesantías, para los gastos de 12 meses.

Esto es un primer atropello, ya que, por ley, las cesantías son un ahorro al que tiene derecho el trabajador para destinarlo a vivienda y/o educación, algo a lo que los docentes universitarios no tenemos derecho, por tener que usarlo para sobrevivir los meses intersemestrales.

En segundo lugar, este tipo de contrataciones inferiores a un año no ofrecen ninguna estabilidad laboral. Las universidades se escudan en estas modalidades contractuales para prescindir fácilmente de cualquier docente de un semestre a otro. Esto conduce a la precaria situación de incertidumbre que vive cada docente de universidad privada de un semestre a otro o de una vigencia contractual a la otra, en donde, incluso docentes con posdoctorado no tienen ninguna garantía de que los vuelvan a contratar al siguiente periodo académico.

En tercer lugar está el tema de los horarios de clase en universidades con jornadas diurna y nocturna: muchos docentes tienen clase a las 6 de la mañana y nuevamente vuelven a tener clase de 8 a 10 de la noche, sometiéndolo a jornadas de más de 16 horas.

Finalmente, muchas universidades no contemplan horas para la preparación de clases o evaluación de trabajos, labor que queda en manos del tiempo personal del docente.

Información de referencia: Con tan buena hoja de vida… ¿por qué no me llaman a entrevista para ser vicerrector o decano?

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