Con tan buena hoja de vida… ¿por qué no me llaman a entrevista para ser vicerrector o decano?

Feb 6/20 Por cada clasificado para buscar directivos de una IES llegan cientos, y hasta miles, de hojas de vida. ¿Por qué entrevistan tan pocos? El programa dDIES explica el por qué y da consejos a los quienes buscan empleo.

DDIES, o Programa de Desarrollo de Directivos de Instituciones de Educación Superior, es un servicio al sector, vinculado a El Observatorio de la Universidad Colombiana, para contribuir a la formación e identificación de altos directivos y personal académico. Desde hace cinco años ha trabajado con presidentes y rectores de IES para apoyarles, como head hunter, en la selección técnica y objetiva de las hojas de vida que mejor se ajusten a los retos profesionales y al ambiente cultural de la institución.

Además de procesos de selección, DDIES ha realizado talleres de contextualización en educación superior y cultura universitaria, así como estudios técnicos especializados de salarios de directivos y de docentes de IES afines.

A partir de su experiencia y conocimiento específico de las necesidades de las IES y la complejidad del sector y los cargos directivos, de su base de datos con más de 6 mil hojas de vida de profesionales especializados, y las convocatorias que se realizan a través de la Bolsa de Empleo de El Observatorio, los profesionales en recursos humanos de dDIES explican por qué son muy pocas las hojas de vida que son llamadas a entrevista y avanzan en el proceso de selección para una IES.

Un sector golpeado, con empleo a la baja

La primera explicación de por qué la mayoría de hojas de vida no son tenidas en cuenta para un proceso de vinculación de directivos y personal académico en una IES se relaciona con el momento de contracción de la demanda que vive el sector de la educación superior.

Una vez más, y como viene lentamente sucediendo desde hace varios, las matrículas en el sistema han venido cayendo en la mayoría de IES. El último fin de año estuvo acompañado del despido masivo, en un buen número de IES, de profesores, de cátedra y de planta, y algunos directivos.

Esta situación, lógicamente, lleva al aumento de hojas de vida para las vacantes que, en vez de subir, bajan. Las IES aumentan la carga académica de los docentes que quedan, muchos de los cargos dejan de ser de tiempo indefinido y pasan a contratos a término fijo y, adicionalmente, muchos profesionales que han tenido alguna experiencia en una IES y se hallan desempleados en otros sectores, buscan en la docencia y la dirección universitaria una alternativa laboral.

A esto debe sumarse el hecho que, como consecuencia del aumento de la cobertura en los últimos años, cada vez son muchos más los colombianos con títulos de pregrado y posgrado (ya es común ver doctores con 30 y menos años), de tal forma que la competencia se hace más dura para los profesionales que poco se han actualizado.

Consejos para que una hoja de vida avance en un proceso de selección de directivos universitarios

1) Los trabajos en dirección administrativa y académica de educación superior son técnicamente muy calificados. No mande su hoja de vida sólo por mandarla, “a ver qué pasa”. Si no cumple los requisitos mínimos que se piden en la convocatoria (tales como formación académica y experiencia específica), está perdiendo su tiempo y haciendo perder el del equipo de selección.

2) Cuide los detalles al enviar su hoja de vida -HV-: Hágalo desde un correo personal y nunca desde uno institucional (da mala imagen mandar la HV desde una cuenta de correo de una universidad, por ejemplo, para pedir empleo para otra universidad); sea claro en el asunto del mensaje de cuál es la oferta de trabajo por la que aplica (tenga en cuenta que a ese destinatario de correo le llegan cientos de hojas de vida para diversos cargos); cuide la ortografía y estética del correo y de la HV (eso lo descarta casi automáticamente); ahórrese extensas cartas de presentación sobre sus virtudes y experiencias, pues éstas deben estar reflejadas en la hoja de vida; tenga cuidado en el peso del adjunto de su hoja de vida (mientras menos tamaño tenga, mejor); entregue los soportes de la HV sólo si se los piden; y asegúrese de entregar todos sus datos de contacto.

3) Sea claro en la información. La formación académica y la experiencia laboral deben ser claramente identificados. Diferencie los estudios formales de los no formales, y sea claro en cuál fue exactamente su rol en cada trabajo. Precise si los estudios fueron culminados completamente o no, y cuáles los motivos de cambio de trabajo.

4) Concrete exactamente su perfil y su pasión. En muy pocos segundos se evalúa cada hoja de vida, y por ello -además de su correcta presentación y adecuada estética- el perfil con el que se describe cada candidato debe ser preciso, corto y concreto. Se aprecian mucho las hojas de vida en donde el candidato precisa exactamente cuál es su experticia.

Haber sido docente de tiempo completo y haber tenido unas pocas horas a la semana para desarrollar un factor de calidad de acreditación, no lo hace experto en autoevaluación-acreditación, por ejemplo, y tampoco lo hace candidato a director de autoevaluación. Otras pocas horas para investigación semanal, tampoco lo candidatizan para ser vicerrector de investigaciones.

5) Finalmente, y tal vez lo más importante: DEMUESTRE SU PASIÓN. ¿Qué es lo que realmente aspira y desea en su vida como posible directivo universitario?. Generalmente sobran los candidatos que cumplen los requisitos de formación académica y hasta experiencia laboral, pero son mínimos los que viven apasionamente el tema que enfrentarían en el posible trabajo: ¿disfruta de la actividad por la que lo contratarían?, ¿estaría, incluso a no tener la mejor remuneración, por estar allí?….

Tenga en cuenta que no ser llamado a una entrevista o no avanzar en un proceso de selección, no lo hace un mal candidato. A veces hay profesionales maravillosos que son demasiado valiosos para ciertas IES o posibles jefes que no los saben valorar.

De lo que se trata no siempre es de escoger al mejor, sino al que más se ajuste a lo que quiere la IES, así como empatía y adaptación cultural. Algo común que piden los jefes, es que sus directivos sean personas que, además de cumplir con la formación y experiencia, sean humildes, no se crean vacas sagradas, sepan arremangarse, lideren con el ejemplo, que no se les suba el cargo a la cabeza, que sean aterrizados (los demasiado académicos tienen a ser muy elevados, teóricos y poco pragmáticos y gerenciales), y comprendan las limitaciones propias de la Institución.

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