Un voto a favor de la renovación profesional de los diplomas

El columnista de El Tiempo, Guillermo Santos Calderón, indica que el ritmo con el que se presentan las innovaciones y los nuevos desarrollos en todos los campos de la vida diaria, en especial en los que se desenvuelven los profesionales, ha hecho que muchos de ellos se hayan quedado un poco, o a veces totalmente obsoletos. Por ello hace un llamado al Ministerio para que implemente los procesos de recertificación profesional.

Es una verdad inocultable que en muchas áreas, por ejemplo la económica, la tecnológica y el derecho, se han presentado tantos cambios que a veces hacen dudar si el título obtenido por un profesional hace muchos años tiene la misma validez que uno recientemente obtenido. Preguntarse si el portador de uno de esos títulos se ha mantenido actualizado o ejerce con los mismos conocimientos de cuando estaba en la Universidad, eso sí con algo más de experiencia, es difícil. Pero de lo que sí estoy seguro es de que para muchos de ellos sus títulos y diplomas profesionales obtenidos deberían haber expirado.

Esa es la gran pregunta que expuse hace algunos años en esta misma columna. ¿No deberían renovarse todos los diplomas profesionales obtenidos por médicos, ingenieros de sistemas, economistas, administradores de empresas y otros, cada cierto tiempo, digamos cada diez años? En mi opinión, sí se debería hacer este proceso. ¿Qué validez tiene el título de un ingeniero de sistemas obtenido en los años setenta frente a todas las nuevas tecnologías de hoy y que no existían en ese entonces?

Ya hay tecnologías como la educación virtual en-línea, sea de la forma como ya se conoce, o aquella que se está empezando a experimentar en mundos virtuales, como Second Life, que permiten, a precios muy cómodos, que un profesional revalide su título sin tenerse que retirar de su trabajo. ¿Por qué el Ministerio de Educación no empieza a mirar la posibilidad de implementar esta medida? Debería hacerlo, ya que las certificaciones expedidas por compañías muy importantes, como Microsoft, Oracle, Cisco y otras del sector de la tecnología, y estoy seguro que lo mismo sucede en otros, y que expiran después de cierto tiempo, tienen ya más importancia que el mismo diploma profesional cuando se quiere contratar a alguien.

Es obvio que la innovación en todos los campos profesionales no se mueve a la misma velocidad, por lo que los tiempos de vigencia de los títulos no deberían ser los mismos. Pero es innegable que si un graduado no se mantiene actualizado dejará eventualmente de ser un buen profesional. Y esto se debería reflejar en su condición formal, la que es acreditada por un título. Éste debería expirar y poder ser renovado en condiciones facilitadas por las novedosas tecnologías educativas que existen hoy. ¿Por qué no pensar en esto? Sería algo que convendría al país y a su desarrollo.

¿La vigencia profesional en cuestión?