Junio 21/19 Más de 40 jefes de comunicación se reunieron en Bogotá para evaluar cómo hacer que los rectores prioricen el tema y las IES sepan reaccionar a tiempo ante los medios.
Lo anterior dado el hecho, generalizado, de que salvo muy contados casos, las universidades e instituciones universitarias no han dado la importancia y posicionamiento que se merecen las oficinas de comunicación y mercadeo, a las que generalmente terminan asignando tareas de toda índole (maestro de ceremonias, protocolo, mercadeo, producción audiovisual, impresos, logística, editorial, escritura de discursos, página web, publicidad, redes sociales, call center…).
Eso pasa, inclusive, en muchas unidades de comunicación que están adscritas oficialmente a las rectorías y que pese a la cercanía con la alta dirección y contar con información de primera mano, generalmente se sienten “maniatadas” para poder comunicar efectivamente y a tiempo. Los procesos internos en las IES son muy lentos, los directivos son reacios a hablar ante los medios de comunicación, la validación jurídica de comunicados de prensa hace que estos salgan a los medios cuando ya no es noticia y los investigadores son misteriosos y no les gusta compartir sus desarrollos.
Estas fueron algunas de las consideraciones planteadas en la tercera versión del curso Retos, de formación de directivos de IES, denominado “Estrategias de comunicación para el posicionamiento y la visibilidad de las IES entre la opinión pública”, organizado por la Asociación Colombiana de Universidades -ASCUN-, para contribuir a mejorar habilidades de gestión en las IES.
En el taller se encontró cómo es claro que las IES que han enfrentado crisis mediáticas, de difícil manejo, son aquellas en donde no ha habido formalmente una oficina de comunicaciones, y se analizó el error de algunos directivos de pretender que sean los comunicadores los que enfrenten o “solucionen” estos problemas ante los medios, cuando la raíz de los mismos está en conductas poco éticas o malos manejos de parte de la institución.
Las dinámicas de las universidades tienen tiempos muy diferentes a las de la opinión pública y los medios de comunicación, y el reto está en que los directivos sean conscientes de la importancia de comunicar rápidamente y, como se dice popularmente, “cacarear” más lo que se hace. Muchas IES tienen importantes logros que la opinión pública nunca conoce, lo que se considera injusto.
Parece absurdo, pero es mucho más común de lo que parece, que haya IES que no comunican bien ni a tiempo el cambio de sus rectores, la obtención de acreditaciones, importantes investigaciones y premios que reciben, entre otros aspectos.
El taller de ASCUN aportó también importantes elementos para potenciar la comunicación científica y aprovechar las redes sociales por parte de las IES.
Una de las conclusiones del evento, además de pedir ayuda a ASCUN para que los rectores vean de una manera más ágil a sus oficinas de comunicación, es que la mejor manera de blindarse ante una posible crisis de imagen es ayudar, desde las áreas de comunicación, a que la opinión pública conozco todos los aportes positivos de la institución.
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