Unicórdoba: Rector Emiro Madera es la ingobernabilidad

Si Emiro Madera razonara adecuadamente debería hacerse a un lado para que la Universidad de Córdoba, siguiera su marcha normal y no como él sugiere que la Comunidad Universitaria  se haga a un lado para que él siga marchando. Así lo sugiere el periódico regional de Córdoba, el Monteriano, en su editorial.

Parece ser que el Rector en su infinita arrogancia se cree imprescindible. Sin embargo, sería bueno que los miembros del Consejo Superior den respuestas a las siguientes inquietudes que desprevenidos ciudadanos se hacen, luego de escuchar al Rector diciendo  una y mil veces por todos los medios: ¡NO RENUNCIO!, ¡NO RENUNCIO!——¿Qué obra magistral y de alcance universal se encuentra desarrollando el Rector de la Universidad de Córdoba Emiro Madera Reyes para que sea imposible su salida de la Institución?

¿Qué proyectos de envergadura que permitan referenciar a nuestra Institución en el concierto regional, nacional y universal ha liderado la actual administración, para que el Rector Emiro Madera Reyes, se autoconvierta en  personaje imprescindible para la academia y la ciencia?

¿Qué indicadores de gestión puede mostrar la actual Administración  en materia de crecimiento académico, de extensión e investigación en la universidad de Córdoba?

Si no existen  respuestas coherentes a las anteriores preguntas, entonces Emiro Madera Reyes, no posee justificación válida para seguir al frente de los destinos de la Universidad de Córdoba.

Sabemos, al igual que los consejeros, que las cosas en la Administración Pública se deshacen de la misma forma en que se hacen y si mediante una resolución,  previo el lleno de las formalidades exigidas,  se eligió al señor Emiro Madera Reyes como Rector, de igual forma pueden cesar sus funciones, nombrar a un encargado y adelantar el proceso de escogencia del nuevo rector.

Un argumento suficiente para tomar esta determinación es la ingobernabilidad en que se encuentra sumina el Alma Máter de los cordobeses.

Estamos seguros  que de tomarse estas medidas, el Consejo Superior Universitario, sentaría las bases para una nueva visión de democracia en donde fluya la razón, la ética, la transparencia, pero sobre todo, la verdad como único principio axiológico que nos muestra  humilde e insobornable ante la sociedad.

Aspu, no se ha equivocado, los estamentos no han sido inferiores al momento histórico y con fundamentos han desvirtuado  un discurso  sujeto en la retórica intrascendente de quien quiso perpetuarse en el poder para su propio beneficio.

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