Oct 16/24 Por su reconocimiento como vocero en las más reconocidas agremiaciones de influencia política ante el estado y la educación superior, el rector de la U. de Córdoba, Jairo Torres Oviedo, pasó a convertirse en el actor más determinante para tratar de salir del letargo que vive el sector con este gobierno.
Torres Oviedo fue designado por unanimidad por el Consejo Nacional de Rectores de la Asociacion Colombiana de Universidades ASCUN, como su nuevo presidente, por los próximos dos años, tras la finalización del periodo del rector de la privada Universidad Simón Bolívar, José Consuegra Bolívar.
El rector de la pública Universidad de Córdoba también se desempeña como presidente nacional del Sistema Universitario Estatal SUE, convirtiéndose en el primer directivo universitario en ocupar, al mismo tiempo, ambas presidencias.
La presidencia del SUE Nacional la ocupa desde 2018, re-eligiéndose cada dos años. Desde entonces ha liderado la petición de la universidad pública para que el Estado les dé más recursos y, especialmente, para que se dé la aún anhelada reforma de los artículos 86 y 87 de 1992. Tras ganarle la presidencia del SUE a las “grandes” (léase Antioquia, Nacional, Valle, UIS y UTP), el rector de Unicórdoba, ha sido el interlocutor del sector público en la época del paro universitario de 2018 con la ministra María Victoria Angulo, y con los tres ministros de Educación del gobierno Petro (Gaviria, Vergara y Rojas).
Pero la voz de Torres suena más fuerte. Además del SUE Nacional, también preside el SUE Caribe, en donde cuenta con el respaldo de los rectores de esa zona del país.
Asimismo, en marzo pasado fue designado por los rectores de las universidades públicas del país como su representante ante el Órgano Colegiado de Administración y Decisión, OCAD, en donde tiene injerencia en las definiciones de inversión de recursos de ciencia y tecnología.
Aunque no tiene asiento en el Consejo Nacional de Educación Superior CESU, tiene una fuerte relación con el rector de Unipamplona y vocero del SUE en el CESU, Ívaldo Torres Chávez.
Para completar su presencia en escenarios nacionales, la Universidad de Córdoba participa en ACIET y ACESAD.
En la única en la que no está, porque los estatutos no lo permiten, es en la RedTTU, que reúne a las IES públicas que no son universidades, aunque con ellos ha trabajado para unir esfuerzos ante el Congreso para la reforma de la Ley 30.
Mientras que los funcionarios del alto gobierno, congresistas y ros rectores cambian, Torres Oviedo se consolida. Por lo menos hasta 2026, cuando termina su segundo y último periodo rectoral de cinco años al frente de Unicórdoba.
De por medio, Torres tiene pendiente la resolución de una investigación de la Procuraduría General de la Nación, por posible conflicto de interés en una actuación como rector.
La apuesta de ASCUN
Según los estatutos de ASCUN, la Presidencia de la Asociación debe rotarse cada dos años entre rectores de IES públicas y privadas.
Luego que Luis Fernando Gaviria, entonces rector de la UTP, salió del SUE, llegó a ASCUN (2020-2022), y recién terminó su presidencia José Consuegra (2022-2024). En 2026 habrá nuevas elecciones y el próximo presidente, después de Torres, deberá ser de universidad privada.
La doble presidencia de Torres (SUE – ASCUN) trae varias lecturas para el sector:
– Que ASCUN apuesta a una mayor visibilidad sectorial, pues aunque tiene un positivo imaginario entre la opinión pública, su protagonismo e incidencia sectorial ha perdido brillo en los últimos años, y no es precisa su orientación ideológica y estratégica para el sector.
– Que aunque ASCUN reúne a universidades e instituciones universitarias (ninguna IES técnica ni tecnológica) públicas y privadas, se ha ido perfilando más hacia la defensa de los intereses de las universidades privadas, por lo que la opinión pública puede pensar que Torres pasaría a ser el presidente de un único Sistema Universitario Nacional (SUE, como el público y ASCUN, como el privado).
– Que nadie como Torres puede hablar a nombre de más IES y estudiantes en el país y, por lo mismo, su cercanía o distancia con el gobierno nacional, el presidente Petro y el ministro Rojas, puede ser una ventaja o una desventaja para el sector (hay que advertir que por número de IES, Torres tiene incidencia en solo el 40 % a 45 % de todas las existentes).
– Que la llegada de Torres a ASCUN puede ser vista como un pedido de los rectores de las IES privadas para que este, con su experiencia en acercamientos con el gobierno, pueda ayudar a que Mineducación mire con ojos más benévolos a la educación privada, especialmente en lo financiero.
– Que en este momento Jairo Torres Oviedo, como rector, tiene más peso que los cinco rectores que tienen asiento en el CESU (Nacional de Colombia, Cooperativa de Colombia, Sabana, Universidad de La Costa y Unipamplona), pues está reconfirmado que el CESU actúa más como un validador del Viceministerio de Educación Superior que como un interlocutor.
– Y que los rectores de ASCUN están pidiendo una reorientación estratégica de la Asociación, para que esta se concentre más en las necesidades reales de sus IES y su efectivo y estratégico rol sectorial, y menos en otros aspectos que se vienen dando de tiempo atrás, y que esto podría traducirse en una reingeniería de la Asociación (cuyas cuotas de afiliación, entre otros aspectos, resultan muy altas para algunas de las afiliadas).
¿Fue una buena decisión la de ASCUN designar como su presidente a Torres?. El tiempo lo dirá.
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