Abril 28/26 Trece años después que salió de la Universidad y enfrentó cárcel, Gette logró que la justicia le reconociera su derecho a volver como rectora, tras cumplir su pena. El recién designado rector en propiedad, Jorge Sénior, y el Consejo Superior, acataron el fallo judicial y comenzará el empalme.
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Cuando en la década pasada Silvia Gette Ponce (foto), viuda del fundador de la Universidad Autónoma del Caribe, Mario Ceballos, salió de la Institución la propia comunidad académica y la opinión pública consideraron que era lo mejor. Ya se comenzaban a ver grietas en la gestión, el gobierno y las finanzas. Los excesos en los gastos y acusaciones sobre diversas actuaciones ilegales de Gette ambientaron su salida y la posterior llegada, a manera de “redentor”, de Ramses Vargas Lamadrid.
El pasado de Gette
Durante la rectoría de Gette la Universidad llegó a tener más del doble de estudiantes de los que hoy tiene y empezó a obtener sus primeras acreditaciones, además de una gran visibilidad entre la prensa barranquillera, por el fomento de la rectora a su programa de comunicación social, los escenarios deportivos, los eventos de farándula y el reconocimiento a periodistas.
Todo se acabó cuando medios de comunicación del orden nacional comenzaron a hacer públicos los desvíos de recursos que llevaron a que Gette fuera condenada por el delito de abuso de confianza hacia la Universidad, derivado de un proceso en el que se dijo que la colombo argentina se habría apropiado de un millón de dólares que salieron de las arcas de la IES. Adicionalmente enfrentó acusaciones por soborno a testigos, cuando entregó 500 millones de pesos al abogado Arcadio Martínez para que el exparamilitar Édgar Ignacio Fierro, la eximiera de responsabilidades en la investigación por el asesinato del ganadero Fernando Cepeda ocurrido en agosto de 2003.
La redentora de la UAC
Lo que nadie esperaba es que la situación comenzara entonces a deteriorarse aún más, y que ninguno de los rectores posteriores pudieran mostrar el mismo panorama de crecimiento que, en su momento, logró Gette. Vargas Lamadrid también terminó en la cárcel acusado por defraudar a la institución y los siguientes rectores, varios de ellos designados por Mineducación, enfrentaron un ambiente hostil, permanentes conflictos con los sindicatos, pérdida gradual y significativa de estudiantes y acciones de inspección y vigilancia.
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Tras una frustrante rectoría de Mauricio Molinares Cañavera, el Ministerio de Educación Nacional del actual gobierno designó como encargado, bajo inspección y vigilancia a Jorge Senior Martínez (foto), quien estuvo en esa calidad por dos años, hasta que hace pocas semanas logró ser designado en propiedad, por el Consejo Superior, como rector por cuatro años. |
Y cuando todo señalaba que Senior, ya en propiedad, podría consolidar su proyecto (fuertemente criticado por parte de los trabajadores, especialmente muchos afectados por incumplimientos en los pagos de nómina) de aprovechar su cercanía política con el Gobierno Petro para transformar la naturaleza jurídica de la Universidad para que pasara, vía ley de la República, a ser pública, y así asegurar recursos del presupuesto nacional para aliviar su situación, se corta de raíz su deseo con la decisión judicial que permite la llegada de Gette.
“Agradezco a todos sus prestigiosos miembros que durante casi dos años me acompañaron al frente de la Universidad”, son las palabras de Senior tras reunirse con el Consejo Superior y aprobar la aceptación de la nueva realidad.
Es tan crítica la situación de la Universidad, que en una década se desdibujó, perdió protagonismo y enfrenta un panorama financiero muy complicado, que el recuerdo de Silvia Gette resulta satisfactorio para gran parte de la comunidad académica, que parece dispuesta a olvidar algunas de sus prácticas a cambio de que les devuelva el color de años atrás.
En sus primeras declaraciones, Gette afirmó que regresa a “rescatar y estabilizar la institución” y que reconoce que debe seguir bajo la tutela del Ministerio.
El espaldarazo jurídico que catapultó el regreso de Gette
Gette fue rectora hasta 2013, cuando -hoy dice la justicia- hubo irregularidades en el manejo que entonces se dio en el Consejo Superior y se manipularon actas y estatutos, favoreciendo la llegada como rector de Ramsés Vargas Lamadrid.
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Tras cumplir una condena (inicialmente de nueve años y reducida a cinco en prisión domiciliaria), Gette regresó a demandar el que considera su derecho de regresar a la rectoría, y un fallo de primera instancia así se lo reconoció hace tres semanas, pero una tutela interpuesta por el abogado del Ministerio de Educación, Carlos Felipe Morales Guerrero, buscó evitarlo, hasta que el Juzgado 16 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Barranquilla demeritó la forma jurídica usada por el Ministerio, con lo que se ratificó la decisión de que Gette podía regresar como rectora.
Muchas dudas y pocas certezas
Lo único claro en este momento es que Jorge Senior deja de ser rector y que regresa Silvia Gette y, detrás de ella, habrá un revolcón en casi todo el personal directivo.
Más allá de eso, son enormes las dudas que flotan en el ambiente: ¿Adónde irá Senior?, ¿por cuánto tiempo estará Gette?, ¿y la función de inspección y vigilancia cómo queda después que el Ministerio perdió el asalto jurídico?, ¿cómo entender el aparente conflicto entre el Ministerio de Educación Nacional, la autonomía universitaria y los fallos judiciales?, ¿hasta cuándo durará la “nueva luna de miel” de Gette con la comunidad académica en medio de un ambiente de restricción económica?
Seguramente, como ya nos tiene acostumbrados esta privada universidad del Caribe Colombiano, vendrán más capítulos de telenovela sobre su dirección.
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