CNA no avala autoevaluación con fines de acreditación institucional de la ESAP

Enero 23/19 El Observatorio presenta la comunicación que, en septiembre, le envió el CNA a la Dirección de la Escuela Superior de Administración Pública en la que le indica que “no reúne las condiciones iniciales para iniciar el proceso de autoevaluación con fines de acreditación institucional”.

Así las cosas, si la ESAP desea avanzar en este proceso deberá esperar, como mínimo, dos años, según los lineamientos de acreditación del CNA.

Clic para ver la comunicación del CNA

¿Por qué la ESAP no ha podido acreditarse?

Además de las consideraciones de carácter académico e institucional que plantea el CNA en la comunicación, El Observatorio ha podido establecer que el manejo político de dicha entidad ha sido determinante en que no haya podido avanzar como se desea.

En los últimos 4 años igual número de directores nacionales ha tenido la entidad: Elvia Mejía, Alejandro Larramendy, Claudia Franco -como encargada- y, actualmente, en calidad de encargado, Giovanni Javier Chamorro Ruales.

Un elemento común en varios de los directores de los últimos años es su cercanía mas con la política que con la academia.

La ESAP recibe sus recursos no por Ley 30 sino por la Ley 21 de 1982, de subsidio familiar; es decir, está financiada por los aportes parafiscales que hacen los entes territoriales y entidades del Estado. Tiene pendiente la terminación de la construcción física de varias sedes. El presupuesto 2018 fue de 447 mil millones de pesos.

Por su naturaleza nacional, la ESAP cuenta con directivos en muy diversas regiones del país que, a decir de muchos, terminan siendo una clientela para los políticos de turno. A propósito, se señala que quien ahora manda en la ESAP, es el senador Roy Barreras.

Un escrito que circula por la entidad señala que “entre 2014 y 2018, se vincularon entre 1200 y 1400 contratistas temporales que son “clientela” de los dueños de la entidad y que niegan, por las normas vigentes de prohibición, su influencia y control efectivo. En todo caso se sabe que esos contratistas son los que consiguen, 50, 100 o 500 votos en las campañas al Congreso y que aportan los votos para los candidatos de esos señores a las Gobernaciones, Asambleas, Alcaldías o Concejos municipales”.