El Observatorio de la Universidad Colombiana




Continúa, de forma indefinida, indecisión sobre elección rectoral en la USCO

Oct 8/20 Tras la salida de la Rectoría, por orden del Consejo de Estado, de Nidia Guzmán, han pasado 3 rectores encargados. Guzmán denuncia amenazas.

La llegada de la pandemia, en marzo pasado, llevó al Consejo Superior de la Universidad Surcolombiana ha suspender indefinidamente el proceso.

Entre tanto, universidades como la Tecnológica de Pereira eligieron rector en este periodo de pandemia, y Unimagdalena se prepara para ello.

Mientras tanto, Edwin Alirio Trujillo Cerquera actúa como rector (e) de la USCO, y no se conoce decisión alguna del Consejo Superior sobre la reanudación del proceso, que tiene en la terna a la exrectora Nidia Guzmán, y a los académicos Nelson Gutiérrez Guzmán y Luis Alberto Tamayo.

Para contextualizar lo que pasa, en voz de uno de los protagonistas, la exrectora Guzmán (foto), reproducimos apartes del comunicado por ella emitido ayer:

El 27 de septiembre de 2018, la comunidad universitaria a través de la Consulta Estamentaria con el 62,31% escogió nuestro Plan de Gobierno “Construyamos Universidad para el Desarrollo y el Buen Vivir 2018- 2022”.

Tomé posesión del cargo de Rectora el 4 de octubre de 2018 e inmediatamente se iniciaron los procesos judiciales en mi contra con la pretensión de alcanzar en los estrados judiciales lo que perdieron en las urnas.

En febrero de 2019, el Consejo de Estado me separó provisionalmente del cargo basado en la presunta inhabilidad configurada al Representante de los Decanos ante el Consejo Superior Universitario, quien no se declaró impedido al momento de conformar la terna para la rectoría 2018-2022. En octubre del mismo año, nulita el Acto Administrativo de mi designación y exhorta a la Universidad a convocar un nuevo proceso de elección, en el cual decidí participar teniendo en cuenta que nunca he estado inhabilitada para ocupar el cargo de Rectora de la USCO.

La propuesta programática “Construyamos Universidad para el Desarrollo y el Buen Vivir”, ha sido materializada a través de positivos resultados para la Institución en corto tiempo, producto de la gestión que inicié y que en el año 2019 fue concretada por los rectores encargados Hipólito Camacho Coy y Pablo Emilio Bahamón Cerquera

Hace algunos días, envié una Carta al Consejo Superior en la que, en otros asuntos, he planteado la necesidad de que reinicie el proceso de elección de rector que se encuentra suspendido desde el mes de marzo, con las mismas reglas de juego que fueron convocadas inicialmente, para evitar la judicialización en este nuevo proceso, teniendo en cuenta que la convocatoria corresponde al periodo 2020-2024, y por ende, no se podrían realizar las elecciones en el año 2021.  

Cuando postulé  mi nombre como candidata para la rectoría 2018-2022, intentaron a través ataques mediáticos cuestionar sin fundamento, uno de mis títulos de posgrado sufragado con mis recursos, el cual se encuentra legalmente convalidado por el Ministerio de Educación Nacional. A pesar de lo anterior, la comunidad universitaria que conoce de mi trabajo y gestión por la Universidad, me respaldó masivamente con una votación sin precedentes.

Cuando me posesiono como Rectora de la Universidad, me notifican de tres demandas de nulidad electoral, dos de las cuales fueron presentadas por graduados, quienes tienen conexiones con algunos sectores políticos que por años han tenido el manejo de la Institución, los cuales han sacado provecho de la ingobernabilidad a través de maniobras jurídicas, para buscar beneficios burocráticos y contractuales al interior de la Universidad.

En ejercicio de mis funciones como Rectora, no se hicieron esperar los ataques malintencionados desde algunos medios locales, panfletos, pasquines, montajes y mensajes por las redes sociales, agresiones que han afectado mi dignidad como funcionaria y a mi núcleo familiar, y por extensión al género femenino que se disputa la posibilidad de acceder a cargos de elección en entidades públicas.

Fue tanto el malestar que generó mi nueva postulación, que, al interior de la Casa de Estudios, un grupo de docentes organizó un complot para impedir a toda costa que yo continuara en el proceso. A pesar de las intrigas, de los comunicados, de la presión mediática y política, quedé de nuevo en la terna junto a los docentes Nelson Gutiérrez Guzmán y Luis Alberto Tamayo.

No se hicieron esperar las críticas, los cuestionamientos, los panfletos y anónimos a través de correos electrónicos y medios alternativos como el WhatsApp y el Facebook. Tanto que el 10 de febrero de 2020 se llevó a cabo una reunión entre un grupo de docentes inscritos en la convocatoria, que planearon sacarme del camino a la rectoría, a través de un movimiento denominado Todos Contra Nidia “TOCONI”, quienes el 23 de abril orquestan un burdo montaje para evitar que el Consejo Superior en ejercicio de sus facultades estatutarias, designara un rector en propiedad entre los ternados, por el infundado temor a que yo fuera elegida, utilizando estrategias torticeras y desesperadas que no deben presentarse en una Institución de educación superior, mucho menos por parte de los académicos. Cabe precisar que siempre he propendido por el desarrollo de un proceso democrático y participativo a través de votación directa de los estamentos en la consulta.

No siendo suficiente, en el mismo mes llegó a la portería del edificio donde resido, por parte de un encapuchado, un sobre cerrado que contenía una amenaza, contra mi integridad, en la cual se me exigía renunciar a mi aspiración a la rectoría. Los anteriores hechos criminales, fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía inmediatamente con las respectivas pruebas documentales y audiovisuales de las cámaras de seguridad. La Fiscalía General de la Nación informó a la Secretaría de la Mujer de la Alcaldía de Neiva, quienes a su vez exhortaron al Consejo Superior de la Universidad Surcolombiana a tomar las medidas necesarias para garantizar la participación política y de representación de la mujer en el proceso a la rectoría, sin que hasta el momento se me haya indicado qué tipo de acompañamiento institucional voy a tener.

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