COVID-19 y estrategias de formación en ed. sup: Josué Ramón – junio / 20

Josué Norberto Ramón Suárez, sintetiza los grandes retos que tienen las IES para enfrentar lo que se viene con la pandemia.

El Observatorio de la Universidad Colombiana ha propuesto “125 cambios que provocará el Covid a las instituciones de educación superior”. Con base en un análisis de este documento considero que son necesarias soluciones mediante procesos de investigación que asuman integradamente los procesos de enseñanza y de aprendizaje y centradas en los intereses, sus necesidades, sus proyectos de vida, en lo objetivos y metas de los estudiantes.

El Covid-19 generó cambios que muchas reformas educativas no habían pensado. Por ejemplo, logró que la tecnología se convirtiera en la herramienta fundamental en los procesos de formación y que se reconociera la necesidad de desarrollar nuevas capacidades, nuevas formas de pensar y actuar con respecto a los procesos de aprendizaje y de enseñanza.

Las preguntas por las capacidades se plantean de nuevo: ¿Las capacidades que requerimos son innatas? ¿Son Adquiridas? ¿Cómo descubrirlas? ¿Quién las descubre? ¿Cómo desarrollarlas?

La necesidad de trabajar en torno a nuevas estrategias para enfrentar los efectos del Covid-19 en los proceso de formación en educación superior podría resumirlos en las siguientes tendencias:

1. El mercado laboral exige nuevos empleos, con nuevas capacidades y competencias basadas en el manejo de información digital.

2. Educación se personaliza, se individualiza. Tenemos la gran oportunidad de trabajar en una educación centrada en el estudiante, alrededor de sus intereses, sus necesidades, en suma, de comprobar que los estudiantes tienen la capacidad para diseñar su propia trayectoria formativa y de descubrir y desarrollar sus propias capacidades.

3. Los procesos de formación se virtualizan. La solución de problemas se basa en el uso de información digitalizada, tomada de medios tecnológicos como la web lo cual requiere de nuevas formas de estudio, nuevos planes de estudio, estrategias de formación diferentes. La “virtualización” de la enseñanza y del aprendizaje ha convertido la red en una mina de desafíos y escenarios que no estaban considerados como herramientas o recursos para los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

La red, el manejo de información digital generan nuevas formas de aprendizaje. Los estudiantes (y los profesores) deben cambiar radicalmente sus formas de estudio, de aprender, de buscar información, de organizarla, de darle sentido para lograr los objetivos de los planes de estudio establecidos, impuestos, diseñados por grupos de expertos que, desde un escritorio, deciden que deben aprender los estudiantes, cómo de aprender y como saber si lo aprendió. Debe abrirse paso a un nuevo plan de estudios: el del estudiante. Un plan de estudio que emerge de las contradicciones que encuentra el estudiante al intentar lograr unos objetivos de un plan en el cual no se le permitió participar. El estudiante va a descubrir que en la red hay muchas oportunidades que están a su alcance mediante el autoestudio, la autoformación, la autoevaluación.

Por otra parte, el enorme poder de las redes sociales está mostrando que es posible aprender de los demás. Sitios como YouTube están imponiendo el aprendizaje social. La complejidad de muchos de los desafíos que se encuentran en las redes sociales impone la búsqueda de cooperación para su aprendizaje. Así, muchas personas unen esfuerzo para lograr aquello que necesitan y que encuentran fácilmente en la web.

La enseñanza debe iniciar cambios, por razones de espacio y tiempo. El aula de clase deja de ser el único espacio y será necesario pensar en nuevos escenarios. A la hora de clase le llegó su fin. El tiempo para estudiar algo, para logra objetivos no puede ser controlado por el profesor mediante horarios. La inteligencia artificial (IA) propone nuevos escenarios educativos con expertos en tecnología que asumen un papel preponderante en los procesos enseñanza-aprendizaje que permiten, como ya se dijo, planes personalizados (planes de estudio emergentes), construir nuevas formas de determinar contenidos de enseñanza (curaduría de conocimientos), actividades basadas en el descubrimiento y desarrollo de capacidades (mapa de capacidades) y finalmente, nuevas formas de acreditar el logro de competencias.

Quienes son actores de un proceso formativo en la educación universitaria tienen la oportunidad de cambiar radicalmente el proceso de formación y realmente colocar en el centro del proceso educativo los intereses y necesidades del estudiante de construir nuevas formas de organizar la actividad formativa. La alternativa es centrar su atención en tres aspectos: el plan de estudios emergente, la curaduría de conocimientos y el mapa de capacidades.

1. PLAN DE ESTUDIOS MERGENTE (PEE)

Una pandemia como el Covid-19 genera muchas contradicciones cuando un el estudiante y el profesor se ven enfrentados a cambios en el plan de estudios “oficial” de un programa académico. Las asignaturas del plan de estudios, las asignaturas, las estrategias para logar los objetivos del plan, cambian.

Los planes oficiales demorarán en cambiar, mientras tanto van a surgir los planes de estudio emergentes. Es decir, los planes surgidos del estudiante. Un amigo colocaba el caso del meteorito que, un buen día, cae en las cercanías de la Universidad y despierta miles de preguntas. ¿Qué hacer? ¿Mirar el meteorito y regresar a clases? ¿Iniciar un proceso para saber qué es aquello que irrumpió en la cotidianidad? En ese momento lo establecido en el Plan de Estudios oficial deja de tener sentido y debe considerarse uno alternativo, el de los estudiantes.

El PEE surgen de las contradicciones, de las preguntas que genera el cambio producido y de los cambios que ello genera en cada una de nuestras vidas.

2. CURADURIA DE CONOCIMIENTOS

El meteorito (COVID-19) cambia todo. Y cuando un paradigma cambia, todo vuelve a cero. Surgen nuevas preguntas y la necesidad de construir respuestas. En este momento las medidas que plantearon la mayoría de los gobiernos es autorizar la “virtualidad” como forma de cumplir con sus compromisos con los alumnos y profesores. Esto obliga a muchos profesores y estudiantes a utilizar el internet. Es aquí donde surge el gran problema. Cada tema que se plantea en el desarrollo de las actividades que los profesores envían a sus alumnos le presenta una enorme cantidad de información (digital) a los estudiantes, que es necesario organizar, filtrar y darle sentido para encontrar respuestas a las preguntas que plantean los cambios producidos por el “meteorito”. A esto se refiere la curaduría de conocimientos.

3. MAPA DE CAPACIDADES (MC).

Es un instrumento que permite el descubrimiento y desarrollo de capacidades que le permiten conseguir los objetivos del PEE. Las capacidades surgen cuando se enfrentan desafíos y la relación que se estable entre las capacidades podría originar un instrumento que en la actualidad se usa en muchas organizaciones que saben de las capacidades que tiene cada uno de sus empleados (conocida como mapa de talentos). Cuando se requiere personal para un proyecto se consultan esos mapas y se seleccionan los empleados para desarrollar el proyecto. En educación estos mapas deberían ser de gran importancia. La diferencia con las empresas es que el mapa debería ser construido por el estudiante. El MC sería el inventario de capacidades con las que cuenta un estudiante para lograr sus PEE, sus metas, sus proyectos de vida.

La construcción de planes de estudio emergentes, la curaduría de conocimientos y la construcción de MC requieren de aprendizajes como los siguientes:

• Aprender a enfrentar desafíos que proponen los cambios que genera la pandemia.
• Aprender a precisar problemas que se relacionan con metas que se relacionan con sus proyectos de vida los cual requiere de una o varias capacidades que se relacionan entre sí. Las capacidades como problematizar su formación, proponer(se) alternativas de solución, buscar conocimiento existente, organizarlo, a darle sentido alrededor de los logros de su PEE.
• Aprender a precisar qué facilita el descubrimiento y desarrollo de sus capacidades: motivación, necesidades, toma de decisiones, conocimiento de sí mismo, conocimiento del otros, la importancia de la ayuda, del entorno (la naturaleza; medio natural, social y cultural).
• Aprender a precisar qué frena el descubrimiento y desarrollo de la capacidad: en el individuo, en el otro, en el entorno, los fracasos, las creencias, la insatisfacción de necesidades, los miedos, las inseguridades, las expectativas (metas muy altas, fantasiosas, virtuales…), la burla, el bullying, el entorno económico, cultural y social.
• Aprender a construir escenarios en donde sea posible desarrollar las respuestas a los problemas de formación. Esto implica buscar recursos, definir actividades, en otras palabras, formular planes y proyectos.

El reto, como lo expresé anteriormente, debe construirse mediante procesos de investigación.

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