Ed. virtual: Un crudo diagnóstico de su estado en Col: Germán Pachón – junio/20

Germán Pachón Ovalle, investigador en temas de virtualidad, hace un completo análisis de cómo ha evolucionado el tema en Colombia y los retos del sistema.

Introducción

Hace ya 20 años que hubo una pequeña oleada de comercialización de software para educación virtual en Colombia. Se ofrecían como novedad las aulas virtuales. Algunas instituciones de educación superior (IES) dentro de las que había Universidades, se lanzaron a la odisea de COMPRAR dicho software. La intención pudo ser buena pero no existía ninguna conciencia de qué era eso de EDUCACION VIRTUAL ni mucho menos de cómo se utilizaban las herramientas en cuestión. Como consecuencia el resultado no fue el mejor; no hubo educación virtual y el software, la herramienta que se ofrecía como determinante para el proceso nuevo educativo, fue al cuarto de San Alejo.

Aún así desde los albores del siglo XXI han existido propuestas para hacer educación virtual; iniciativas interesantes aunque no exitosas comercial o académicamente. Han sido acercamientos a un proceso educativo que pretende ofrecerse utilizando la red Internet; la red mundial gratuita de intercambio de información.

Algunas iniciativas de educación virtual partieron de que el proceso sólo requería ingenieros de sistemas o técnicos en sistemas y que bastaba el correo electrónico y las teleconferencias a través de la red para soportar todo el sistema. Igual estas experiencias tampoco fueron exitosas.

Otras experiencias asumieron que era igual educación virtual y educación a distancia, por lo que se dedicaron a enviar documentos escritos por correo electrónico como si eso fuera suficiente para atender el proceso de enseñanza-aprendizaje en la educación virtual.

La Fundación Educativa Virtualidad Real[1]  ofreció desde el año 2003 varios cursos virtuales dentro de los que se destacó el Diplomado en Docencia Virtual. Su objetivo era formar docentes virtuales para atender en mejores condiciones las nuevas ofertas. Lamentablemente y durante 9 promociones sólo un 3% de los estudiantes eran colombianos; el 97% restante extranjeros.

La iniciativa partió del intento de aplicación de los contenidos del programa de doctorado en Sociedad de la Información y el Conocimiento de la Universidad Abierta de Cataluña[2], programa que promovía y dirigía el profesor español, Manuel Castells.

Como puede notarse por las cifras, el intento fue beneficioso para otros países, no para nosotros. Frecuentemente se escuchaba el comentario de que aquí “todo se sabía”; incluso se podía hacer educación virtual sin un enfoque pedagógico adecuado, sin docentes virtuales, sin contenidos para la educación virtual, sin una propuesta filosófica-metodológica para el nuevo proceso formativo virtual, sin una adecuada instrumentación de la red Internet en Colombia y mucho menos sin dispositivos o herramientas para conectarse a la red por docentes y/o estudiantes.

Todo indica que esta idea quedó en el imaginario político-administrativo colombiano y es la que se ofrece como propuesta educativa virtual para atender a los estudiantes de todos los niveles de nuestro sistema educativo frente a la pandemia del COVID-19.

Visto retrospectivamente, los primeros 20 años del siglo han sido peligrosamente deficitarios en propuestas de educación virtual en el país. Ni en el sector privado ni en el estatal. Incluso el MEN (Ministerio de Educación Nacional) sólo después de los primeros 10 años del nuevo siglo pudo intentar atender eso del “registro” de programas académicos virtuales, programas que fueron esencialmente “híbridos raros” entre educación presencial, a distancia y correos electrónicos. Antes de esta fecha no había nada, ni reglamentaria ni conceptualmente hablando.

Hay experiencias como las del SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje) con Blackboard[3] o las de la UNAD (Universidad Nacional Abierta y a Distancia)[4]  u otras de instituciones de educación media y superior que vale la pena evaluar para reconocimiento de toda la comunidad académica del país.

Los intentos de utilizar la red Internet en educación virtual han adolecido también de una adecuada comprensión de qué es Internet (International Net), su carácter y funcionamiento; de cómo aplicar la teoría general de sistemas en educación virtual; de qué papel podía y debía jugar el concepto de interdisciplina y de transdisciplina en el nuevo proceso educativo; del papel del elemento pedagógico y didáctico en ello; de cómo utilizar las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) (entendidas no sólo como herramientas sino especialmente como procesos), las nuevas que aparecían a través de la red y también las anteriores; de la importancia del software y también del hardware en el proceso; del rol que debían cumplir los docentes frente a “toneladas” de información que superaban en cualquier situación los anquilosados textos que con nuevas carátulas todavía se utilizan hoy en el sistema educativo colombiano; del nuevo papel de los estudiantes, de las instituciones educativas y del sistema educativo en general dentro del proceso educativo.

Muchos siguen interpretando que la Internet es un fenómeno tecnológico, reduciendo así la expectativa de uso y utilidad de la red. Castells en su informe de la Sociedad Red: una visión global[5]  habla precisamente de que la Internet es un fenómeno cultural y como tal, se desborda en posibilidades de uso por todas y cada una de las personas e instituciones del planeta.

La educación virtual en la forma de un sistema coherente de educación con base en la red Internet sigue siendo una necesidad para la sociedad humana, tanto en cuestiones del desarrollo de la inteligencia humana, tarea principal de la escuela, como en la disposición de contenidos actualizados y en la utilización inteligente de la red Internet (cedida hoy a la ciberdelincuencia del mundo), de las nuevas TIC, de los recursos didácticos, de la financiación y cobertura del sistema educativo.

Internet, software y hardware en la educación virtual

La base del manejo de información hoy en día, en cualquier aspecto de la vida, sigue estando representada por la creación y el uso de máquinas (herramientas- hardware) y programas (software) para hacer que ellas funcionen adecuadamente. Este dúo, el de programas y máquinas para el manejo de la información sigue siendo esencial para interactuar a través de la red Internet y para mantenerse integrado a la sociedad. Como decía Castells[6], quién no esté en la red es el nuevo marginado de la sociedad humana en este siglo XXI.

El software, los programas, los imaginan, planean y desarrollan personas. Inicialmente fueron los Ingenieros de Sistemas, hoy, grupos interdisciplinarios.

El software, los programas, eran escritos en un lenguaje (código) disponible para todos los que quisieran aventurarse en la programación del manejo de máquinas informáticas. Este software luego se conoció como “software de código abierto o libre”. Y es que el tema del software es crucial en la educación virtual porque opuesto a tal software está el “software comercial, de código cerrado, con licencia comercial privada para ser utilizado”.

La red Internet está construida en un altísimo porcentaje, casi el 90%, con software de código abierto. Claro que es justo decirlo, a ella confluyen muchas aplicaciones informáticas de código cerrado o con licencia comercial. E igualmente importante entender que la red Internet es una red multicapa, siendo la capa más anunciada aunque no la más útil o importante, la capa que tiene que ver con la información comercial y de esparcimiento. Necesitamos aprender a reconocer, manejar y aportar a las otras capas de la red; las capas académicas, de investigación y desarrollo, de creación artística, etc.

Con referencia al tema las preguntas que nos asaltan ahora son ¿Qué tipo de software debe utilizarse en la educación virtual? Y ¿Quién provee el hardware para educación virtual?

Si el software para educación virtual es exclusivamente el tipo comercial, cerrado, el acceso a él será incosteable en perspectiva, por los Estados y por los integrantes de la comunidad educativa. Pero si como en otra áreas de las tecnologías de información y comunicación lo que se impone son los productos tecnológicos y no los procesos, terminaremos dependiendo de los repositorios internacionales de objetos de información y objetos de aprendizaje estandarizados por la empresas transnacionales, a cambio de objetos para la educación virtual que expresen la aplicación de tecnologías de inteligencia artificial (IA)[7], realidad aumentada (RA)[8] o realidad virtual (RV)[9] en el conocimiento y reconocimiento de nuestra propia realidad.

Con equipos no subsidiados para el procesamiento de la información y la interacción a través de la red Internet, el proceso educativo virtual sólo cubrirá un porcentaje ridículo de la población que pretenda acceder a ella. Los Estados deberán entonces “proporcionar” los equipos (el hardware) para la educación virtual y garantizar que el software que los haga funcionar sea de conocimiento amplio y gratuito.

Y finalmente, con una red Internet, que es pública pero cuyo acceso esta privatizado a través de empresas particulares, será imposible tener una cobertura de educación virtual para toda la sociedad. La Internet en Colombia y su acceso a ella, debe ser un derecho fundamental de la ciudadanía. Colombia requiera al menos un satélite educativo que garantice servicios de Internet a toda la población y en todos los lugares.

Metodología, metódica y métodos para la educación virtual

Hablar de educación virtual, de e-learning, exige que se parta de una adecuada conceptualización del proceso educativo. Sin ello, seguiremos haciendo sólo un remedo del proceso educativo que será esencial para el adecuado desarrollo de la personalidad y de la inteligencia de los colombianos.

Debe asumirse como punto de partida que la educación virtual exige el trabajo interdisciplinario. Hacer educación virtual con postulados metodológicos unipersonales, dogmáticos y parcializados, sólo nos llevará a un drástico retroceso en el proceso de formación de nuestra sociedad. Nuestros estudiantes jamás podrán avanzar en una formación universal, actualizada, útil y garantista de una mejor calidad de vida, si no logramos que los recursos para el aprendizaje pasen de los obsoletos manuales de educación a objetos virtuales de información (OVI) y objetos virtuales de aprendizaje (OVA) elaborados para atender el e-learning. Estos recursos deberán ser planeados racionalmente, actualizados en forma permanente, accesibles gratuitamente y pertinentes al proceso.

Si optamos por utilizar contenidos académicos envejecidos, inexactos, unilaterales, comerciales o de relleno, simplemente “bajados” de la red, nuestra educación seguirá siendo inservible y como hasta ahora, clasificada entre las últimas del mundo.

Es claro que se debe partir de un enfoque interdisciplinario para planear, proponer y elaborar los contenidos para la educación virtual. El hecho de tener que elaborar contenidos para este tipo de educación, permite anticipar el nuevo papel de los docentes en el proceso educativo virtual.

Los docentes deberán ser gestores de información y planeadores y autores interdisciplinarios de contenidos para el proceso educativo. Esto, sin detrimento de que haya a nivel local, regional y nacional, por ahora, un repositorio abierto de objetos de formación e información para el proceso educativo virtual.

La metódica para el proceso también deberá pasar por el trabajo interdisciplinario. En este paso se vislumbra el nuevo papel de los administradores y rectores del proceso educativo. Su compromiso deberá sobrepasar el papel de simples espectadores frente a los docentes y los estudiantes. Habrá una instancia para aportar desde las disciplina administrativas y gerenciales al proceso general de educación en las instituciones y en los entes rectores de ella.

Los métodos para la educación virtual deberán ser acordes a este nuevo proceso. Si se dispone de ambientes virtuales para la gestión de los contenidos (LMS = language management system)[10], las aulas virtuales, debe entenderse que la gestión de ellas no es sólo responsabilidad del docente virtual. En ellas deben confluir todos los elementos de la comunidad educativa. Ya hay experiencias maduras en el mundo de esta nueva situación pedagógica.

En ningún momento del nuevo proceso educativo las herramientas deben estar por encima de las personas que participan en él. Las herramientas, así sean las que se derivan de las nuevas TIC seguirán siendo para el manejo inteligente de los docentes. Son estos personajes quienes seguirán centralizando el proceso.

Desde el punto de vista educativo se requiere seguir trabajando en la construcción de una Pedagogía para la educación virtual. Esta pedagogía será también producto del trabajo interdisciplinario.

Lo anterior implica que no sólo se cambien drásticamente los componentes en la formación de docentes, sino que los docentes actuales obligatoriamente deben ser formados en capacidades informáticas aplicadas al e-learning.

El programa TACCLE[11] de la Unión Europea es un referente en estos procesos de formación y actualización de los docentes, ó en otras palabras, en los programas de alfabetización en Internet que se requiere para los trabajadores del sector educativo y seguramente para todos los ciudadanos.

Docentes, contenidos y herramientas para la educación virtual

El contexto social es el marco obligado para estos tres elementos del sistema educativo. Estos elementos son parte de la comunidad educativa y tienen un papel importante en el e-learning. Develar el papel que cumplen en la perspectiva de tener un adecuado sistema de educación virtual para el país, paralelo a otros modelos educativos como por ejemplo el b-learning (blended learning)[12], la educación a distancia y la educación presencial, es realmente una tarea esencial.

Así como no es recomendable lanzar la educación virtual como si se inaugurara “un puente donde no hay rio”, es esencial que seamos serios al momento de propender con resolver problemas de coyuntura o de raigambre en la sociedad con propuestas aparentemente novedosas.

No se puede hacer educación virtual sin contar con los elementos para hacerla. Los intentos son un remedo y finalmente no lograr cumplir con ningún objetivo loable y responsable de educación de la sociedad.

No tenemos docentes virtuales. El problema es que nuestra educación es muy antigua, anticuada; particularmente la misma formación de docentes en Colombia está descontextualizada. Formamos docentes para tiza o marcador y tablero. No es raro escuchar o leer docentes quejándose de que no conocen las TIC y que consideran que es un desafuero que los estudiantes tengan celular, tablet o portátil en las clases. Imagínense tremendo desatino. Es como si en el desarrollo histórico de la escuela se hubiera prohibido que los estudiantes llevaran los adelantos tecnológicos de cada época: el Jis, el lápiz, el lapicero, las reglas, los cuadernos de notas, las calculadoras etc.  Pero lo más increíble es que aquí pretendemos que los docentes de carrera y en el mejor de los casos los docentes importados a la práctica desde otras profesiones, sean capaces de hacerse pasar como docentes virtuales sin haber tenido la mínima preparación para ello.

Y seguimos diciendo que hay en el país educación de “alta calidad”, incluso con programas universitarios e instituciones registradas y categorizadas, todas llamadas universidades así no sean sino IES técnicas o tecnológicas, o el engendro que la politiquería oficializó como instituciones universitarias.

Y ahora que una estructura bimolecular (un virus)[13][14] –que no ha sido visible para el 99.99999% de la especie humana salvo los que pueden tener acceso a un microscopio electrónico de alta capacidad- puso al planeta contra las cuerdas, todo es válido para “hacer” educación virtual. Incluso los docentes que no saben “qué es eso ni cómo se come”.

Necesitamos un plan nacional para actualizar los docentes no sólo en pedagogía y negocios de emprendimiento, sino en las nuevas tareas dentro de una sociedad como la actual y la que se vislumbra; que enfrentará la absoluta necesidad de utilizar inteligentemente la red Internet. No todo deberá ser educación virtual, pero la virtualidad permitirá ampliar la cobertura, mejorar la calidad y disponer mejor los recursos que dedica la sociedad a la educación y bajar los costos.

La educación virtual no sólo requiere docentes virtuales también requiere planeadores de contenidos, elaboradores de medios y desarrolladores de iniciativas virtuales. La educación virtual permitirá entonces la conjugación de muchas profesiones, oficios y personas, en el proceso escolar. Un docente que se enfrenta a un escenario de estudiantes a través de la red debería tener un microestudio de medios personalizado, en el sitio desde donde emite sus programas; con asesoría técnica adecuada, con buena iluminación, con ayudas ambientadas, con herramientas de trabajo, etc. Y no simplemente aparecer en tomas multimedia desaliñado, casi invisible, desmotivando con su apariencia, mostrando y enseñando con su desorden, etc. Cada vez más se ve la necesidad de que la educación virtual sea no sólo conceptualmente sino en la práctica, un ejemplo de interdisciplinariedad.

Cuando se “arroja” a los docentes a utilizar la red Internet para sus clases se detectan dos comportamientos fáciles y comunes: hacer videoconferencias kilométricas y enviar y recibir trabajos por correo electrónico o dentro de las mismas videoconferencias.

Las plataformas de videoconferencias y el correo electrónico son sólo dos herramientas para el trabajo; no pueden ser la forma esencial del trabajo virtual.  Para hacer educación virtual hay creados, y cada día hay mejores, dispositivos que representan espacios virtuales de interacción entre docentes, estudiantes y ayudas educativas. Estos espacios virtuales se conocen como LMS o aulas virtuales.

Nuestros docentes también deben aprender a utilizar las aulas virtuales o LMS. La UNESCO[15], desde hace más de 20 años ofrece herramientas tipo LMS gratuitas, con software de código abierto (open source) para ser utilizadas en educación virtual. Herramientas como Moodle, SAKAI u OLAT, deberán ser herramientas de uso diario en la docencia.

Hay ejemplos de entidades en nuestro país que ya avanzado el siglo XXI, adquirieron LMS de código cerrado e invirtieron en ello ingentes recursos económicos en lugar de preparar los docentes para manejar estos dispositivos que la UNESCO ofrece en forma gratuita. También hay ejemplos en Colombia de utilización inteligente de LMS en procesos educativos que vale la pena conocer a fondo. En general, cuando se ha pretendido hacer educación virtual para reemplazar la educación presencial o la educación a distancia, lo que se ha hecho es comprar las plataformas y reducir al docente, que muchas veces trabaja por la absoluta necesidad de recursos para subsistencia, en un “tutor virtual” para remedar un trabajo docente con los mismos parámetros que utilizaba en la educación presencial o a distancia, pero mediado por la conexión a través de la deficiente red Internet colombiana.

Tenemos la obligación de superar estas prácticas y sobre todo la práctica improvisada de hacer “educación virtual” de la nada, para enfrentar el grave caso del COVID-19 que ha obligado a cerrar los establecimientos educativos presenciales con los gravísimos efectos entre la población estudiantil, especialmente infantil, y entre los trabajadores del sector educativo.

Tampoco tenemos contenidos para la educación virtual. Si bien es cierto que estos contenidos dependen de las normas de contenidos curriculares que establece el MEN, lo es también que esos contenidos son obsoletos. No hemos logrado avanzar de la formulación de temas para programas de asignatura en cambio de avanzar hacia formulación de problemas para el aprendizaje. Los contenidos mínimos establecidos para el currículo debieran formularse como problemas de aprendizaje, en respuesta a las preguntas de qué se debe aprender para vivir en la sociedad actual y en el futuro. Se requiere con urgencia reformular los parámetros de contenido para los nuevos programas curriculares. Estos contenidos mínimos serán igualmente útiles para elaborar los que se necesiten en la educación virtual.

El mundo ha avanzado desde hace unos 15 años en la estandarización de contenidos para educación virtual de manera que lo que propongamos nosotros pueda servir para utilizar en las diferentes plataformas de manejo de contenidos. El estándar SCORM[16] (SHARABLE CONTENT OBJECT REFERENCE MODEL) deberá tenerse en cuenta en la elaboración de contenidos educativos para la red.

OVA y OVI serán elaborados por los equipos interdisciplinarios de docentes con estos estándares y servirán para acumular en los repositorios de la educación virtual. Igual deberá ser el proceso de actualización de sus contenidos.

Los contenidos para la docencia virtual esencialmente obedecen a la caracterización de objetos para información (OVI) y objetos para aprendizaje (OVA). Pero ellos expresarán lo que es información y lo que es conocimiento. Ir de la información al conocimiento requiere de un proceso filosófico y metodológico que debe ser objeto de aprendizaje por docentes y estudiantes.

No se puede hacer educación virtual con sólo información, particularmente con la disponible por toneladas en la red. El docente virtual tiene en esto un papel esencial. No sólo ponderar adecuadamente la información sino convertirla en conocimiento en procesos investigativos cuyo final serán contenidos para los estudiantes.

Requerimos docentes con esas capacidades. Docentes metidos en la investigación para poder atender con calidad la educación virtual y también la educación en las otras modalidades.

La sociedad de la información o de la desinformación actual deberá pasar a una sociedad del conocimiento que será una de las garantías de la mejor calidad de vida para la especie humana en relación inteligente con los otros elementos de la naturaleza.

Aspectos socio-económicos de los trabajadores de la educación

Si bien está bastante claro que la sociedad requiere un cambio fuerte en cuanto al manejo de la educación virtual, está menos claro como atender la contratación y el manejo social de los trabajadores de la educación.

Para definir algunos parámetros se requiere investigación social, económica y legal en ese campo. Un análisis del proceso de la educación virtual teniendo como herramienta central las aulas virtuales o LMS nos puede indicar algunos caminos a seguir.

Un aula virtual requiere estar dispuesta adecuadamente en la red Internet. El mecanismo es una WEB, ojalá 2.0 o superior. Puesta allí el aula virtual debe rellenarse de contenidos y procesos educativos. Una vez instalados los contenidos y los procesos se requiere gestionar estos espacios informáticos y para operarlos se necesitan tanto conocimientos y practicas de informática como de otras disciplinas.

El docente y otros profesionales participará como trabajador en todo este proceso. ¿Como contratarlo? Requerimos definiciones completas para el proceso.

La idea de contratar al docente de acuerdo con el número de horas de docencia requeridas para un programa parece que ya no es suficiente. Y no lo es específicamente para la educación virtual en cuyo proceso el docente, el estudiante y el contexto van a cumplir ahora roles diferentes. En este aspecto también se requiere mucha investigación y mucha creatividad.

Lo anterior no pretende ser un resumen panorámico de lo que tenemos de educación virtual en el país sin más bien un llamado a revisar los parámetros generales que deben atenderse si realmente queremos que Colombia ofrezca educación virtual de calidad, actualizada, de menores costos, efectiva y que constituya un verdadero complemento o alternativa a la educación presencial o a distancia que hoy tenemos.

[1] (www.virtualidareal.com). Bogotá, 2003

[2] UOC. Barcelona. 2000

[3] www.blackboard.com

[4] www.unad.edu.co

[5] CASTELLS, Manuel. La sociedad red. Una visión global. Alianza editorial. Barcelona. 2006

[6] Op.cit.

[7] https://en.wikipedia.org/wiki/Artificial_intelligence

[8] https://es.wikipedia.org/wiki/Realidad_aumentada

[9] http://mundo-virtual.com/que-es-la-realidad-virtual/

[10] https://en.wikipedia.org/wiki/Learning_management_system

[11] http://taccle4cpd.eu/

[12] https://en.wikipedia.org/wiki/Blended_learning

[13] https://en.wikipedia.org/wiki/Virus

[14] https://en.wikipedia.org/wiki/Dmitri_Ivanovsky

[15] www.unesco.org

[16] www.scorm.com

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