El Observatorio de la Universidad Colombiana




¿Doctorados ofertados por terceros? El debate continúa

Agosto 7/20 El debate sobre si centros de investigación deben dar o no doctorados, sin ser IES, promete extenderse. El Congreso seguirá su análisis y rectores del SUE su rechazo.

El siguiente es el informe de la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia:

Pese a que los rectores de universidades públicas habían considerado inconveniente el proyecto de Ley 195 de 2019, por medio del cual “institutos y centros de investigación reconocidos por Colciencias (hoy Minciencias) serían autorizados para obtener registro calificado de programas académicos de maestría y doctorado”, este fue ligeramente modificado y propuesto nuevamente para debate en el Senado.

Lea: Centros de investigacion deben dar doctorados y maestrías: Carlos Trujillo – jun/20

SUE reacciona a proyecto que permite a centros de investigación ofrecer maestrías y doctorados

Aunque la iniciativa es defendida como un fomento a la actividad científica del país, que permitiría masificar el acceso a programas de posgrado e incentivar áreas que tienen poca demanda en las universidades, en letra no contempla las consecuencias e implicaciones que se generarían.

“Las personas con estudios doctorales no solo son ciudadanos competentes, sino capaces de contribuir con su conocimiento al desarrollo del país y construir tejido social”, señaló al respecto el profesor Carlos Augusto Hernández, vicerrector Académico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Según el profesor Hernández, los expertos tienen cada vez más una mayor responsabilidad social, ya que muchas veces son consultados para tomar decisiones en diferentes instancias; de esta manera, las universidades deben formar líderes sociales, no solo en aptitudes científicas sino en actitudes ciudadanas.

Los centros de investigación, con presupuestos iguales o más limitados, se disponen como espacios para desarrollar algunas tesis doctorales; en esto trabajan de la mano con los doctorandos, quienes usan infraestructura específica y técnica como herramientas para sus procesos.

“Formar a un doctor va más allá de la tesis, hay un contexto más amplio relacionado con la formación investigativa integral en el que las universidades tienen experiencia y trayectoria propia”, argumenta al respecto Édgar Daza Caicedo, director de Posgrados de la UNAL y profesor del Departamento de Química.

Aunque el proyecto no otorgaría personería jurídica a los centros de investigación como instituciones de educación superior, sí generaría una competencia desigual para los diferentes tipos de instituciones existentes.

“Cuando todos los elementos de un sistema –biológico o humano– hacen lo mismo, ya no se comportan como tal”, afirma Elizabeth Bernal, coordinadora académica de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) y profesora del Departamento de Ciencias Políticas de la UNAL.

Y complementa que “se debería dar fomento a programas de posgrado en los que se vinculen universidades y centros e instituciones, para que haya sinergia y fortalecimiento conjunto y no en competencia. Los planteamientos realizados por Ascún recopilan el sentir y pensar de varias instituciones y sectores académicos del país”.

Países con modelos exitosos en educación superior cuentan con proyectos estatales y ecosistemas de ciencia tecnología e innovación, identificando los actores que participan en el proceso y articulando investigación, transferencia, emprendimientos y producción de alto nivel.

Panorama colombiano

Considerando todas las áreas del conocimiento, entre 2014 y 2019 en Colombia se pasó de 8,2 a 16 doctores por cada millón de habitantes. Según Minciencias, en el país solo hay 13.000 personas con un título doctoral.

“Los doctores se forman para ayudar a desarrollar el país, generar nuevo conocimiento y soluciones para problemas no solo nacionales, sino problemáticas que van más allá de las fronteras”, agrega el profesor Daza.

Aunque el proyecto quiere incentivar el número de graduados, no trasciende en la generación de espacios idóneos para que estos puedan ejercer sus funciones en el largo plazo, abriendo espacio para que se siga dando una fuga de capital humano a países en los que existen más oportunidades.

“En un país donde los docentes son personajes clave en la dinámica y el debate social, se debe seguir apoyando el fortalecimiento de los programas de doctorado, y las instituciones idóneas; no se trata de alimentar grupos técnicos, sino a través de la interdisciplinariedad, lograr una actitud científica y un compromiso con el trabajo de investigación”, agrega el profesor Hernández.

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