El debate sobre matrículas y un desgastante e innecesario rifirrafe entre el ministro y las IES

Nov 19/22 El ministro Gaviria intentó ser el “redentor” de los estudiantes que deberán pagar una mayor matrícula en 2023, tuvo tensiones con los rectores y no logró su objetivo.

En una inesperada reunión, y en la que el Ministerio de Educación sólo habló con menos de la mitad los rectores de todas las IES del país, presentando ante los medios la errónea idea de que ASCUN los representa a todos, (sin convocar a ACIET y sin considerar más de 100 IES que no pertenecen a ninguna de estas asociaciones), Gaviria intentó calmar los crecientes ánimos de protesta de estudiantes de diversas IES del país, especialmente de Los Andes y la Javeriana, inconformes con los aumentos de matrícula de estas instituciones para el año 2.023.

Tras varias horas de reunión con estos rectores, no obtuvo el respaldo unánime de estos, aunque Alejandro Gaviria vendió la idea a los medios de comunicación, en rueda de prensa (clic para verla), acompañado del presidente de Ascun, José Consuegra (rector de Unisimón) del “consenso casi mayoritario” de la universidad colombiana de no subir más allá del 12,22% que corresponde al IPC acumulado al 31 de octubre de este año, y de las IES que ya subieron por encima del IPC de revisar el tema con sus respectivos cuerpos colegiados.

Es decir, no se acordó nada diferente a lo que ya está definido en la ley y que conocen perfectamente todas las IES y rectores, incluido Gaviria, quien fue rector de la Universidad de Los Andes y quien entonces tuvo que firmar las comunicaciones a la entonces ministra María Victoria Angulo justificando por qué esa universidad subió matrículas por encima del IPC.

Esto es, acorde al decreto 110 de 1994, todas las IES pueden subir sus matrículas de un año a otro hasta el monto del IPC consolidado a octubre del año anterior, y si éstas deciden incrementar por encima de esa cifra, deberán explicar al Ministerio su decisión para que éste lo aprueba.

Hasta ahora tradicionalmente el Ministerio casi nunca ha devuelto una solicitud de estas. Gaviria sugirió, en un tono amenazante, que lo podría hacer si las IES no acatan esa medida.

El ministro tampoco logró comunicar algo positivo para los estudiantes, pues aunque él dice que el aumento será de cero y que sólo bastará para el incremento del IPC, lo cierto es que, a los ojos de los estudiantes, éste será del 12.22%.

Asimismo, la oficialización del hecho puede ocasionar un efecto contrario, pues muchas IES que han pensado en subir mucho menos (por ejemplo, 5 ó 6 %), han encontrado el indirecto espaldarazo del gobierno para hacerlo en 12.22%.

Lea: Razones para entender la preocupante alza de matrículas en IES privadas

Gaviria también tuvo que lidiar y evadir el cuestionamiento de los medios relacionados con un trino del presidente Petro en el que dijo que “los costos de la educación crecieron solo el 5% este año y bajarán en el entrante”.

Así las cosas, si el ministro hubiera sido radical en decir a la opinión pública lo que ya se sabe (que puede no autoriza incrementos por encima del IPC), sin necesidad de tener fricciones con los rectores, tal vez hubiera logrado más.

Ahora tiene a muchos rectores incómodos con su actuar: La mayoría de privados que no fueron consultados, muchos de ASCUN por la forma como, inicialmente Mauricio Toro -el presidente del Icetex– presentó e impuso la decisión de la reforma tributaria, y ahora el ministro los subestima y, sin considerar que hay IES con serios problemas económicos, señala que  dejar de recibir mil, dos mil o tres mil millones “es un costo muy pequeño que debemos de pagar para mostrarnos solidarios con los jóvenes y las familias”, los mismos jóvenes y familiar que que no ven un logro gubernamental en la decisión.

En el sector se comienza a hablar del populismo del ministro Gaviria, quien pese a haber sido directivo de Los Andes, en plena pandemia, ahora como Gobierno parece desconocer los esfuerzos de las IES privadas que tuvieron que congelar matrículas y aumentar sus inversiones para impedir la deserción de estudiantes. El jueves, en Manizales, invitó a que el alza de matrículas fuera un proceso dialogado con los estudiantes, lo cual constituye un escenario difícilmente visto y hasta polarizante. En su última rueda de prensa no lo mencionó. Por ahora, los rectores protestan en voz baja porque, en últimas tienen la expectativa de que el gobierno concrete el ya cacareado anuncio de que será con las IES privadas con las que subirá las matrículas en 500 mil nuevos cupos.

Lo cierto es que no está claro que las matrículas aumenten, pues la situación de las IES privadas cada vez es más complicada y, como bien lo señala el presidente de ACIET, Hugo Alberto Valencia Porras, hay que “prevenir antes que lamentar”, o sea, actuar antes de que en vez de subir, la matrícula baje. Por ello, invita al gobierno a “concretarlo inmediatamente para no perder aspirantes en el primer semestre de 2023, y subsidiar los estudiantes que no logren cupo en la educación pública”, todo porque “los indicadores macro están enviando preocupantes señales que podrían amenazar un crecimiento en la matrícula”.

En medio de este complejo panorama, se mantiene la preocupación de las universidades por el aumento del precio del dólar y los compromisos de algunas de éstas con deudas, adquisición de equipos y licencias en esa moneda, la inflación pendiente en noviembre y diciembre, el aumento del salario mínimo (que posiblemente estará por encima del aumento que ellas hagan de sus matrículas) y los compromisos dejados de cubrir en 2020 y 2021 con la pandemia, más las demandas de calidad que el propio Ministerio hace y el posible aumento del desempleo en 2023.

Lea: Prevenir antes que lamentar: Hugo Alberto Valencia Porras – nov/22

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