El desconocido e incomprensible criterio para dar recursos adicionales de inversión a IES oficiales

Sept 18/19 Mineducación distribuyó 96 mill millones entre 56 IES oficiales para inversión en bienestar y fomento, pero no aclara el criterio para diferenciar los aportes, lo que genera muchas preguntas.

Tradicionalmente se ha criticado el modelo de asignación de recursos de la Ley 30 de 1992 porque aplica una forma histórica y un comportamiento inercial, de tal manera que las que recibían más plata en 1992 son las mismas que hoy siguen recibiendo más aportes, independientemente de sus resultados de calidad, número de estudiantes, programas o egresados, lo cual termina siendo injusto para las IES pequeñas que más esfuerzos hagan.

Ahora, la Resolución 09663, del pasado 9 de septiembre, clic para ver, firmada por el viceministro de Educación Superior, Luis Fernando Pérez aplica un criterio diferente para la asignación de recursos, pero no dice cuál es.

En dicha Resolución se aclara que los recursos deben ser para financiar proyectos de inversión para: 1. Bienestar en Educación Superior y permanencia estudiantil; 2. Investigación; 3. Formación docente; 4. Fortalecimiento de regionalización y Fomento de la Educación Superior rural; y 5. Dotación, infraestructura tecnológica y adecuación de infraestructura de pregrado, y de acuerdo con lo establecido en el articulo 183 de la Ley 1955 de 2019, no harán base presupuestal.

No se especifica cuál es el criterio empleado por el Gobierno para asignar los recursos.

Por ejemplo, ¿cuál IES debe tener más recursos de bienestar: Una consolidada acreditada institucionalmente, o una con mayores problemas de deserción y cobertura regional en zonas de conlficto?, ¿Cuál debe tener más recursos para formación docente: Una acreditada institucionalmente o la que no lo está?, ¿cuál debe tener más recursos para mejorar la infraestructura en pregrado: La que tiene 15 mil estudiantes o la que tiene 120 mil?….

Así, no se entiende, por ejemplo, cómo la U. Nacional, que es la que más recursos recibe en el país, sigue recibiendo más; cómo la Tecnológica del Chocó -no acreditada- recibirá mucho más que un importante número de IES acreditadas; cómo la UNAD -con 120 mil estudiantes- recibe menos que la de Los Llanos -que no llega a 10 mil-, o por qué las universidades tienen que seguir recibiendo más que las instituciones universitarias públicas.

Todo extremo es vicioso. La Ley 30 porque es injusta al asignar un mecanismo arbitrario e inercial; y estos nuevos modelos porque también son arbitrarios al no definir criterios objetivos.