España define y unifica la gravedad de faltas disciplinarias en universidades públicas

Sept 8/21 Está a un paso de ser Ley de Convivencia Universitaria, el proyecto que define, en el sector oficial, la necesaria mediación para dirimir conflictos, aunque impone fuertes sanciones.

El Consejo de Ministros de España aprobó un anteproyecto de Ley Convivencia Universitaria, que pone fin a las novatadas y al acoso en las aulas, sustituyéndose el “Reglamento de disciplina académica de los Centros oficiales de Enseñanza Superior y de Enseñanza Técnica”, decreto firmado por Franco en 1954, al que ahora consideran “anticonstitucional” y “anacrónico”, por incluir (hace 67 años), sanciones “desproporcionadas” y no recoger “garantías básicas de los derechos de los estudiantes ante las faltas y sanciones que se estipulaban”.

La propuesta Ley de Convivencia Universitaria (clic para ver su texto) gestada por el Ministerio de Universidades, en cabeza de Manuel Castells (foto), ahora pasa a trámite parlamentario.

En España, a diferencia de Colombia, desde una norma gubernamental se pretende regular la disciplina y convivencia en los centros de educación superior oficiales. En Colombia esto se deja en manos de cada Universidad, conforme su autonomía, pero siempre y cuando lo que ésta legisle no se aparte de los ordenamientos constitucionales, legales y la jurisprudencia que, derivada de todo esto, emitan las Corte Constitucional.

El régimen disciplinario únicamente entrará en juego cuando las partes rechacen acudir al procedimiento de mediación, cuando la conducta sobre la que verse el expediente sancionador esté expresamente excluida de ese procedimiento (como los casos de acoso y violencia de género, el fraude universitario o la destrucción de patrimonio) o cuando las partes no consigan llegar a un acuerdo.

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Se considera como falta muy grave las novatadas, el plagio de Trabajos de Fin de Grado, de Máster o Tesis Doctoral, o el acoso y acoso sexual, castigando a los infractores con la expulsión de la universidad de entre dos meses y tres años o la pérdida de derechos de matrícula parcial durante un curso académico.

– La discriminación, la falsificación documental, el incumplimiento de las normas de salud pública, la suplantación a un miembro de la comunidad universitaria, o impedir el correcto desarrollo de los procesos electorales de la universidad, también son consideradas faltas muy graves.

Según el anteproyecto, se consideran faltas graves:

  • Apoderarse indebidamente del contenido de exámenes
  • Deteriorar gravemente las obras que componen el patrimonio de la universidad
  • Utilizar indebidamente contenidos y/o medios de reproducción y grabación de las actividades universitarias sujetas a derechos de propiedad intelectual.
  • Incumplir las normas de seguridad y salud
  • Acceder sin la debida autorización a los sistemas informáticos de la universidad
  • Falsear los resultados de un examen o trabajo
  • Impedir la celebración de actividades universitarias. Escrache o boicot a un acto universitario será falta grave, pero los casos se tendrán que valorar de manera individual.

A manera de contexto, en Colombia hay acciones como estas que reiteradamente acontecen durante las protestas de estudiantes e infilitrados en las universidades públicas, sin que se llegue a sanción alguna. Generalmente una de las comunes peticiones para levantar los paros y la anormalidad académica, es que no haya sanción alguna.

La sanción por cometer una falta grave sería la expulsión de hasta un mes de la universidad en la que se hubiera cometido la falta, no pudiéndose aplicar esta expulsión durante los periodos de evaluación y de matriculación, o bien se sancionará con la pérdida de derechos de matrícula durante un curso académico de la asignatura en la que se hubiera cometido el fraude.

Las faltas leves recogidas serán las siguientes:

  • Acceder a instalaciones universitarias a las que no se esté autorizado
  • Copiar el contenido de exámenes a través de medios fraudulentos que no tengan la consideración de graves o muy graves
  • utilizar los servicios universitarios incumpliendo los requisitos establecidos.
  • Realizar actos que deterioren de forma no grave el patrimonio de la universidad, siendo la sanción una “amonestación privada”

La prescripción por las faltas muy graves prescribirán a los tres años, las graves a los dos años y las leves a los seis meses. Las sanciones prescribirán a los tres años, a los dos y al año, según sea falta muy grave, faltas grave y por falta leve.

También se indica que las universidades públicas y privadas deberán aprobar Normas de Convivencia que garanticen el respeto a la diversidad y la tolerancia, la igualdad y la inclusión de los colectivos vulnerables; la libertad de expresión, el derecho de reunión y asociación, la libertad de enseñanza y la libertad de cátedra; la eliminación de toda forma de violencia, discriminación y/o acoso; la transparencia en el desarrollo de la actividad académica; la utilización y conservación de los bienes y recursos de la universidad de acuerdo con su función de servicio público; el respeto de los espacios comunes, etc.

Así mismo, se contempla que las universidades creen una Comisión de Convivencia, integrada de manera paritaria por representantes del estudiantado, del personal docente e investigador, y del personal de administración y servicios, elegidos por el Claustro a propuesta de cada uno de los sectores, garantizando el principio de composición equilibrada entre mujeres y hombres. Los integrantes del equipo rectoral no podrán formar parte de dicha Comisión.

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