Estrategia para nivelar la cancha a favor del acceso: Luis Enrique Arango Jiménez – nov/22

Para el exrector de la Universidad Tecnológica de Pereira y expresidente del SUE, Luis Enrique Arango Jiménez, se debe, desde la autonomía universitaria, modificar los sistemas de ingreso a las Universidades Publicas, como parte de las estrategias del Gobierno para cumplir la meta de crear 500.000 nuevos cupos con un criterio de mayor equidad social.

Lo hago además para enfrentar las prevenciones que suelen surgir cuando se relativiza el asunto del mérito como único factor para definir el ingreso a las Universidades, me refiero a pensar que se estarían desaprovechando los cupos al no premiar a los mejores, cuando son entregados a jóvenes con baja preparación académica, haciendo del mérito medido desde las pruebas estandarizadas un ídolo.

Para ir más allá de las creencias me puse en la tarea de buscar información que pudiera desde los datos valorar estas prevenciones. Los resultados son francamente sorprendentes y alentadores.

La verdadera igualdad de oportunidades en esta materia implica considerar los contextos y las realidades sociales y académicas que los jóvenes han debido sortear en sus vidas.

Como he informado en los escritos aludidos, la Universidad Tecnológica de Pereira, en la mayoría de sus programas de pregrado, aprobó mecanismos de asignación de cupos que protegen a sectores sociales vulnerables, entregándoles cierto número de cupos, que no podrían ser obtenidos por estos si compitieran de manera abierta con todos los aspirantes. Es una asignación hecha para salvar a algunos de los que quedan con puntajes por debajo de la lista de corte si se diera una competencia abierta, general. La llamada discriminación positiva de que habla la ley.

Estos cupos protegidos favorecen a las minorías, léase a los indígenas, a los Afrocolombianos, a los desplazados por la violencia, a los reinsertados en los procesos de paz y a los deportistas de alto rendimiento; uno para cada una. Cinco en total. Pero también hay un cupo para cada uno de 12 Municipios de Risaralda, excluyendo a Pereira y Dosquebradas, y cuyo grupo se denomina resto Risaralda. En total son 17 cupos protegidos por programa, que se usan siempre y cuando los aspirantes no ingresen de manera natural en las circunscripciones no protegidas. Me explico, si con sus puntajes pueden pasar sin estar protegidos, pasan sin gastar la opción para beneficio de otros aspirantes.

Además si en alguna de las cinco llamadas minorías, no hay aspirantes, ceden los cupos de tal forma que los cinco cupos, finalmente se asignen dentro de ellas aumentando la cuota de alguna o algunas de ellas.

Lo mismo ocurre con los 12 cupos de los Municipios, si en alguno o algunos no hay inscritos, los cupos quedan en los Municipios del mismo subconjunto que si los tengan, cedidos por estricto puntaje.

Mi llamado al Ministro de Educación se dio en el sentido  de abrir la imaginación para considerar este tipo de mecanismos legales, como una forma más asertiva de impactar aquellos sectores sociales, que hoy están excluidos y sin horizonte. Con ello se abrirían las puertas para muchos jóvenes, obviamente con acompañamiento integral en lo académico y en lo socioeconómico.

Estoy hablando de jóvenes vulnerables en lo urbano, en lo rural, en zonas de conflicto, etc, etc. 

El examen del Icfes es solo un criterio entre muchos otros posibles, no es referencia absoluta para medir el talento y las capacidades. 

Retomo el tema de la información obtenida; con  el gentil apoyo de funcionarios de la UTP pude recibir datos muy importantes, que no es costumbre analizar y que me parece llegó la hora de detenerse en ellos.

Me parece relevante presentar por los significativo de los resultados, el caso de los programas profesionales de Pregrado de 10 semestres en la UTP, cuya muestra para el caso de análisis se adoptó de la siguiente manera: 

Se tomaron las 6 cohortes semestrales de los años 2013,2014 y 2015; 2013 I, 2013 II, 2014 I, 2014 II, 2015 I y 2015 II

Se recogió información del número de estudiantes al inicio de cada cohorte en cada grupo protegido y no protegido, luego al cabo de 14 semestres para cada cohorte, tiempo que se escogió como momento de corte para la evaluación, se registró cuántos no se matricularon de los estudiantes originales, cuantos se matricularon y cuantos se graduaron. 

Luego se totalizó para las 6 cohortes, así:

Total de cupos utilizados en las 6 cohortes en todos los casos: 6139

Total de cupos protegidos Otorgados: 732 

Para los Indígenas :

Suma matriculados indígenas en las 6 cohortes :82

Total no matriculados después de 14 semestres. : 37

Total matriculados después de 14 semestres : 13 

Total Graduados en los 14 semestres : 32

TG : 32/82: 0.39

Ello determina una tasa de graduación del 39%, al cabo de 14 semestres.

Hasta aquí quizás el dato no sorprenda mucho; pero comparémoslo con el grupo de la circunscripción general, es decir donde no hay cupos protegidos

Los datos para las cohortes de los mismos semestres son los siguientes:

Suma matriculados de las 6 cohortes en grupo general: 5307

Total no matriculados después de 14 semestres: 2727

Total matriculados después de 14 semestres: 500

Total Graduados en los 14 semestres: 2080

TG: 2080/5307: 0.39

Eureka!!!! El porcentaje de graduados con respecto a los que ingresaron sin protección es el mismo 39% que lograron los Indígenas. 

Pero miremos otro grupo, veamos los estudiantes AFROS 

Suma matriculados de las 6 cohortes en grupo Afro: 72

Total no matriculados después de 14 semestres: 36 

Total matriculados después de 14 semestres: 7 

Total Graduados en los 14 semestres: 29 

TG: 29/72:0.4

El porcentaje de graduados para la fecha de corte en el caso Afro es del 40%

Finalmente veamos el caso de los 12 Municipios, llamado resto de Risaralda. 

Suma matriculados de las 6 cohortes en los cupos de los 12 Municipios: 479

Total no matriculados después de 14 semestres: 255

Total matriculados después de 14 semestres: 53

Total Graduados en los 14 semestres: 171 

Cifra que determina una tasa de graduación del 36%

Queda entonces claro desde la evidencia, al menos en el caso de los programas profesionales de 10 semestres en la UTP, que es posible nivelar la cancha para que los sectores en real debilidad puedan acceder a un bien escaso como son los cupos en las Universidades Publicas, obteniendo buenos resultados. 

Nota 1: para efecto de la comparación estamos  tomando  los datos en el semestre 14, aunque tasas reales de graduación serán mayores pues algunos de los que continúan matriculados se podrían finalmente graduar más adelante.

Nota2 : Clic para ver el archivo de datos

 191 

Compartir en redes