El Observatorio de la Universidad Colombiana




Formación para el trabajo: Con lucro, pero con enormes retos de supervivencia

Nov 12/20 Estas instituciones atienden miles de jóvenes que no acceden a la educación superior, pero poco respaldo institucional tienen.

En Colombia por cada 5 estudiantes en educación superior hay uno en formación para el trabajo; es decir, mientras que (con cifras 2018) la primera registra 2.4 millones de estudiantes, la formación para el trabajo registró 530 mil estudiantes.

Una diferencia grande es que mientras que (redondeando números) hay 300 IES, con un promedio (sin detallar) de 8 mil estudiantes, en 13.700 programas, lo que da un promedio de 178 estudiantes por programa de educación superior (que legalmente no tienen ánimo de lucro), en la formación para el trabajo y el desarrollo humano hay 4.700 instituciones, con 23 mil programas, lo que da un promedio de 112 estudiantes por institución, con 23 estudiantes por programa, lo cual poco ayuda a las inversiones de calidad.

Aunque estas cifras son solo promedios, porque los de educación superior suben por la existencia de IES como la UNAD, el Minuto, la Cooperativa, el Poli… y en la formación para el trabajo sube por instituciones como INCAP, ANDAP, Cesde, entre otras, que lideran, por volumen de estudiantes, el programa.

Es decir, hay IES e IET (Trabajo) con muy escasos estudiantes, que difícilmente pueden subsistir.

Varios factores explican la aparente débil posición de la formación para el trabajo en el país:

1) El ambiente cultural. Aunque algunos, en el discurso, tratan de darle importancia a la formación técnica laboral y la comparan con la formación profesional en Europa, lo cierto es que en Colombia existe la costumbre de “pordebajear” y ver por encima del hombro a los que tienen títulos de corta duración. Por eso, se prefiere la formación universitaria, que paradójicamente no asegura la vinculación laboral tan fácil como puede pasar con los técnicos laborales.

2) El techo que tiene su titulación. Aunque sus matrículas son más económicas, los titulados como técnicos laborales (incluidos los del SENA), tienen dificultades para poder ascendiendo en su estudio, salvo los convenios de algunas IES que les reconocen todo el estudio. Por eso el esfuerzo, afán, lobby y gestión de las asociaciones (como ASENOF y ASFOTEC) porque sus estudiantes puedan, gracias a un posible Sistema Nacional de Educación Terciaria y un Marco Nacional de Cualificaciones, la posibilidad de habilitarse académica y laboralmente de forma más fácil y expedita.

Lea: Presentan propuesta de creación del Marco Nacional de Cualificaciones

3) Los auxilios y la cobertura de la educación superior. Desde los intentos de reforma de la Ley 30 de 1992 y los movimientos estudiantiles, la educación superior ha tenido más atención mediática y política, traducido en más recursos de parte del Estado y muchos más apoyos por parte de alcaldes y gobernadores, con lo que se ha incrementado la cobertura (que supera el 52 %), dejando la formación para el trabajo como opción especialmente para quienes no pueden pagar la educación superior o en departamentos donde ésta tiene poca presencia. Arauca, Magdalena y Meta son prueba de ello. Ofrecer matrículas – becas en formación para el trabajo no trae el mismo beneficio político que si se ofrecen en educación superior.

4) La desarticulación como sistema. Técnicamente los estudiantes de formación para el trabajo y desarrollo humano deben ser ubicados en la escala de educación terciaria o post-secundaria, pero en el país la política (cuando la hay) sólo se piensa en educación superior; es decir, entre el Ministerio de Educación, con los rectores y las asociaciones de IES, y se desconoce a este nivel educativo. Incluso, el que no haya absoluta claridad si es Mineducación, el SENA, Mintrabajpo u otra entidad la líder en los temas de Marco Nacional de Cualificaciones y SNET es reflejo de la desatención del país a la formación para el trabajo.

El siguiente cuadro muestra las cifras, por departamento, del número de instituciones de formación para el trabajo, así como el porcentaje de su matrícula con respecto al promedio de matrículas en educación superior en la misma región.

Departamento Total matrícula formación para el trabajo Nro. instituciones de formación para el trabajo Nro. programas de formación para el trabajo % de estudiantes de formación para el trabajo vs. los de ed. superior
Arauca 2.059 33 276 82.53 %
Meta 17.403 196 1.291 55.78 %
Magdalena 14.172 111 879 40,39 %
Córdoba 15.000 191 796 36.55 %
Antioquia 122.688 569 3.458 36.04 %
Sucre 8.355 56 375 35.20 %
Putumayo 1.508 45 150 34.03 %
Valle 59.218 529 2.735 32.91 %
Atlántico 44.468 174 1.313 32.78 %
Casanare 2.660 60 260 28.30 %
Caldas 12.293 109 511 23.98 %
Nariño 8.749 244 293 20.95 %
Caquetá 2.436 34 109 20.66 %
Cesar 8.065 93 502 20.52 %
Cundinamarca 16.476 298 1.589 20.44 %
Quindío 6.097 65 224 20.23 %
Bolívar 15.198 153 810 19.53 %
Amazonas 142 11 40 18.61 %
Risaralda 9.502 148 713 18.41 %
Santander 19.578 229 967 15,13 %
Tolima 7.629 145 575 14.91 %
Bogotá 111.029 584 2.946 13.80 %
Cauca 6.635 149 345 13.63 %
Huila 5.074 111 444 12.54 %
Nte de Santander 7.571 155 692 10,62 %
Chocó 1.333 29 117 10,15 %
La Guajira 1.870 58 293 8.67 %
Guaviare 147 5 9 6.66 %
San Andrés 79 3 15 5.33 %
Boyacá 3.309 138 480 4.96 %

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