diciembre 12, 2018 9:03 pm

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La Autónoma del Caribe o de cómo el afán de poder pervierte la gestión universitaria

Yaneth Giha y Ramses Vargas

Nov 27/18 La captura de Ramses Vargas debería ir más allá de una reseña judicial. La forma como administró el poder  y las acciones para ganar favores, comprar conciencias y acallar medios deberían ayuda a aumentar la mirada del país sobre IES privadas como la Autónoma del Caribe.

Por ello, aunque es un análisis “viejo” (hace 9 meses), hoy cobra mucha vigencia para el análisis (más allá de algunos juciios de valor polémicos) la historia contada por Marino Rengifo Caicedo en la página www.corrupcionalfia.com en febrero pasado, denominada “La Ministra de Educación y los padrinos políticos de Ramsés Vargas en la rebatiña de UniAutónoma”, y cuyo texto es el siguiente:

Una actitud legalista y temerosa a ultranza es el comportamiento de la Ministra barranquillera Janet Giha en relación con el descalabre administrativo, financiero y académico de la Universidad Autónoma del Caribe. Circunspecta. De sumo cuidado en cada paso que ha dado, mientras la institución, en manos de una horda de asalto dirigida por el fantástico Ramsés Vargas Lamadrid, se desangraba y paralizaba lentamente. La consecuentes visitas de sus delegados ministeriales antes del decrete del caos actual siempre contaban con la cándida mirada de las averiguaciones. Todo lo que les decían los funcionarios de la universidad lo creían a pie juntillas. Un todo en orden sospechoso.

LA TOMA DE LA RECTORÍA

Si algo caracteriza a Ramsés Vargas es que forma un caos en las instituciones que dirige y su profundo sentido de formular mentiras. Según él, apareció en Colombia “de casualidad” después de perderse durante casi 15 años por los escándalos que dejó en su paso por Tesorería Distrital y Área Metropolitana donde desapareció $2000 millones de pesos en 1997. Una voz le comentó que estaba destinado a ser hombre providencial para encausar a la Universidad Autónoma del Caribe en donde su padre ha estado vinculado desde la perspectiva de ser hombre de servicios del fundador Mario Ceballos Araujo rotándose en algunas posiciones administrativas.

Dice Vargas para un especial de El Heraldo, en la revista Gente Caribe:
“Yo pensé que no iba a regresar al país porque al ser funcionario de Naciones Unidas tienes un trabajo para toda la vida, es muy buen empleador, estás en la diplomacia, viajas por el mundo, es muy agradable. Cuando se da la crisis de la Autónoma y se me da la responsabilidad de sacarla adelante, me enamoré del proyecto y pedí una licencia de un año en la ONU. Después me di cuenta de que la misión iba a demandar muchos años de esfuerzo y decidí quedarme”.

Linda historia pero falsa como todo lo de él. Con la universidad en crisis se dedicó a recorrer a varios políticos, prometiendo de todo, con tal de ganar las debidas influencias para ocupar el cargo de Rector. Una de esas visitas fue a David Name Terán quien tenía en su logia masónica a Silvia Gette, rectora de la universidad, que de todas maneras niega cualquier injerencia de ella en la llegada de Ramsés confirmando que todo sucedió desde adentro, una especie de golpe de estado aprovechando la crisis producto de su situación jurídica.

En realidad, Ramsés Vargas, conocedor de primera mano por su padre de los problemas jurídicos de Silvia Gette y de su propósito de proveer un hombre de confianza en la rectoría mientras pasaba la tormenta de lo que ella pensaba era un transitorio traspiés con la justicia, comenzó a mover fichas en todas partes. Políticas. En la logia. Personales. Así que llegó a la cárcel del Buen Pastor, donde se encontraba recluida la rectora Gette, en tres ocasiones a rogar que le permitiera acceder a esta posición con el compromiso de guardarle la espalda. Acudió también donde Guillermo Gette, conocido por su grado de ascendencia sobre su hermana. A la tercera ocasión fue la vencida, accediendo al cargo el 8 de julio de 2013. Inmediatamente movió fichas en los estatutos, junta directiva, impulsó denuncias y radicó en forma ante el Ministerio de Educación su nueva y desconocida investidura de académico. Oficialmente quedó fuera la Gette, promoviendo con agencias de cambios de imagen el concepto de una “refundación” de la universidad. Puro maquillaje escenográfico.

LA IMAGEN NUEVA Y LOS MEDIOS

En la construcción de la nueva imagen de la universidad tuvo parte destacada el CIDEC, una empresa de Sandra Devia, actual presidenta –sin ninguna condición intelectual ni académica que lo amerite- de la fantasmona Asociación de Universidades del Caribe Colombiano y de la Sala General de la Universidad Autónoma del Caribe. Ramsés pasó a la categoría de gran académico y opinador, con columnas en El Heraldo y la revista Semana, un nuevo y vigoroso “intelectual”, un hombre dedicado a la tarea noble de la educación con contextura moral intachable. Hágame el favor!

Empezó a repartir pautas de publicidad en diversos medios. Comprando reportajes y entrevistas. Regalando puestos en la universidad y becas. Un magnánimo recompensado por creces por la prensa local, proclive a la lambonería y la adulación, cuando no a la ceguera. Junto con un conocido abogado encausaban 100 millones de pesos mensuales al director de un medio para que los mantuviera siempre en primera plana. Si llegaban denuncias, no las escuchaban. Por el contrario, se le acrecentaba, en cualquier forma, la imagen de pensador ecuánime y consagrado a la juventud estudiosa. Por ello la prensa de Barranquilla no vislumbró ninguna de las denuncias que se venían formulando desde finales del año 2016, el año de las maravillas económicas, cuando Vargas le “regaló” a su personal de confianza, bonificaciones entre 10 y 25 millones de pesos.

DE QUIÉN ES LA AUTÓNOMA?

Ante los problemas jurídicos de Silvia Gette, aparecieron los primeros interesados en apropiarse de la corporación universitaria. Entre ellos un combo denominado en Barranquilla “Los Caza Fortunas”, dedicado a explorar entidades solventes y con prestigio, con problemas en su composición orgánica o familiar para hábilmente, usando medios jurídicos y políticos, apoderarse de ellos. Y también surgieron los políticos, vislumbrando el potencial electoral y económico que representa esta importante universidad privada a la deriva y sin timón. A ellos recurrió Vargas como padrinos de su causa entregándole a cambios posiciones directivas y becas.

La situación en que se encontraba la Universidad Autónoma, dispuesta para que cualquiera que se montara en la dirección, tenía en la práctica una obvia consecuencia: tendría el papel de “dueño” único y absoluto, libreto usufructuado por Vargas y sus abogados asesores, cambiando estatutos, junta directiva y composición de la Sala General –una imitación de la que existe en la Universidad Libre, y no hay que olvidar que Mario Ceballos estuvo en la directiva local de esta universidad en sus inicios- es el órgano máximo de la universidad.

A propósito del tira y jala con un equipo de fútbol de la Autónoma subido a la primera división del profesionalismo, el máximo propietario de las acciones del club Junior, Fuad Char, decía premonitoriamente el 7 de diciembre del 2013 lo siguiente: “Nosotros no sabemos quién es el dueño de la Autónoma. ¿La señora Silvia Gette es la dueña de la Autónoma? ¿Ustedes saben quién es el dueño de la Autónoma?”

EL ABOGADO AMIGO

Una de las piezas claves en el entramado administrativo de la gestión de Ramsés Vargas en la Universidad Autónoma del Caribe es el abogado Abelardo de la Espriella. Su gran amigo, asesor y vecino suyo de la casa de Boca Raton, Florida. Vargas, por lo menos en una buena parte de otras épocas, no se atrevía a dar un paso sin previamente consultarlo con el abogado y con Kemmel George, hermano del que fuera su jefe, el ex Alcalde Edgar George.

De la Espriella también es gran amigo del senador Efraín Cepeda, actual presidente del Senado de la Republica. Cuando falleció doña Sarita, madre de este político conservador, Ramsés Vargas emitió por parte de la rectoría de la Universidad, un decreto de honores académicos. En abril del 2016, le otorgó a Abelardo de la Espriella el título de Doctor Honoris Causa en Derecho en una ceremonia que describe el portal Las 2 Orillas el 5 de abril del 2016: “El rector de la universidad Autónoma del Caribe Ramsés Vargas le otorgó el título honoris causa en derecho al abogado penalista Abelardo de La Espriella en una distinción académica que se convirtió en un epicentro del poder costeño encabezado por la familia del Alcalde Alex Char y el ex senador Fuad Char. De La Espriella llegó acompañado de su familia y lo esperaban funcionarios del gobierno como David Luna; el empresario Carlos Mattos, el publicista Ángel Becasino, entre otros cacaos de la costa. El poder político también estuvo presente con representación de los congresistas de la bancada caribe como José David Name; Efraín Cepeda y el ex gobernador del magdalena el Luis Miguel Cotes. En el evento también apareció un empresario del equipo español Real Madrid y el brindis fue club el Country Club de Barranquilla”.

De la Espriella estuvo también en el rol de abogado de María Paulina Ceballos, hija del finado rector fundador de la Universidad Autónoma, pero está última, ante las consecuencias de su situación jurídica comprometida, le revocó el poder cambiando de abogado. Finalmente, mostrando las esferas de influencias y relaciones de este abogado, es amigo de Julio Sánchez Cristo, un periodista bogotano que dirige la emisora nacional La W, que en la práctica se convirtió en la principal receptora de las denuncias en contra de Ramsés Vargas – tanto que este menciona un posible contubernio Gette Sánchez Cristo- y cuya campaña sistemática de mostrar los malos manejos del rector contribuyó en parte a la develación de los negociados y la red de corrupción, dado, cómo ya se mencionó, el cerco de desinformación que se había creado en la prensa de Barranquilla en torno a su gestión.

BUSCANDO MINISTRO

Digamos sin ambages. El Ministerio de Educación no es presa apetecible para los políticos por su complejidad. Fecode, la asociación de educadores, con gran poder a nivel nacional, le hace contrapeso constantemente. Igual las universidades públicas. Así que es en apariencia, un contrasentido que senadores de Barranquilla estuvieran pretendiendo el control del citado Ministerio en un ansia reformadora de la educación en todos sus niveles. Es la temporada en el cargo de Gina Parody, una completa ignorante en estas cuestiones pero con gran ascendiente por servicios prestados a Juan Manuel Santos en su reelección. Venía de un paso no muy feliz por la dirección del SENA y precisamente, como parte de su gestión, estuvo promoviendo el concepto del Sistema Nacional de Educación Terciaria, que en el fondo pretendía equiparara la educación técnica –pública y privada- con la universitaria, con el consiguiente espanto de este último sector que protestó vehemente sobre los alcances de esta política.

El 4 de octubre del 2016 Parody presentó renuncia de su cargo al presidente Santos. Estaba encargada de llevar a feliz término el sí del plebiscito y ante la derrota, no le quedaba otra opción. La cabeza del Ministerio de Educación quedó en suspenso en medio de un encargo, mientras dentro del partido de la U, del que citado ministerio es cuota, se colocaban de acuerdo en el nombre del elegido a suceder a la Parody.

Allí es donde confluyen algunos intereses de políticos de Barranquilla. De repente empieza a sonar, en corrillos, alimentados por el mismo postulante, el nombre de Ramsés Vargas como posible sucesor en el Ministerio. Por supuesto que su nombre “no cuajó”, cuando los encargados de confrontar las hojas de vidas de los aspirantes se percataron, para gloria y prez de la educación colombiana, que el candidato tenía máculas no dilucidadas en su accidentado paso por varios puestos públicos y que además, desconocía sobre procesos educativos aunque esa circunstancia, en estos casos, es lo que menos pareciera importar. Tampoco se “tragaron” sus doctorados y maestrías en Harvard, Cambridge y Oxford, simples cursos de verano inflados por un ego desbordado y mitómano.

Sobre su relación con el senador Armando Benedetti, el mismo Vargas confiesa su cercanía con el padre del político: “Confieso que siempre he sido una persona con una vida social muy activa, mi trabajo hoy no me lo permite, eso lo extraño. Los jueves, cuando no estoy viajando voy a la tertulia de Armando Benedetti, es un rato de distensión con unos personajes muy interesantes”. (Gente Caribe, 20 de junio de 2017, El Heraldo). Algunos de estos personajes son Orlando Abello Martínez Aparicio, abogado conservador vinculado a Efraín Cepeda, director del Centro de Conciliación de la Universidad Autónoma del Caribe, uno de los personajes –el otro fue el también abogado Fernando Borda- con que salió acompañado en reciente rueda de prensa en Cajacopi. Abello fue registrador nacional elegido en 1994, contando con el apoyo de los liberales David Turbay Turbay y Álvaro Benedetti. Es del Tribunal de arbitramento de la Cámara de Comercio de Barranquilla y como tal participo en una litis entre el distrito de Barranquilla y la empresa Triple A.

Sigamos con Armando Benedetti Jimeno, director de una famosa tertulia que sesiona los días jueves en sus oficinas. Se encuentra vinculado a la empresa Gente Estratégica, un centro de educación técnica, perteneciente dentro de su categorización al Sistema Nacional de Educación Terciaria que estuvo impulsando inútilmente la ministra Parody y también la ministra Giha. Veamos que dice el periodista Mario Duque en el diario El Colombiano de Medellín el 25 de agosto de 2017: “La información es clara: “El Ministerio de Educación Nacional se permite informar que no se ha radicado en el Congreso proyecto alguno relacionado con el Sistema Nacional de Educación Terciaria (Snet) y no se hará hasta que exista consenso con los sectores interesados en el mismo”. El comunicado es del 31 de enero de 2017 y, a la fecha, la situación no ha cambiado. “Está en decretos borradores y en intenciones”, confirma Diana Rúa, directora académica del IME. Una demora que retrasa la puesta en marcha de los diferentes componentes del sistema, como el Marco Nacional de Cualificaciones (que, sin embargo, ya presentó el de las TIC y empezó a construir el de la salud), el Sistema Nacional de Calidad de la Educación Terciaria —Sisnacet— o el Sistema Nacional de Acumulación y Transferencia de Créditos —Snatc—. “Son 15 áreas de desempeño, sin contar los oficios. Vamos a paso lento”, agrega la directora académica del IME”.

Así aparece como aspirante a Ministra de Educación la barranquillera Janet Giha. Estuvo en la dirección de Colciencias –uno de los tantos directores en los dos períodos de Juan Manuel Santos- entre agosto del 2014 hasta noviembre del 2016 cuando fue nombrada oficialmente, como representación del Partido de la U (Portal Silla Vacía).

El 13 de diciembre de 2016, el portal de la Universidad Autónoma tiene la siguiente noticia: “Seguimos fortaleciendo nuestro equipo”. Allí aparece nombrada en la Gerencia Administrativa de la Universidad la ingeniera industrial Johanna Martínez Hiildebrand Royo, en cuya hoja de vida aparece un paso por Serfinanza, en su papel de directora de crédito y de gerente administrativo y financiero desde el año 2010 de Gente Estratégica, empresa de Benedetti, hasta su paso a la Autónoma del Caribe.

Siguiendo con los nexos del Ministerio de Educación con la universidad Autónoma del Caribe, aparece el nombre de Natalia Ruiz Rodgers. Fue Vicerrectora de investigación de la Universidad Nacional de Colombia y fue traída, como dice la propaganda, para “fortalecer el equipo”. Entró a la Universidad Autónoma del Caribe como Vicerrectora de Docencia en el 2015. En el 2017, con el beneplácito natural de Ramsés Vargas y del “equipo”, fue nombrada Viceministra de Educación por Janet Giha.

CEPEDA, EL OPORTUNO

El senador conservador Efraín Cepeda, de quien su antiguo jefe y mentor Andrés Pastrana tuvo estas desalentadoras palabras: “es el campeón de la distribución de la mermelada;  es uno de los símbolos de la corrupción en Colombia. Yo les pido a los colombianos que debemos estar muy atentos a ver cuánta plata en esos cupos indicativos, el Congreso de Colombia, en cabeza de Efraín Cepeda,  y de manos del presidente Santos y de Mauricio Cárdenas van a distribuirse en esa mermelada, lo peor es lo que tenemos nosotros hoy en la corrupción es la compra de nuestro Congreso” (Zona Cero).

Cepeda es el actual presidente del Congreso de Colombia y un aliado incondicional de Juan Manuel Santos en su proceso de reelección y en el trámite de importantes proyectos. Fue presidente del partido Conservador y su nombre para la presidencia del Senado fue propuesto por el senador liberal Álvaro Ashton Giraldo, actualmente privado de la libertad.

En las fotos de la condecoración a los 50 años de la Universidad Autónoma del Caribe, desafiando los protocolos al respecto, Ramsés Vargas se las tomó como suyas enganchándose muy campante y orondo las medallas en el pecho, aplaudido, entre otros por Efraín Cepeda –oferente del homenaje-, la representante Martha Villalba, José David Name, José Obdulio Gaviria y Álvaro Uribe Vélez. En el actual proceso electoral Villalba va como Cámara de Armando Benedetti. Cepeda también aparece entregando reconocimientos y condecoraciones en el acto de los 50 años en las instalaciones de la universidad acompañado por la Ministra de Educación Janet Giha, Eduardo Verano y algunos empresarios locales.

Nada raro entonces que ante las denuncias sobre malos manejos de la Universidad Autónoma del Caribe, los delegados del Ministerio de Educación enviados a Barranquilla siempre reportaran, tras su retorno a Bogotá, invariablemente, total normalidad académica y financiera. No era cierto.

EL VINCULO NAME

Qué filiación política tiene Ramsés Vargas? O tenía, antes de su desaparición como “funcionario de las Naciones Unidas solucionando problemas de las economías emergentes”, como dijo en tono alegre en algunos reportajes. La respuesta hay que buscarla por los lados de la administración del peor alcalde que ha tenido Barranquilla en su historia, Edgar George, donde fue funcionario en varias dependencias, entre ellas Área Metropolitana y Tesorería, llamado en los corrillos del edificio administrativo como “el divino niño” por las comisiones del 10% que solía pedir. Cuenta el periodista Horacio Brieva que en los días de pago, ante la ausencia de dinero ad-portas de la insolvencia de la ciudad y de su entrada en la Ley 550; que Vargas se paraba risueño y de buen ánimo en su ventana al observar el desaliento de los trabajadores que iban a reclamar su salario y no encontraban nada en caja. El estilo es el hombre, dicen.

Pues bien, Vargas llegó a esa administración de George en nombre del grupo del senador José Name Teran. En la actualidad su hijo José David es senador, ex presidente del Congreso el periodo legislativo 2014-2015, egresado de la facultad de Administración de empresas de la Universidad Autónoma del Caribe. En el tiempo inicial de arrancada de la gestión de Ramsés Vargas se vincularon algunos funcionarios vinculados a ese grupo. De ellos queda allí el abogado Fernando Borda Castilla, uno de los más fieles escuderos del rector, nombrado en la pomposa facultad de “Jurisprudencia” – que ni siquiera marca en las pruebas Saber, o, para decirlo con mayor claridad, ni siquiera aparece- desde el 12 de agosto de 2013. Su hoja de vida impresiona.

Fue Director de la quebrada Caprecom (la entidad devastada tras el paso de Hernán Mogollón Bacca, aficionado; al igual que Ramsés Vargas y Abelardo de la Espriella, a los trajes de marca y “luxury style), abogado jefe de la Secretaría de Gobierno de Barranquilla, Subgerente de personal del desaparecido ISS Atlántico y gerente general de la también quebrada Empresas Publicas Municipales en el proceso de liquidación para darle el paso a la Triple A.

AHORA LAS TERNAS

Salido a las volandas Ramsés Vargas de la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe que enfrenta una crisis administrativa, financiera y académica gigantesca, se entiende la laxitud del Ministerio de Educación para tomar las pertinentes medidas respectivas cuando la situación era controlable. Todavía, pese al nombramiento de una inspectora in –situ, sigue manejando unos criterios legalistas en cuanto a la remoción de la junta directiva y la sala general, co-responsable jurídicamente del descalabro de marca mayor que tiene la universidad paralizada, con parte de sus activos vendidos, hipotecados o embargados. Una junta directiva y el Ministerio de Educación esperando –al igual que la maldad de Ramsés cuando se asomaba a la ventana para ver la cara de los trabajadores del Distrito de Barranquilla sin paga- que aumente desesperación de profesores y trabajadores sin paga desde hace cinco meses, estudiantes sin recibir clases y en paro, padres de familia preocupados con la inversión educativa de sus hijos, sin ninguna solución por parte de la directiva que permite la salida de Vargas para unas vacaciones no remuneradas, con el beneplácito del Ministerio que cohonesta una irresponsabilidad desde todo punto de vista, y que nombra a un subalterno sin experticia en la academia ni en finanzas de instituciones educativas, para que capee el temporal sin mostrar, no puede por su misma naturaleza de encargado, de presentar soluciones a corto, mediano y largo plazo. Como si el único responsable del descalabro fuera el ambicioso Ramsés Vargas, escurriéndose hábilmente los padrinos políticos tras sus pilatunas de grandeza. Ahora nadie lo conoce ni tiene amigos.

Y el Ministerio de Educación? Expide un comunicado en donde la Ministra sostiene que es inadmisible esta salida en la crisis y que para este ente gubernanmental, el rector en propiedad sigue siendo Vargas. Este, ladinamente, desde Miami, le envía un correo a la inspectora in situ Martha González señalando que “desiste de la solicitud”. Siguen conformando, sus antiguos mentores y padrinos políticos, las respectivas ternas de los nombres que aspiran a quedarse con el control de la institución para otra vez repetir la historia.