La IA en la Educación Superior en el Renacimiento 2.0: Fernando Ardila Patiño

La IA en la Educación Superior en el Renacimiento 2.0: Fernando Ardila Patiño

Sept/25  Ardila nos indica cómo el Renacimiento 2.0 para las instituciones de educación superior viene a suponer una transformación que va más allá de la apropiación de tecnologías, de hecho, supone el establecimiento de un cambio significativo en la didáctica universitaria.

En artículos anteriores como El Renacimiento 2.0 en la Educación Superior o Las TIC’s en el Renacimiento 2.0 en las IES (Ardila, 2024a; Ardila, 2024b) se hace un análisis respecto a, cómo la universidad se encuentra inmersa en un periodo de transformación, de Renacimiento 2.0, donde lo que se entiende por tecnología, por internet y por inteligencia artificial (IA) dejan de ser instrumentos y pasan a ser aliados estratégicos en la edificación y socialización del conocimiento. En esta tercera reflexión se pone de relieve el papel central de la IA como motor de, una nueva didáctica universitaria.

La IA como mediadora de la didáctica universitaria

Para adentrarnos y entender el sentido de la IA en el ámbito de la Didáctica universitaria, resulta clave establecer una analogía: La invención de la rueda supuso un cambio extraordinario en la tecnogénesis ( la co-evolución entre el ser humano y la tecnología, donde la tecnología, permite transformar la naturaleza y, a su vez, al propio ser humano), de la humanidad, ayudó a la movilidad para el transporte y la producción, estableció nuevas formas de organización social y espacio, transformando la relación del ser humano y con el mundo. Como advierte Ortega y Gasset (1939), la técnica no viene añadida a la vida humana, sino que es constitutiva de ella, un “modo de ser” que amplía sus posibilidades de existencia. En esta misma línea, la explosión de la inteligencia artificial puede leerse como un hecho completamente análogo: si la rueda multiplica la fuerza y la movilidad, la IA multiplica las capacidades cognitivas y simbólicas del ser humano. Siguiendo con Simondon (1958), toda invención técnica es importante no un objeto, un bien, sino que hay que entenderla dentro del margen de un proceso de individuación donde cultura, técnica y sociedad se co-determinan. Y, desde el punto de vista de Heidegger (1954), la IA muestra la doble cara del riesgo y de la promesa de toda técnica: ésta puede reducir el mundo a mera disposición (Bestand) o permitir la apertura de nuevas posibilidades de desocultamiento del ser. Así las cosas, la rueda o la inteligencia artificial no son sino artefactos, hitos civilizatorios cuya significación está siempre condicionada por el horizonte ético y cultural de su inscripción. La fortaleza de la IA en la educación superior radica en su capacidad para proporcionar un acceso rápido y contextualizado al conocimiento circulante. Esta condición abre la posibilidad de transformar el espacio sincrónico de clase en un escenario de debate, reflexión y apropiación crítica, donde el protagonismo se traslada a los estudiantes y el docente asume el rol de mediador.

Como señalan Selwyn (2019) y Siemens (2005), la IA y la conectividad digital potencian tanto la personalización del aprendizaje como la construcción colectiva del saber, generando un entorno inclusivo donde los intereses y las preguntas de los estudiantes se integran con la información obtenida de manera ágil y precisa a través de estas tecnologías.

Estrategias didácticas potenciadas por la IA   

Además de facilitar la consulta, la inteligencia artificial permite llevar a cabo la preparación de las presentaciones, la organización de los debates y, en definitiva, la aplicación de metodologías activas de aprendizaje, de tal manera que, el conocimiento deja de ser la mera transmisión de información para convertirse en un proceso de producción colectiva.

Siguiendo a Castells (2010), la sociedad red no reformula las estructuras del poder como las del conocimiento; entendida en términos académicos, la universidad ya no puede estar basada en un modelo en el cual el profesor es el exclusivo poseedor, propietario del discurso especializado, sino que por el contrario, es necesario contar con un espacio en el que la construcción o apropiación de significados sea realizada en forma conjunta en compañía de las mediaciones tecnológicas.

Comprender a las nuevas generaciones  

Para que la didáctica basada en IA se pueda aplicar de forma sencilla y asimilable, debe darse el reconocimiento de las características de los estudiantes, de las nuevas generaciones, entre otras:

  1. Textos no lineales: es posible iniciar desde el nudo del relato; con ello el docente podrá captar la atención desde el primer segundo (Prensky, 2010). No necesariamente introducción, nudo y desenlace.
  2. Contenidos híbridos: Aquel que integra lo cultural y cotidiano como antesala de lo técnico y científico. No necesariamente son mundos separados se pueden integra.
  3. Referencias cruzadas: Escenario en el que, el conocimiento puede ser expuesto en múltiples formatos, en formas que sean atractivas, en un formato que no necesariamente sea lineal.
  4. Colaboración permanente: Motivar a los estudiantes para que produzcan en grupo, manteniendo la vigencia de los contenidos.
  5. Retos y desafíos: Los aprendizajes pronto pasan de ser una lectura a ser la resolución de problemas. Es decir el contexto es definitivo para las actuales generaciones.
  6. Atención fragmentada: las microhistorias, las narraciones breves y rápidas, muy del mundo de las redes sociales son un reto docente actual, toda vez que son la forma de comunicación de las generaciones de hoy.
  7. Tribalidad digital: Cada grupo crea lenguajes propios, de los suyos; la IA sería capaz de traducir y hacer avanzar esos lenguajes en el contexto académico.
  8. Lenguaje del alumno: El profesor debe comenzar por el interés y las manifestaciones de la juventud; no solo puede ir desde la mirada técnica y formal del docente.

Riesgos y oportunidades  

La complacencia digital es un riesgo oculto, ya que puede taladrar la fuerza del pensamiento crítico privilegiando respuestas rápidas pero carentes de argumentación. En contraposición, la IA puede utilizarse como generador de prompts, generador de debates, y puede reforzar el pensamiento concreto y el pensamiento crítico y creativo (Garrison, 2017).

Dicho de otro modo, la IA no sustituye el rol del docente, sino que le exige reinventar su rol hacía la orientación, la mediación, la facilitación de procesos de indagación y la reflexión colectiva.

Conclusión  

El Renacimiento 2.0 para las instituciones de educación superior viene a suponer una transformación que va más allá de la apropiación de tecnologías, de hecho, supone el establecimiento de un cambio significativo en la didáctica universitaria. La IA se convierte en un recurso que permite generar posibilidades nuevas para la investigación, la práctica de la discusión universitaria y la co-construcción del conocimiento, siempre que se aplique con un propósito crítico y humanista.

Era inevitable que así fuera, al igual que en el Renacimiento clásico, el reto ahora no es acumular datos, sino proporcionarles significado. La universidad debe asumir la IA como un facilitador que expande las capacidades humanas, sin que haya un desplazamiento de la centralidad del pensamiento crítico, ético y creativo en la formación superior.

Referencias bibliográficas

  • Ardila, F. (2024a). El Renacimiento 2.0 en la Educación Superior. Universidad.edu.co.
  • Ardila, F. (2024b). Las TIC’s en el Renacimiento 2.0 en las IES. Universidad.edu.co.
  • Burke, P. (2014). El Renacimiento. Crítica. (Original publicado en 1987).
  • Castells, M. (2010). The Rise of the Network Society. Wiley-Blackwell.
  • Garrison, D. R. (2017). E-Learning in the 21st Century: A Community of Inquiry Framework for Research and Practice. Routledge.
  • Prensky, M. (2010). Teaching Digital Natives: Partnering for Real Learning. Corwin Press.
  • Selwyn, N. (2019). Should Robots Replace Teachers? AI and the Future of Education. Polity Press.
  • Siemens, G. (2005). Connectivism: A Learning Theory for the Digital Age. International Journal of Instructional Technology and Distance Learning, 2(1).
  • Heidegger, M. (1954). La pregunta por la técnica. En Conferencias y artículos (pp. 9-44). Ediciones del Serbal.
  • Ortega y Gasset, J. (1939). Meditación de la técnica. Revista de Occidente.
  • Simondon, G. (1958). Du mode d’existence des objets techniques. Aubier.

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FERNANDO ARDILA PATIÑO, Licenciado en Educación física, Especialista en Gerencia de Mercadeo, Máster en administración Gerencial. Docente universitario desde 1996, directivo de programas, estudioso de la normativa en educación superior, (registro calificado y acreditación) pedagogía y didácticas para el mismo sector

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