Abril 7/26 Tanto ministro como viceministro de Educación Superior, que tanto hablaron de defender la Universidad Tecnológica del Chocó, llevan meses callados con el tema, mientras que siguen desfilando docentes como rectores encargados, mientras que la anormalidad e ingobernabilidad reinan en Quibdó.
La situación de la Universidad Tecnológica del Chocó (UTCH) es crítica y se define por una profunda inestabilidad en todos sus frentes. Con una deuda creciente, la pérdida de casi un tercio de sus estudiantes y una intervención ministerial que no logra estabilizar la operación, la “normalidad” es solo nominal; en la práctica, la institución opera bajo una economía de guerra y una alta desconfianza institucional.
¿Fracaso de Mineducación?
La universidad continúa bajo la medida de Vigilancia Especial adoptada por el Ministerio de Educación Nacional en octubre de 2023 y prorrogada en septiembre de 2025, en la idea de estabilizar la gobernanza, sanear las finanzas y garantizar la continuidad académica.
La realidad es que tras la intervención del Ministerio han sido más los retrocesos que los avances. En vez de estabilizar la rectoría, la intervención ha dejado más litigios entre grupos internos, más suspensiones judiciales de rectores, más designaciones directas sin legitimidad interna y 7 rectores en 18 meses, un récord de inestabilidad.
Durante el periodo intervenido han ocurrieron hechos graves como el incendio de la Vicerrectoría Administrativa y Financiera por encapuchados, la captura de un exdirectivo por presunta corrupción y amenazas e intimidaciones a estudiantes y docentes.
El MEN no logró restablecer un entorno seguro ni confiable para la comunidad universitaria.
Ante las tensiones internas y los fallos judiciales, el Ministerio ha debido retirarse lentamente y dejar el protagonismo y rol de “redentor”. Se siente maniatado y solo ha podido aplicar “medidas de prevención”, sin capacidad real para intervenir la gobernanza o ejecutar decisiones de fondo, con la consiguiente percepción de una intervención débil, tardía e insuficiente, a tal punto que voces estudiantiles señalan que el MEN los “abandonó”.
Hace más de un año, el ministro de Educación José Daniel Rojas Medellín, no se pronuncia sobre lo que pasa en esta Universidad.
1. Anormalidad Académica
A la fecha, no hay normalidad plena.
Aunque se han hecho esfuerzos por mantener el calendario, el inicio del año 2026 estuvo marcado por el paro de docentes y trabajadores en todo el departamento del Chocó (motivado por el impago de salarios de diciembre y primas).
La incertidumbre administrativa ha generado que los semestres se desplacen, operando en una “anormalidad intermitente” donde las clases se retoman pero se ven interrumpidas por asambleas permanentes o falta de garantías de infraestructura (problemas de servicios básicos y mantenimiento en las sedes).
A esto debe sumarse el hecho de que los resultados académicos son muy pobres, y aunque 4 de sus 37 programas están acreditados, generalmente sus estudiantes ocupan los últimos lugares en las pruebas Saber.
2. Déficit y Pasivos en Aumento
La salud financiera de la institución está en “cuidados intensivos”.
-
Déficit Presupuestal: Se reporta un déficit que supera los $2o mil millones de pesos. De 2024 a 2025 el pasivo aumentó de 110 mil a 30 mil millones de pesos.
-
Crecimiento de Pasivos: Durante el último año (2025), los pasivos de la universidad aumentaron en aproximadamente $20.000 millones, lo que asfixia la operación corriente.
-
Hallazgos de la Contraloría: La Contraloría General de la República ha evidenciado pérdidas superiores a los $7.800 millones por omisiones administrativas, principalmente relacionadas con el recaudo de la estampilla pro-universidad que caducó sin que se gestionara su cobro oportunamente.
-
Embargos: La iliquidez se ha visto agravada por embargos judiciales que han afectado las cuentas de nómina, impidiendo el pago oportuno a docentes y administrativos.
3. Deserción Masiva
El dato más alarmante a marzo de 2026 es la pérdida sistemática de su comunidad estudiantil.
-
Pérdida de Estudiantes: Entre 2024 y 2025, la UTCH perdió 4.077 estudiantes. De una matrícula histórica que rondaba los 13.000 a 14.000 alumnos, la institución ha caído a niveles que ponen en riesgo su sostenibilidad financiera futura (menos transferencias por gratuidad y matrícula).
-
Calidad en Riesgo: El Ministerio de Educación ha señalado debilidades en los procesos de registro calificado y en la consistencia de la información reportada al SNIES.
4. Rector encargado
Tras las suspensiones y retiro del entonces rector en propiedad (David Emilio Mosquera), el Ministerio ha mantenido la figura de rectoría en encargo para intentar sanear la administración, aunque la resistencia interna y política en el departamento ha dificultado la ejecución de los planes de salvamento.
El desfile de rectores, después de David Emilio Mosquera, en líos judiciales por hechos de corrupción, es el siguiente:
Vanessa Sánchez Ruiz dirigió la UTCH, por decisión de la entonces ministra de Educación, Aurora Vergara, entre julio y agosto de 2024, pero a comienzos de septiembre David Emilio Mosquera fue reintegrado como rector por una decisión judicial.
Llegó, en noviembre 22 de 2024, Fabio Magdaleno Asprilla Moreno, quien estuvo hasta febrero de 2025, cuando delegaron a Alfredo Giraldo Álvarez, que estuvo por casi 8 meses.
En octubre 17 de 2025 el designado fue Milton Henry Perea, quien duró menos de un mes, hasta que el 14 de noviembre 14 de 2025, la escogida fue Merlen María Díaz Arriaga.
Ahora, por decisión del Consejo Superior y desde el 4 de marzo pasado, actúa como encargado el docente Héctor Aurelio Mosquera Mosquera (foto), quien actuaba como Decano de la Facultad de Ciencias Administrativas, mientras se resuelven los procesos administrativos y jurídicos que han impedido la continuidad de un rector en propiedad.
La mayoría de estos rectores han sido encargados en emergencia simplemente para evitar que la rectoría quede vacante.
El Consejo Superior de la Universidad Tecnológica del Chocó no acató la orden judicial de no reproducir actos administrativos y designó como rector (e) al señor Héctor Aurelio Mosquera Mosquera.
¿Las cosas “no van tan mal”?
Pese a este crítico panorama, las conclusiones que el actual rector – Mosquera- presentó en la rendición de cuenta 2025, tratan de mostrar una realidad diferente, difícilmente creíble.
Advierte que la UTCH tuvo, en 2025, “un desempeño caracterizado por la continuidad de las funciones misionales en un contexto institucional complejo, así como por avances significativos en áreas estratégicas del desarrollo universitario”.
Dice que “se consolidaron procesos orientados al aseguramiento de la calidad, la renovación de registros calificados y el fortalecimiento de la planta docente”.
Que la institución “fortaleció su estructura investigativa, promovió la formación de capacidades científicas y avanzó en la formulación de proyectos en convocatorias nacionales, lo que evidencia un crecimiento progresivo en la cultura investigativa institucional”.
Que “la extensión y proyección social se consolidaron como un eje de articulación con el entorno, con resultados destacados en educación continua, convenios interinstitucionales y servicios a la comunidad”.
Que “en internacionalización, se lograron avances relevantes en movilidad académica, cooperación internacional y participación en redes académicas, contribuyendo al posicionamiento institucional en escenarios globales”.
Que “el bienestar universitario desempeñó un papel fundamental en la permanencia estudiantil, mediante estrategias de apoyo socioeconómico, atención en salud, acompañamiento psicosocial y promoción del desarrollo integral. Estas acciones permitieron mitigar factores de riesgo asociados a la deserción”
Y que “en el ámbito administrativo y financiero, la gestión se orientó a garantizar la estabilidad institucional y el cumplimiento de obligaciones, evidenciando avances en la reorganización presupuestal y el control del gasto, en un contexto de limitaciones estructurales”.
🤔
![]()
