El Observatorio de la Universidad Colombiana




Las enseñanzas que deja Ser Pilo Paga a los sistemas de acompañamiento de las IES

Abril 23/21 Pese a los beneficios del programa de becas Ser Pilo Paga, y los esfuerzos de las IES acreditadas por apoyarlos, muchos desertaron. Estudio de Unisalle presenta su experiencia y recomendaciones.

¿Cuántos de los 40 mil jóvenes inicialmente anunciados por la entonces ministra Gina Parody, en el gobierno Santos, ingresaron y se graduaron o están terminando sus estudios en las IES acreditadas que recibieron estos beneficios (el gobierno le pagaba a la IES la totalidad de los estudios de los muchachos)?

La respuesta no se sabe, pues el Ministerio de Educación Nacional no ha entregado un reporte detallado de ello, el programa pasó a un segundo escenario dentro de la opinión pública (en parte por las protestas de la universidad pública que se vio afectada en su presupuesto por éste, y porque el gobierno Duque lo reemplazó, con unas condiciones menos favorables para las IES, por Generación E), y las IES poco o nada de información pública entregan al respecto.

La primera que ha publicado un interesante informe de seguimiento a su primera cohorte de “pilos” es la católica Universidad de La Salle, en Bogotá, que fue de las acreditadas que más becarios recibió, con más de mil jóvenes en la primera cohorte, que recibireron un seguimiento de profesionales de distintos programas de la Institución, enre 2.016 y 2.020.

Esta Universidad ha informado que de las 2067 personas que se han matriculado en esa institución con el apoyo de Ser Pilo Paga, 559 estudiantes han cancelado o se han retirado, lo que equivale al 27% del total.

Si bien el indicador de 27 % está por debajo de la deserción promedio de la universidad colombiana (estimada en un 45 %, antes de la pandemia), lo que mostraría un dato positivo, para otros es negativo dado que los beneficiarios no pagaban un peso de matrícula y, adicionalmente, recibían otros subsidios de alojamiento y transporte.

El “Estudio Longitudinal de Vida Universitaria: Universidad de La Salle 2015-2020”, elaborado por las investigadoras Adriana Otálora-Buitrago, Ana Isabel Tenjo Morales, Claudia Aixa Mutis Barrera y Mauricio Hernández Pérez, y que será publicado en próximos días, presenta la experiencia de esa IES, los esfuerzos académicos y de bienestar para apoyar a los estudiantes y la reflexión en torno de los impactos de la adaptación cultural, social, académica y dificultades y retos a nivel de información, expectativas y articulación de la política pública de apoyos a estudiantes talentosos.

Asimismo, identifica las variables determinantes en la continuidad o no de los jóvenes en el programa, la incidencia de la familia y el contexto de la universidad y sus expectativas frente al programa y su desarrollo profesional, y propone diez estrategias para consolidar en estos procesos de acompañamiento:

1. Comunicación y fortalecimiento de vínculos

2. Acompañamiento y promoción de capacidades

3. Apoyo para adaptación y movilidad

4. Participación activa de los estudiantes en diferentes espacios

5. Curriculum y procesos Amigables

6. Idiomas y relacionamiento

7. Convenios y alianzas

8. Relacionamiento con la identidad de la IES

9. Apoyo y soporte en dificultades

10. Espacios y servicios

Una de las consideraciones, para el caso de La Salle, en su espíritu formativo, se relaciona con el hecho de que el acompañamiento fraterno se consolide como una estrategia de inclusión social a través de la educación.

Experiencias para el sistema de educación superior

Públicamente se desconocen las cifras de deserción en otras universidades acreditadas que recibieron Pilos, pero si a partir del dato de Unisalle se hace una proyección con respecto a los casi 40 mil beneficiarios, se podría estimar que entre 5 y 10 mil pudieron haber desertado del programa.

¿Qué pasó con ellos?, además del drama social que significa no haber podido consolidar un proyecto de vida académico, vale recordar que las condiciones del Programa les significó a ellos el asumir la deuda de los semestres que el gobierno les pagó.

En aras del aprendizaje como sistema de educación superior, de evitar que se repitan algunos casos frustrados y se mejoren las condiciones que se puedan estar dando con Generación E, valdría la pena que el Ministerio de Educación y el Icetex presenten un informe detallado para mantener las buenas prácticas y evitar las malas.

 

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