Más que la universidad, son los contactos y el entorno lo que determina el éxito profesional (estudio de Uniandes)

Más que la universidad, son los contactos y el entorno lo que determina el éxito profesional (estudio de Uniandes)

Oct 30/26 Un estudio más reconfirma que si bien las IES de élite impulsan la movilidad social de sus egresados, a la hora de buscar empleo inciden más el contexto familiar de origen, colegio y contactos.

Esto es, el título universitario, por sí solo, resulta insuficiente para cerrar las brechas de origen. Compartir la misma formación universitaria no garantiza trayectorias laborales equivalentes entre estudiantes de distintos contextos sociales.

Esta es una de las conclusiones de la investigación “Diplomas idénticos, salarios diferentes: desigualdades laborales entre profesionales de distintos orígenes socioeconómicos”, publicada en la Serie Documentos CEDE (Documento CEDE-TREES #49, septiembre de 2026), y realizada por María José Álvarez Rivadulla (profesora de Sociología de Uniandes), Camilo Ernesto López Guarín (candidato a doctor en Educación de Uniandes), Paula Pinzón (estudiante del doctorado en Sociología de la U. de Texas en Austin) y Sofía Ochoa (economista de Uniandes).

El documento, aunque trabajó de forma anonimizada los datos de una “universidad privada de élite en Bogotá”, tomó una muestra de 4.675 registros administrativos y encuestas de seguimiento laboral a egresados que ingresaron entre 2015 y 2018 y se graduaron de 36 programas de pregrado en 10 facultades entre 2019 y 2023. Los análisis demuestran que los beneficiarios de SPP que provenían de hogares de bajos ingresos lograron culminar exitosamente sus carreras y experimentaron una movilidad social sustancial respecto de sus familias y pares que no accedieron al programa.

Sin embargo, al evaluar los resultados un año después de la graduación, se halló que el mercado de trabajo favorece de forma sistemática a los egresados de nivel socioeconómico alto, en particular en el acceso a los salarios más competitivos.

¿Por qué tienen más oportunidad los de “mejor cuna”?

Al momento de la selección e inserción en las empresas, la investigación identifica factores determinantes en las decisiones de contratación:

– Efecto “Pedigrí educativo” y “Fit cultural”: Aunque el prestigio institucional funciona como un primer filtro ante los empleadores, en las etapas de entrevista pesan criterios como el “ajuste cultural”. Se valoran estilos de interacción, intereses, gustos y formas de comunicación informal que resultan ser más comunes entre candidatos provenientes de hogares acomodados.

– Códigos de comportamiento y capital cultural: El éxito en el entorno profesional no se limita al rendimiento académico. Inciden factores como la forma de vestir, el acento, las referencias culturales compartidas y el desenvolvimiento social, aspectos que facilitan la construcción de confianza con superiores, clientes y colegas.

– Capital social y redes de contactos: Los graduados de sectores menos favorecidos enfrentan un acceso más restringido a información privilegiada sobre vacantes laborales, poseen redes de contactos más reducidas e históricamente registran menor dominio del idioma inglés —competencia adquirida con mayor solidez en los colegios privados de élite.

– Urgencia económica: Por sus responsabilidades financieras familiares, los egresados de bajos ingresos sufren mayor incertidumbre y se ven abocados a aceptar ofertas laborales iniciales con menor remuneración o estabilidad, mientras que los jóvenes de altos ingresos cuentan con el respaldo económico familiar para prolongar la búsqueda de mejores opciones.

Recomendaciones a las IES

Frente a esta evidencia de que el mérito académico es insuficiente por sí solo para compensar las desigualdades acumuladas, los autores del estudio formulan una serie de recomendaciones dirigidas a las universidades:

– Estrategias de desarrollo de competencias clave: Implementar una formación intensiva en inglés y en otras habilidades blandas altamente demandadas en los procesos de selección profesional.

– Acompañamiento en procesos de selección: Disponer de talleres y sesiones de preparación técnica e informal para afrontar las entrevistas y evaluaciones de las empresas de mayor nivel.

– Programas de mentoría y construcción de redes: Generar espacios institucionales estructurados para la creación de capital social, redes profesionales y conexiones directas con empleadores a través de prácticas y primeras vinculaciones laborales.

– Mecanismos de apoyo en la transición al empleo: Establecer esquemas de orientación profesional continua y subsidios temporales de sostenimiento para apoyar a los graduados con menores recursos económicos durante la fase de búsqueda del primer trabajo.

A propósito….

Vale recordar que fue la Universidad de Los Andes la que actuó no solo como creadora conceptual del programa Ser Pilo Paga (SPP), acogido por la entonces ministra de Educación, Gina Parody, entre los años 2014 y 2015, sino que fue la IES que más beneficiarios recibió en todo el país. Este fenómeno alteró notablemente la estratificación socioeconómica habitual del estudiantado uniandino, pasando de tener menos del 5 % de alumnos de estratos bajos a cerca de un 30 % en las cohortes que ingresaron durante la vigencia del programa.

Escritos relacionados

La investigación complementa y confirma otras que se han venido dando en los últimos años y que permiten comprender mejor el debate sobre la empleabilidad, el capital social, la estratificación y los límites del título universitario en el mercado laboral, como lo siguientes:

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