¿Matrícula cero para ricos? Proyecto de ley regresivo: Daniel Mera Villamizar – nov/22

En esta ocasión Mera Villamizar, en su columna de El Espectador, cuestiona la desigualdad que se deriva y promueve con la idea del ministro Gaviria de extender la matrícula gratis a todos los estratos.

El ministro de Educación, Alejandro Gaviria, dijo en la entrevista con Yamit Amad: “Estamos acompañando un proyecto de ley para que la matrícula gratis sea para todos los estratos socio-económicos en universidades públicas”.

Esto supone el rompimiento de un consenso que lleva más de dos décadas en la tecnocracia colombiana, no caprichoso, sino tributario de la literatura internacional: los subsidios en educación superior a estratos altos son regresivos, es decir, les quitan (presupuesto de la Nación) a los que menos tienen para darles a los que más tienen.

Dicho con un ejemplo gráfico: una familia de altos ingresos envía a sus dos hijos a la mejor educación privada desde el preescolar, y al terminar la secundaria, estos sacan 420 puntos en Saber 11, lo que es habitual en los colegios de alto nivel, bilingües, y los bachilleres deciden que quieren estudiar medicina en la Universidad Nacional de Colombia o en la Universidad del Valle.

Naturalmente, estos jóvenes superan la alta selectividad de esa carrera en tales universidades. Durante bastante tiempo, las universidades estatales solamente les cobraban por concepto de matrícula una fracción de lo que la familia había pagado en la educación privada previa. Un subsidio innecesario, obviamente no rechazado por los beneficiarios.

Casi sobra decir que una vez graduados de médicos, ellos contribuirán a la sociedad (mediante impuestos) en igual medida que sus colegas egresados de las universidades privadas, con la diferencia del ahorro que tuvieron en la educación superior, por gracia de una mala política de financiación de la educación superior.

Esta es una vía muy evidente para perpetuar la desigualdad. La única razón por la que algunos proponen la “gratuidad universal en la educación superior pública” es ideológica: así honran una idea de sociedad en la que muchas necesidades se satisfacen (teóricamente) creando derechos, que por su naturaleza son gratuitos para el titular. Una fórmula evolucionada de la utopía armada que tanta desgracia nos trajo.

Quieren crear la igualdad por arte de magia (la ley y las sentencias constitucionales), pero los derechos cuestan y se necesita una economía productiva y fuerte para pagarlos. No advierten, además, que la gratuidad de los derechos contiene una trampa de desigualdad, como en la educación superior.

Así que desde la legislatura pasada, tenemos un proyecto de ley de “matrícula cero para todos”, no solo para estratos 1, 2 y 3, impulsado por la hoy senadora María José Pizarro, con el respaldo de la que era la bancada alternativa de oposición, convertida en bancada de gobierno.

Por si las dudas, Pizarro declaró: “la matrícula cero no es un regalo, no es un subsidio, es un derecho para tener oportunidades. Estamos proponiendo un modelo de educación que no se basa en el mercado”.

Sobre este proyecto de ley, el ministerio de Educación se pronunció oficialmente ante el Congreso en este periodo. Y vaya sorpresa, frente a un proyecto que venía con gratuidad modulada, el MEN propone radicalizarlo para el pregrado (pide que sustraigan o pospongan los posgrados en la política).

“A los estudiantes que se encuentren en los estratos 4, 5 y 6, se les otorgará un subsidio equivalente al 30% del valor de la matrícula, siempre que demuestren la incapacidad económica”, viene el texto del Congreso, moderado en la Comisión Sexta de Cámara del anterior periodo. Y el ministerio de Educación propone eliminar esa modulación y dejar general la gratuidad, como dijo en la entrevista con Yamid Amat.

Asumamos que líderes de la bancada de congresistas del Pacto Histórico le pidieron al ministro que enviara ese pronunciamiento al Congreso, lo que se entiende. La pregunta, entonces, es a quiénes o qué ideas representa el ministro Gaviria en el gabinete. Como no tiene bancada, ¿se acogió a la del Pacto Histórico?

Los de la formación de centro-izquierda en la que entendíamos que él estuvo en campaña, ¿qué opinan? Sea por acomodamiento debido a debilidad política o por conversión ideológica, el giro se está tornando muy preocupante.

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