No olvidar, primero Calidad y luego Acreditación: Mauricio Gonzalez – nov/22

Para Mauricio González Arboleda, miembro de la Asamblea General de la Universidad de Medellín y experto en procesos de Calidad, la normatividad parece haber perdido de enfoque al centrarse en la acreditación, más que en la calidad.

El Consejo Nacional de Acreditación CNA ha editado una nueva versión de los aspectos por evaluar en el proceso de acreditación. Estos, con las características y con los factores,  forman en conjunto, los Lineamientos que expide el CNA con miras a que instituciones y programas sean reconocidos de alta calidad en el desempeño y resultados de su gestión académica y administrativa.

Las directrices del CNA siempre han apuntado al logro de la acreditación y, en ese sentido las instituciones de educación superior IES proceden a la realización de los ejercicios de autoevaluación, que derivan en unos planes de mejora. De igual manera, los resultados del ejercicio, les permite le elaboración de un documento que sirve de base para la visita de pares y la posterior decisión del MEN en el otorgamiento o no, de la acreditación.

Es importante analizar si las IES al realizar el proceso de esta manera se están enfocando en la acreditación o en la calidad. Esto parece inaudito, si se tienen en cuenta que la acreditación es el reconocimiento a la alta calidad; pero como los Lineamientos se enfocan en la acreditación, así mismo se procede por parte de instituciones y programas.

No obstante lo anterior, los Lineamientos tal cual lo establece el mismo CNA, deben ser antes que todo instrumentos para la gestión y un referente para la autoevaluación: “… ser una herramienta de gestión que apoye el mejoramiento continuo con proyecciones hacia el futuro, y servir como instrumento de evaluación”.[i]

En ese orden de ideas, las IES en lugar de proceder con la autoevaluación con fines de acreditación, para emprender el mejoramiento a su gestión académica y administrativa,  deberían proceder con un diagnóstico bajo los referentes de los Lineamientos, que les permita llevar a cabo una gestión con miras al mejoramiento de su calidad.

Esto obedece primero que todo a que las IES deben propender por la calidad, antes que por la acreditación y, segundo; porque al hablar de calidad se habla de mejoramiento continuo; cuyo ciclo es el PHVA; donde la planeación es la base para la gestión.

No es del todo claro evaluar algo bajo unos referentes que previamente no se hayan planificado y ejecutado.

Así las cosas, al hablar de calidad en las IES, lo que debe hacerse es precisamente lo que el CNA  plantea en el texto de sus Lineamientos[ii]. Esto es, diga lo que hace: rediseñar los procesos que conforman su sistema de gestión bajo los referentes de los Lineamientos; haga lo que dice: ejecutar esos procesos rediseñados; pruébelo: evaluarlos con miras al mejoramiento de su calidad y  mejórelo: mejorar esos procesos.

Llevar a cabo una gestión en esas condiciones le garantiza a la institución contar con calidad en sus actividades académicas y administrativas; porque al inculcar los atributos de calidad en el desarrollo de los procesos del día a día, por parte de la comunidad académica, no solo asegura resultados óptimos; sino que se adquiere una verdadera cultura de calidad.

Ahora bien, cuando toda esa gestión de la calidad esté debidamente apropiada por parte de la institución y ésta pueda tener plena convicción de que cuente con ella; en ese momento podrá proceder con los ejercicios de autoevaluación con fines de acreditación.

La alta calidad en una institución es algo complejo, digno de un riguroso examen a sus procesos, más allá de una confrontación de requisitos o de estándares en una gestión que no los  ha planificado, ni ejecutado.    

Dentro de esos exámenes a los procesos resulta interesante analizar a fondo si se está procediendo de manera correcta, al tratar la calidad de los programas de manera independiente entre si y entre estos y la institución.

Sí se miran los procesos de direccionamiento y de apoyo académico y administrativo, es fácil observar que el estudiante y el profesor del programa acreditado y no acreditado, recibe el mismo tratamiento. Ejemplos son varios, entre otros: matrículas, biblioteca, laboratorios, bienestar etc.

Ahora, si se miran los procesos misionales que son los académicos: docencia, investigación y extensión, ocurre igual cosa; pues los estudiantes y profesores de los programas acreditados y no acreditados comparten los mismos espacios y los mismos ejercicios académicos. El modelo pedagógico y el currículo, entre otros de los componentes académicos, los define la institución para todos los programas sin hacer distinción entre acreditados y no acreditados. Es más, la misma interdisciplinariedad que es un atributo de calidad, respalda lo aquí expresado.

En síntesis, las IES al avocar la calidad en su ejercicio académico, deben procurar un mayor énfasis en su planeación, ejecución, evaluación y mejoramiento; y no tanto en la autoevaluación con fines de acreditación. En ese sentido, debe gestionarse la calidad como marco general y dentro de este, gestionarse la acreditación como un proceso más.

[i] CNA, Lineamientos y aspectos por evaluar para la acreditación en alta calidad de programas académicos  2021, pág. 6

[ii] CNA, Lineamientos y aspectos por evaluar para la acreditación en alta calidad de programas académicos 2021, pág. 44

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