Normalización de planta dejó por fuera 60 funcionarios antiguos de la U. de Caldas

Julio 17/19 Para evitar inestabilidad laboral y contratos temporales, la U. de Caldas hizo un concurso de cargos administrativos. Concursaron más de mil, y 60 que venían trabajando, se quedaron por fuera.

El siguiente es el reporte del diario La Patria, de Manizales:

Ana trabajó hasta ayer en la Universidad de Caldas. Su experiencia en la institución no fue suficiente para ocupar el mismo cargo que desempeñó durante cinco años. Con ella fueron 60 personas más que no volvieron a trabajar en la U.

El rector, Alejandro Ceballos, explicó: “La Universidad de Caldas traía una planta provisional que se venía prorrogando semestralmente. El Consejo Superior no autorizó una quinta prórroga de esa planta temporal”.

En ese momento tomaron la decisión de que esas personas se vincularan como supernumerarias, pero el Estatuto Administrativo de la Universidad, indica Ceballos, dice que la vinculación como numerarios no puede ser por un periodo mayor a seis meses. La última opción era conformar nuevamente una planta temporal 2019-2022 invitando a una convocatoria pública.

Una vez que se aprueba esa planta hay tres formas de vincular a las personas a la U. el directivo explica que por derecho preferente. “Se presentaron dos personas a determinados cargos invocando ese derecho preferente, a esas personas se les adjudicó el cargo y luego renunciaron. La renuncia se dio posterior a la publicación de los resultados parciales de la convocatoria. Por tal motivo, hay que sacar una nueva convocatoria para esos dos cargos”.

La segunda es a través de una lista de elegibles, pero como la U lleva tiempo que no hace una convocatoria para cargos administrativos no existe lista de elegibles.

La tercera es por medio de una convocatoria pública. “Esa fue la que se hizo para que las personas que consideraran reunir los requisitos se presentaran. Se dio el proceso y resultaron en el primer lugar para cada cargo unas personas determinadas, hay algunas que pertenecen a la planta de supernumerarios y hay otras que no”, indicó Ceballos.

¿Masacre laboral?

La convocatoria la desarrollaron en dos fases. La primera estuvo dirigida a empleados de carrera administrativa de la Universidad, que tienen derecho de preferencia. Tres personas ocuparon cargos.

La segunda es la que tiene inconformes a los sindicatos y afectados: fue pública y llegaron 1.080 hojas de vida. Publicaron los resultados el pasado jueves para ocupar cargos asistenciales, técnicos y profesionales.

Una afectada expresó: “Muchas personas ya no cumplían con el perfil, pero sí lo hacían durante todos los años que laboraron en la U. Llamamos a asamblea extraordinaria y empezamos a revisar con más juicio lo que pasó”.

Asegura que la gran baja está en nivel asistencial (secretarias y técnicos), pues no se les valieron los estudios profesionales, pues la convocatoria no lo exigía.

“Fue un asunto rápido, con cortos términos. Esto deja a 60 compañeros en condiciones lamentales, llevaban hasta 15 años en la U., tenemos dudas de los porcentajes de los ganadores. No hemos tenido acceso al estudio técnico. Se trata de una masacre laboral. De 86, no fueron admitidos 60, tienen experiencia específica y cumplimiento de funciones, han dedicado su vida a la Universidad. No sabemos cuánto sacaron en formación y cuánto en experiencia”.

Otro asunto es la naturaleza de transitoriedad del mismo cargo. “Son compañeros que cumplieron objetivos misionales y con vocación de permanencia, no eran puestos temporales. Necesitamos ver el estudio técnico, porque necesitamos argumentar que no eran temporales”.

Alejandro Ceballos, rector de la U. de Caldas:

– ¿Cómo argumenta que hubo transparencia en el proceso?

La convocatoria es pública con un calendario que se publicó también para conocimiento de todos los aspirantes, se nombró una comisión en la Oficina de Gestión Humana para la revisión de las hojas de vida y la asignación del puntaje, según la ponderación. Y en ese proceso de asignación del puntaje para la selección de las personas, pues obviamente la Rectoría no ha intervenido para nada. Y en Gestión Humana podemos garantizar que el proceso se ha hecho de manera transparente por supuesto considerando los certificados que cada aspirante adjuntó con la hoja de vida.

– ¿Esta decisión podría tener reversa?

No. A esta convocatoria para proveer estos 86 cargos se presentaron mil 82 personas. Si nosotros por X o Y circunstancia tenemos que reversar el proceso, estamos sujetos a unas demandas y reclamaciones por devolverlo sin justificación, y nosotros hasta este momento no tenemos justificación de ningún orden para reversarlo. Lógico habrá quienes no estén conformes, quienes no les haya gustado, pero lo hicimos en el marco normativo vigente y de la autonomía universitaria, cumpliendo disposiciones legales del orden nacional. Lo que hemos hecho es tratar de mantener y velar porque se mantengan los derechos de los ciudadanos que se presentaron.

– ¿Cómo asegurar que la U. está blindada contra la politiquería?

Esos comentarios que aquí ha habido favores políticos son tendenciosos que no tienen fundamento. He dicho es diferentes escenarios que les puedo garantizar la transparencia del proceso en el cual como rector no he intervenido. He dejado todo en manos de la Oficina de Gestión Humana, confiando en la transparencia del procedimiento que ha realizado. Si bien podemos estar en este momento en Ley de Garantías y en próximos a un proceso electoral, nos hemos abstraído de esas situaciones.

– ¿Cómo explicar tanta provisionalidad en las universidades públicas?

Justamente lo que estamos tratando de evitar es que cada tres o cuatro meses la gente entre en la incertidumbre de si me van a contratar o no. Con esta nueva planta temporal lo que estoy garantizando a estas personas que van a tener continuidad en su contrato por lo menos desde el 2019 hasta el 2022, salvo que el proyecto o el programa especial en que se han vinculado finalice su vigencia. Por esa razón, es una planta que denominamos temporal porque con ocasión de un periodo de tiempo finito que requerimos una persona es que se vincula, pero una vez que el proyecto se termina, una vez que la actividad misional ya no requiera la funcionario, pues se da terminada la temporalidad y la persona debe dejar el cargo.

-¿Pero hay personal con 5, 10, 15 y más años como provisionales?

Habría que mirar en qué condiciones ingresó la persona a la Universidad y cuál es el tránsito que ha hecho en la institución. Por el momento me estoy refiriendo a la planta temporal que se creó en diciembre del 2015 y que empezó a operar en enero del 2016 y que a raíz de la decisión del Consejo Superior de no prorrogarla se terminó en diciembre del 2018.