Enero 16/20 Según IESALC, por el COVID-19, entre el 3% y el 15% de estudiantes del mundo no regresaron a la universidad, principalmente mujeres y personas en situación de vulnerabilidad.
Si bien el acceso a la educación superior ha aumentado en el mundo, solo un 10% de los más desfavorecidos accede a la educación superior ante un 77% de los pertenecientes a las familias de mayores ingresos.
En América Latina, los jóvenes de las zonas urbanas tienen un 22% más probabilidades de asistir a la ES. Este porcentaje llega hasta 35% en Colombia y Bolivia (Banco Mundial, 2017)
Así lo revela el informe el “Hacia el acceso universal a la educación superior: tendencias internacionales”, presentado en diciembre pasado por parte del Instituto Internacional de la UNESCO para la educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), y en el que analiza las posibilidades de cumplirse o no el derecho de acceso a la educación superior, a propósito de la celebración, cada año los 17 de noviembre, del “Día Mundial del Acceso a la Educación Superior (WAHED).
El acceso universal a la educación se refiere a la igualdad de oportunidades que tienen las personas para participar en un sistema educativo independientemente de sus características.
Daniele Vieira, coordinadora de investigación del reporte presentado y analista de políticas de UNESCO IESALC, destacó en la presentación del informe que, a pesar de que el acceso a la educación superior en los últimos 20 años ha aumentado en todas las regiones del mundo pasando del 19 al 38%, y de que las mujeres se han beneficiado de ese acceso con un 41% ante un 36% de los hombres, la enorme brecha económica existente entre los distintos sectores de la sociedad ha generado inequidades que deben ser superadas.
En Colombia la tasa de cobertura en educación superior rodea el 52 %, a 2019, que es el mismo porcentaje promedio de acceso en América Latina y el Caribe. El promedio mundial está en 38 %, teniendo a norteamérica con la tasa más alta, del 77 % y a Africa con la más baja, 9 %.
Por su parte, para José Antonio Quinteiro, de IESALC, en América Latina y el Caribe el 51% de la matrícula en educación superior se concentra en el sector privado. “El cumplimiento del derecho a la educación se puede evaluar solo mediante el uso de la cuarta misión de la UNESCO: para que la educación sea un derecho significativo, debe ser: disponible, accesible, aceptable y adaptable”, agregó.
El director del IESALC, Francesc Pedró, recuerda que el acceso universal a la educación superior, sin discriminación ni exclusión, es la piedra angular del derecho a la educación. Sin embargo, sigue siendo una preocupación mundial. Si bien la percepción de la importancia de la educación para el desarrollo está aumentando en general, la injusta distribución de las oportunidades educativas ha suscitado una atención internacional sostenida, ya que actúa como un inconveniente para el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 y del resto de los ODS.
Impulsores para lograr el acceso universala la educación superior: |
Obstáculos para lograr el acceso universala la educación superior |
– Desarrollo económico– Aumento de la aspiración de la clase media– Crecimiento de instituciones privadas y crecimiento de instituciones a distancia abierta– Mayor demanda por el cambio global hacia la lógica de la economía del conocimiento– Políticas gubernamentales más solidarias– Un creciente sentido de responsabilidad por la equidad social
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– Pobreza – Crisis y emergencia – Altas tasas de matrícula – Exámenes de ingreso – Movilidad geográfica y discriminación – Insuficiente número de docentes en formación y profesores que abandonan la profesión – Deficiencia en electricidad, internet y acceso a computadoras; – Bajo presupuesto; – Bajas aspiraciones y muy pocas clases disponibles |
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