El Observatorio de la Universidad Colombiana




¿Para qué sirve, y a quién, un doctorado honoris causa?

Sept 18/20 En su autonomía las IES pueden darlos cuándo, cómo y a quiénes desee. Su valor es más simbólico que académico – social.

Los doctorados honoris causa corresponden a la distinción o reconocimiento que, a través de un título, sin valor legal para ser reconocido formalmente como doctorado, en ninguna legislación, una Universidad da, por voluntad propia (y sin cobro por ello), a una persona que, sin haber cumplido la totalidad de requisitos académicos previos para llegar al nivel doctoral, pero que por aportes a la sociedad, a una disciplina o al conocimiento, amerita ser reconocida como un ejemplo, paradigma o modelo de vida a seguir por parte de la academia.

A veces, algunos homenajeados sí pueden tener titulos académicos de doctorado, pero la otorgante del honoris causa lo distingue como tal, sin que medien estudios, requisitos o cobros al respecto.

Honoris causa es una locución latina que significa «por causa de honor», la Ley no tiene ninguna definición ni exigencia alguna al respecto, cada universidad (son pocas las que tienen reglamentación interna sobre ello) define cómo y a quién otorgarlo -nacional o extranjero-, y aunque no se dan de forma masiva, no es extraño que una institución realice la distinción.

Esto significa que tampoco sea extraño que el reconocimiento se dé a personas cercanas al conocimiento (como por ejemplo, en Colombia, científicos como Jorge Reynolds), o políticos como los expresidentes Juan Manuel Santos (foto) y Alvaro Uribe Vélez.

Hay personajes que tienen varios honoris causa de diversas universidades, incluso del mismo país. Reynolds tiene 8 doctorados honoris causa, entre ellos de la Universidad Distrital, Universidad de La Sabana y la Universidad Manuela Beltrán.

A su vez, Manuel Elkin Patarroyo registra también 8 doctorados, tres de ellos en Colombia (Nacional, Metropolitana de Barranquilla y Central).

Algunos se dan a personas fallecidas, como el dado a la Santa Madre Laura Montoya por parte de la Pontificia Universidad Bolivariana, de Medellín.

El doctorado Honoris Causa no tiene el mismo peso académico que el Doctorado debidamente titulado, aunque algunas universidades, en su autonomía puedan darle, para efectos de escalafón docente, un valor.

Si bien uno que otro doctorado puede ser cuestionado por su actuar público o por la IES que lo reconoce, por lo general se asumen más como un reconocimiento a la vida y obra de una persona, por ser alguien que -para la universidad que lo premia- no despierta duda por su labor profesional.

No obstante hay algunos que, especialmente fomentados por instituciones que no necesariamente son de educación superior y se revisten con alguna característica de ésta, terminan comercializando la vanidad de algunos que quieren sentirse más académicos y más reconocidos, y terminan accediendo a propuestas en las que, sencillamente, terminan pagando econóicamente, a tavés de diversas aportes, donaciones, membresías… su medalla y cartón.

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Algunos casos en Colombia

Algunas pocas universidades tienen reglamentados los procedimientos para que sus Consejos Superiores definan la manera de seleccionar y otorgar estos reconocimientos.

Algunos de los distinguidos como honoris causa por la Universidad Nacional de Colombia, han sido el expresidente Alberto Lleras Camargo, el sacrificado docente Jesús Antonio Bejarano, el sociólogo francés Daniel Pécaut, el exrector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, el linguista Noam Chomsky, el exrector Antanas Mockus, el sociólogo Orlando Fals Borda, el escritor Fernando Vallejo, el músico Jorge Velosa, el diseñador Dicken Castro, el genetista Emilio Yunis, el exministro José Antonio Ocampo, el empresario José​ Fernando Isaza, el humorista Jaime Garzón, la filósofa Adela Cortina, y el sacerdote Francisco de Roux, entre otros.

Algunos de los distinguidos como honoris causa por la Universidad de Antioquia, han sido el cineasta Víctor Gaviria, la filósofa Martha Nussbaum, el exrector Alberto Uribe, el músico Rodolfo Pérez González, el comunicólogo Jesús Martín Barbero, el linguista Humberto López Morales…

Algunos de los distinguidos como honoris causa por la Universidad de Los Andes, han sido la artista Beatriz González, al ganador del Pulitzer Jared Diamond, al economista James A. Robinson, el arquitecto Germán Samper

Algunos de los distinguidnán Peláez Restrepo, Carlos Antonio Vélez, Iván Mejía Álvarez y Wbeimar Muñoz,os como honoris causa por la Pontifica Universidad Javeriana, han sido el jurista Matthias Herdegen, el padre José del Rey Fajardo, el profesor Abel Ignacio López 

Universidades como la Autónoma del Caribe han dado la distinción al abogado Abelardo De La Espriella, y a los periodistas deportivos Hernán Peláez Restrepo, Carlos Antonio Vélez, Iván Mejía Álvarez y Wbeimar Muñoz; la Universidad Sergio Arboleda distinguió al expresidente español Mariano Rajoy Brey y al expresidente Alvaro Uribe Vélez, Unipaz lo hizo con Brigitte Baptiste, Uninorte reconoció al economista Salomón Kalmanovitz, la Universidad del Cauca a Julio César Turbay Ayala y Carlos Lleras Restrepo (ex presidentes de Colombia); Amadou-Mahtar M’Bow (ex director general de la Unesco); Diego Castrillón Arboleda (historiador caucano); Giovanni Quessep (docente de Unicauca) y Gerald Manfred (docente de Unicauca); la Universidad Libre al jurista Robert Alexy.

… y la lista continúa.

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